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Destreza
de un pequeño corazón
Gran éxito.
Pese a un bajón de energía, la operación de una bebé
tuvo un final afortunado.
Publicada 16 de noviembre de 2006 , El Diario
de Hoy
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| Breve. La jornada de operaciones concluye mañana.
Foto EDH |
Lilian Martínez
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
La preocupación de una madre, la disciplina de los médicos
y el deseo de vivir de una pequeña coincidieron ayer en el Hospital
Bloom.
Esto ocurrió en el marco de la jornada de cirugías a corazón
abierto que un grupo de médicos de Alemania realiza en el nosocomio
de niños nacional.
La pequeña Jennifer Liset Ardón Landaverde, de a penas un
año y medio, fue intervenida quirúrgicamente ayer. La bebé
es integrante de una familia que vive en el Cantón Barrancón,
en el municipio de La Reina, de Chalatenago.
La madre de Jenifer, Dilma Maribel Landaverde, de 18 años, afirmó
que desde que nació observó que las uñas de la bebé
se ponían moradas.
El mismo padecimiento ha impedido a la pequeña aprender a caminar.
Por eso, la madre llevó a su única hija a la Unidad de Salud
de La Palma, de donde la remitieron a Nueva Concepción.
Pero fue hace seis meses que tuvo su primera consulta en el Bloom, y tras
los correspondientes exámenes, se le detectó una malformación
cardíaca conocida como tetralogía de Fallot.
Según explicó el cardiólogo nacional Mauricio Velado,
esta malformación consiste en que el corazón tiene un hueco
grande en su parte central. Por ello, la sangre que tendría que
dirigirse a través de la arteria aorta hacia el lado izquierdo
del corazón invade el lado derecho obstruyendo la salida de sangre.
La operación de Jenifer, a cargo del doctor alemán Christian
Schlensek, duró aproximadamente 4 horas. Mientras se desarrollaba,
la madre esperaba en uno de los pasillos con los ojos humedecidos. En
la sala de operación, un fugaz bajón de energía eléctrica
obligó a los médicos a activar de forma manual la máquina
que bombea la sangre.
Esto no fue todo. Luego, se detectaron otras complicaciones en el corazón
de la pequeña que los cirujanos solucionaron inmediatamente. Pero
desde ayer por la tarde, la niña se recuperaba en la cuna 13 de
cuidados intensivos, donde permanecerá al menos tres días.
El doctor Velado reconoció que la jornada de cirugías estresa
tanto a médicos como a padres de familia: “Pero luego está
la satisfacción de ver a los niños normales”, acotó.

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