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Breve Análisis
Los déficit fiscales

Si usted cree que el gobierno no debería de tener déficit nunca, usted estaría condenando al país a sólo realizar las inversiones que se pueden pagar con los impuestos, que serían muy pequeñas

Publicada 17 de noviembre de 2006, El Diario de Hoy

Manuel Hinds*
El Diario de Hoy

editorial@ elsalvador.com

Mucha gente asume que la expresión déficit fiscal implica que algo ha desaparecido en la economía, que es lo equivalente a haber tenido una pérdida en una empresa. Esto no es cierto. En realidad está muy lejos de la verdad porque muy frecuentemente los déficits en el gobierno se producen porque se ha adquirido algo. Esto es así porque la contabilidad del gobierno se lleva en términos de efectivo, de tal forma que el déficit se presenta cuando los egresos de efectivo del gobierno son más altos que sus ingresos de efectivo, y esto pasa siempre que el gobierno realiza inversiones que requieren más efectivo que el generado por los impuestos.

Para entender el concepto imagine que usted ha comprado este año una casa de 100,000 dólares, que su sueldo es de 36,000 dólares al año y que ahorra de éste 12,000 dólares también al año, esto último representando su ingreso neto de efectivo. Usted recibirá los 100,000 dólares de un banco. Si usted llevara su contabilidad como la lleva el gobierno, usted tendría que decir que en el año tendrá un déficit de 88,000 dólares, el resultado de restar el egreso de efectivo causado por su casa (100,000 dólares) de su ingreso anual neto de efectivo de 12,000 dólares. Por supuesto ese déficit no implicaría que usted ha perdido esa cantidad. El déficit lo tendría no por haber botado el dinero sino por hacer una inversión.

Ciertamente, usted tendría una deuda nueva, pero en contrapartida usted tendría una casa nueva. Lo mismo pasaría con una empresa que toma dinero prestado para realizar una inversión en maquinaria y equipo, el monto de la inversión financiado por el banco sería un déficit si la contabilidad de la empresa se llevara en efectivo, como se hace en el gobierno.

En el gobierno, estos déficit se presentan cuando se realizan inversiones que no pueden pagarse con los ingresos anuales, como sucede con carreteras, escuelas, hospitales, etc., que son financiados con préstamos.

La gráfica adjunta muestra las cuentas fiscales de los países desarrollados más importantes. Las cifras negativas representan déficit. Como puede verse, los déficit son comunes y en la actualidad la mayor parte de ellos representan entre cero y 4% del PIB.

Hay dos tipos de problemas que pueden presentarse con un déficit gubernamental: El primero es que el déficit se presente no porque se esté invirtiendo sino porque el gobierno esté gastando demasiado en gastos corrientes. Este es el equivalente a que usted tenga que ir al banco a tomar dinero prestado no para comprar una casa o un carro o bienes durables, sino para pagar sus gastos recurrentes.

El otro problema se presenta si usted compra una casa que es demasiado cara para su capacidad de pago, con lo cual usted también se encaminaría a la bancarrota. En la contabilidad gubernamental, el primer caso se presenta cuando el gobierno no tiene disciplina al aumentar sueldos o al contratar más gente, o en general vive por encima de sus medios.

El segundo caso se presenta cuando se invierte en proyectos malos, que no generan los ingresos esperados, o en proyectos que fracasan porque el gobierno no los puede coordinar.

Es decir, los déficit fiscales pueden ser buenos si son de un monto razonable, entre cero y 3% del PIB más o menos, y si se han incurrido para realizar inversiones que tienen una rentabilidad mayor que las deudas contraídas para cubrirlos. Si usted cree que el gobierno no debería de tener déficit nunca, usted estaría condenando al país a sólo realizar las inversiones que se pueden pagar con los impuestos, que serían muy pequeñas.

*Ingeniero y columnista de El Diario de Hoy.

 

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