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Farmavida defiende la calidad de su fármaco

Desestima estudio. Distribuidores del CIPOL-N aseguran que el producto tiene igual calidad que el Neoral, el fármaco original para trasplantados de riñón.


Publicada 16 de noviembre de 2006 , El Diario de Hoy

Alternativa. El personal del Médico Quirúrgico asiste a un enfermo renal en hemodiálisis. Foto EDH
Yamileth Cáceres
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com

El director médico de la droguería Farmavida y distribuidora del fármaco CIPOL-N en el país, Luis Jovel, defendió ayer la calidad de su producto y la comparó a la del original, Neoral.

Jovel desestimó un estudio realizado por el nefrólogo del Seguro Social, José Benjamín Ruiz Rodas.

En el mismo se concluye que siete de los 20 pacientes en tratamiento con CIPOL-N sufrieron un rechazo, es decir, algún daño. Esa proporción representa un “fracaso” del 35 por ciento.

El representante de Farmavida asegura que el producto que él vende tiene un porcentaje de rechazo entre el diez y el 20 por ciento. “A mi criterio, el estudio no tiene valor estadístico porque es demasiado corto”, agregó.

Jovel expresó que, en Corea, donde está la casa matriz del medicamento, 5,301 pacientes de 82 hospitales están en tratamiento desde 1990. Hasta el momento no han tenido quejas.

En El Salvador, varios nefrólogos consultados, entre ellos el Presidente de la Asociación de Nefrología de El Salvador, Rafael Chávez, consideran que el producto no es confiable y necesita de más estudio. El nefrólogo pediatra del Bloom, Carlos Henríquez, no lo receta porque carece de pruebas en pacientes hispanos.

El ISSS empezó a darlo a 20 pacientes; hace cuatro meses lo amplió a diez más. Desde la semana pasada, sin una consulta previa a los especialistas, generalizó el tratamiento a los cerca de 350 trasplantados de riñón.

Además de El Salvador, el medicamento está registrado en México, Guatemala, Costa Rica, Perú, Pakistán y Tailandia.

Jovel dice que la oposición a ingerir el fármaco en el país también se presentó en Guatemala y Panamá.

“En Guatemala lanzaron a los trasplantados a las calles, fue tal la presión que llegaron a la Corte Suprema de Justicia y no se logró vender el producto; en Panamá los pacientes también se fueron a las calles”, agregó.

El representante de Farmavida dijo que CIPOL-N tiene los estudios como la prueba de bioequivalencia que demuestran su calidad.

“Todo se debe a un manipuleo hecho por la empresa farmacéutica, que maneja unos grandes intereses capaces de manipular a los pacientes”, acotó Jovel.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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