Tampa,
Florida, EE.UU.
El Diario de Hoy
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Durante unos cinco años en la década del 90, el negocio
de los cigarros en Estados Unidos floreció cuando las celebridades
y jóvenes pudientes adoptaron la moda de fumar puros importados.
Pero la moda se cortó cuando el suministro de tabaco de calidad
no pudo mantener el ritmo de la demanda.
El mercado se vio inundado de cigarros caros confeccionados a la ligera
con tabaco de inferior calidad, mientras muchos de los esclavos de la
moda y los neófitos se pasaron a la moda siguiente.
Desde entonces, la industria ha subido lenta pero seguramente. Los productos
malos han desaparecido, el mercado se ha asentado y el cultivo de tabaco
significa que los puros de la República Dominicana, Nicaragua y
Honduras son considerados tan buenos como los famosos cubanos cuya importación
está prohibida en Estados Unidos.
Los cigarros no se venden todavía como en 1997 _el año de
mayor importación_, pero pocos en el negocio se quejan. Las ventas
del año pasado triplicaron con creces las de principios de la década
del 90 anteriores al auge, si bien nuevas leyes siguen agregando sitios
donde se prohíbe fumar.
“Nunca ha habido una época mejor para ser conocedor de cigarros’’,
afirmó David “Cigar Dave” Zeplowitz, cuyo programa
radial de Tampa que celebra el buen fumar se difunde a todo el país.
“La industria del cigarro es vibrante y saludable, aunque hay más
restricciones que nunca al derecho a disfrutar de un cigarro”
Después de caer a 248 millones en 1999, las cifras empezaron a
subir. En el 2005 las importaciones han trepado a 319.4 millones de cigarros,
y se anticipa otra ligera alza este año. <AP>
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