 |
| Garantía. El nuevo documento sería aún más seguro. Foto
EDH |
Lilian Martínez
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
La extensión de la vigencia del Documento Único de Identidad (DUI) traerá pérdidas económicas a la compañía que lo emite, Docusal, y podría ser interpretada como un atentado a la libre empresa.
La prórroga es un trago amargo no sólo para la empresa, sino también para las 250 personas que habían sido seleccionadas y capacitadas para laborar en nuevos duicentros.
Docusal ganó una licitación pública internacional y en base a esa licitación, los inversionistas planificaron los períodos de bajas y altas en el negocio.
Entre noviembre de 2001 hasta diciembre de 2002, Docusal emitió la mayoría de documentos únicos de identidad. Después de ese período, se mantuvo funcionando sin mantener mayores ganancias en espera de un repunte en los ingresos: la renovación de los DUI que vencerían a partir del 27 de noviembre.
Con la extensión en la vigencia de los documentos, la empresa se ve en la disyuntiva de seguir operando sin obtener las ganancias esperadas.
De cara a las reposiciones que se avecinaban, Docusal había firmado contratos de alquiler para 14 locales, lo que ya habían sido habilitados. Y en algunos casos, incluso, ya se habían instalado los equipos de computación.
La prórroga, echó esa inversión al traste.

|