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Matute: la unidad es clave ante crimen

Juntos. Según Matute, todos los actores de la sociedad deben trabajar de la mano para convertir a la comunidad en un lugar sin violencia.


Publicada 16 de noviembre de 2006 , El Diario de Hoy

Esfuerzo. El salvadoreño ha dedicado varios años al trabajo con los jóvenes en Los Ángeles. Foto EDH
Raúl Benítez
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com

Mario Matute está en el país para participar en el IV Convención Internacional de Salvadoreños en el Exterior, donde integrará un panel en el cual se tratará el tema de la “Transparencia, probidad y derechos humanos”.

Hace 25 años este experto en pandillas dejó el país y se radicó en Los Ángeles, California, donde obtuvo su grado como psicólogo clínico. Matute invierte su tiempo en el trabajo de rehabilitación de pandilleros.

Ahora integra una asociación que desde hace nueve años trabaja de cerca con las familias e incentiva a los jóvenes a desertar de las bandas y les facilita un nuevo ingreso a una comunidad libre de violencia.

Desde la experiencia de Matute, los pandilleros pueden reinsertarse a la sociedad. “Nuestro programa es efectivo no sólo en el combate al enrolamiento en pandillas, sino también a la prevención de ellas”, explica.

El trabajo con las comunidades redujo el crimen en Los Ángeles, ciudad que está señalada como la sexta metrópoli con mayor nivel delictivo en EE.UU., según el psicólogo.

“Medimos los alcances cada tres meses, pero el programa es una organización que depende del trabajo de toda la sociedad”, explica. Junto a él se acuerpa la labor de las iglesias, la empresa privada, las escuelas, la comunidad, el gobierno local y el gobierno central.

Busca replicar el programa

Matute ha expuesto su programa al Partido Demócrata Cristiano (PDC) para ver de que manera se puede replicar su éxito en El Salvador; pero asegura que ningún esfuerzo vale la pena si no se cuenta con el involucramiento de la sociedad, pero sobre todo de la empresa privada.

Rodolfo Parker dice que plantearán, a través de Arturo Argumedo, miembro de la Comisión Nacional de Seguridad, crear un plan similar en el que diferentes entidades salvadoreñas puedan colaborar para erradicar el problema de las pandillas.

La organización a la que pertenece trabaja en coordinación con Communities in School (Comunidades en la escuela) o CIS. Esta entidad es reconocida por las Naciones Unidas y por el FBI.

Para empezar a trabajar, la CIS seleccionó áreas de Los Ángeles con mayor índice de movimiento de pandillas. Los individuos ingresan a su plan de dos maneras: vía coercitiva y de forma voluntaria.

“En Los Ángeles también existe un plan de ‘cero tolerancia’ a las pandillas, pero no es a través de planes represivos, sino de trabajo de la mano con los involucrados”, afirma Matute. Los miembros de bandas, una vez se acercan a la CIS, son entrevistados de manera individual; después se analiza el caso con sus familias. Se les enseña un oficio en el cual puedan laborar y se les consigue un empleo en alguna empresa de la zona.

“Por ello es importante la colaboración de la empresa. Sí al final del camino no ven algo de que sobrevivir se sienten engañados y recaen en las pandillas”. Cada participante es acompañado por un trabajador social, tanto en el tiempo de aprendizaje, como en el tiempo de reinserción a la sociedad.

El psicólogo reconoce que para tratar el problema se necesita de mucha paciencia. No ha sido fácil tomar el ritmo para que todas las organizaciones interesadas trabajen de manera conjunta, pero se debe solventar estos criterios para que se logre frutos. “Al principio se debe hacer algo local, pero hay que recordar que en nuestro país ya va más allá de una comunidad, ya es un problema de nación”.

Matute admite que el esquema no es efectivo al cien por cien. De aproximadamente doce mil familias con las que ha laborado, durante los nueve años, sólo el 42% ha llegado hasta el final del trayecto. “Lo importante es ofrecer alternativas”.


Condena a mareros en EE.UU.

Maras. EE. UU. pretende contrarrestarlas. Foto EDH

Después de cinco días de deliberar, un jurado federal en el Estado de Maryland declaró culpables a dos miembros de la pandilla MS-13, quienes eran juzgados por varios delitos vinculados a la agrupación criminal.

Edgar Alberto Ayala, conocido como “Pony”, de 29 años, y Oscar Ramos Velásquez, conocido como “Casper”, de 21, podrían ser condenados a cadena perpetua el 23 de febrero del año próximo cuando sea leída la sentencia.

Ayala fue declarado culpable por asesinar a otro miembro de la pandilla, mientras que Ramos fue condenado por dos cargos de asalto con armas y uso de arma de fuego en un asesinato.

Ayala y Velásquez no mostraron ninguna emoción cuando fue leído el veredicto en su contra.

La condena de estos dos pandilleros se suma a tres más que anteriormente se habían declarado culpables.

Ayala y Velásquez son los primeros pandilleros en ser declarados culpables bajo una ley federal contra el crimen organizado conocida como RICO, por sus siglas en inglés.

La ley RICO alega que los miembros de la pandilla MS-13, conocida como Mara Salvatrucha, operan como una mafia internacional y son los responsables de varios asesinatos en los condados de Prince George´s y Montgomery.

Aunque Ayala y Velásquez cometieron los delitos por separado, fueron juzgados juntos por pertenecer a la misma agrupación criminal, y participar en seis asesinatos en Maryland y uno en Virginia.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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