Redacción vida
El
Diario de Hoy
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San Salvador es a partir de hoy la capital del arte contemporáneo en Centroamérica. Y el Museo de Arte (Marte), el epicentro desde donde un selecto grupo de 36 artistas del istmo expondrán el producto de su creatividad.
La V Bienal de Artes Visuales del Istmo Centroamericano se realiza por primera vez en tierras salvadoreños. En esta ocasión los seis artistas que representan al país son Danny Zavaleta, Ana Urquilla, Carmen Elena Trigueros, Camila Sol, Cristina Gozzini y Dalia Chévez.
Cada uno participa con obras que varían en formatos y mensajes, pero todos coinciden en lo novedoso.
El jurado que eligió las obras naciones estuvo formado por Waldo Araujo, María Lovino y Mariangela Capuzzo, de Panamá, Colombia y Puerto Rico, respectivamente.
Uno de los temas coincidentes en todas la obras fue el de la situación social que vive la mujer en el país.
Así, la obra de Ana Urquilla, titulada “Así no te puedo querer”, presenta jaulas de color blanco con espejos dentro de ellas, y en ellos, frases escritas por una mujer que fue sufrió maltrato físico y emocional.
Pero entre las 12 obras nacionales participantes figura la temática urbana. Y ella está presente en la pieza “El tur”, de Danny Zavaleta.
Esta creación consiste en un mapa turístico de la ciudad de San Salvador donde el autor coloca iconos de las características populares de cada zona. Por ejemplo, al municipio de Soyapango le coloca un pistola.
Los tres jurados calificadores anunciarán hoy por la noche los ganadores de la V Bienal de Artes Visuales 2006 y les entregarán el “Tlahcuilo” de oro, plata y bronce, con un premio de ocho, seis y cuatro mil dólares, respectivamente.
Arte sencillo, una realidad muy compleja
Un nutrido grupo de guías del Museo de Arte acudió ayer a la primera visita de la V Bienal de Artes Visuales y tuvieron el privilegio de ser orientados por los tres curadores de la exposición.
Antes, Paolo Herkenhoff (Brasil), Alana Lockwart (República Dominicana/Alemania) y Santiago Olmo (España) tuvieron varias sesiones con la prensa.
Para Herkenhoff, el certamen permite captar “señales de ruptura de lo que pasa históricamente en Centroamérica”. Es decir, los artistas dan muestra de haber tomado distancia de formas artísticas del pasado. “Dan espesor al momento que viven y otros traen el pasado al presente”, sostuvo.
Lockwart es enemiga de uniformar criterios artísticos para un país o una región. Sobre la bienal, dice que los artistas “crean discursos inteligentes que si bien no quieren impresionar, tienen visión de resolución y acercamiento”.
Homenaje
Marte da homenaje a salvadoreños que han ganado en anteriores bienales
Pieza del mes. “Lección de vuelo No. 5” de Walterio Iraheta fue la obra ganadora de la 1era Bienal de Artes Visuales en 1988.
Más ganadores. José David Herrera logró una Mención Honorífica en la II Bienal, mientras que Iraheta y Verónica Vides lo obtuvieron en IV (2005).

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