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Palabras
La montaña dijo a la florecilla del risco

“Eres como la flor de los riscos --me dijo un día la montaña-- que siempre vuelve a mí en cada primavera.

Publicada 16 de noviembre de 2006, El Diario de Hoy

Carlos Balaguer
El Diario de Hoy

editorial@ elsalvador.com

Después que el planeta dé una vuelta al sol en los abismos cósmicos. Después que mueras como hombre y renazcas en la montaña como frágil florecilla.

“Como las cabras monteses eres --continuó--, escalando la cumbre de tu anhelo. Sigue el camino de las cabras, aprende de su andar en las pendientes y lograrás subir al sol que resplandece en la cima.

Deja en el valle al mundo que perece y sube en las alas del blanco gavilán hasta el Sayhadri --la montaña sagrada--. O si no tienes alas, brota como flor que renace en el monte.

“Un día secarás bajo el mismo sol que abrió tu semilla y te hizo florecer entre los riscos. El mismo astro que abrió tus pétalos, humana florecilla que regresas. La misma estrella que alumbró en el meridiano para secar tu estambre y arrebatar lo que una vez te dio, en cuenta tu perfume sutil y la brevedad de tu corola”.

Oyendo al monte comprendí mi verdad. Así, después de secar mi ilusión volví a florecer al año entre los riscos.

En fin el cerro dijo tantas cosas. Y allá quedó, nuevamente en el risco, la olvidada florecilla de mi amor…

(palabrasbalaguer@gmail.com)


Día a día
Norma comunista

En descargo de los camaradas criollos diremos que sus infernales usos son norma entre los comunistas en los cuatro confines del globo, no creación propia. Al genocidio estaliniano en los años treinta (más de treinta millones de rusos muertos a tiros o por hambre) se sumó la ejecución de más de medio millón de miembros del partido comunista; “la purga”, la policía política y los campos de concentración son el aporte de Stalin al mundo. La mayor urgencia, en nuestro país, es sin duda, la violencia marera, pero urge también que los rojos se reformen, que abandonen sus posturas de destrucción y oposición permanente a todo lo que hacen los salvadoreños.

 

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