elsalvador.com WWW
Portada Nacional El País Deportes Metro Negocios Editorial RUZ Vida Internacionales Por el mundo

Investigación explica la fragilidad

Debate. Científicos descubrieron que, en muchos casos, un solo factor -una enfermedad cardiovascular no detectada- a menudo es una razón para que la gente se vuelva frágil.


Publicada 15 de noviembre de 2006, El Diario de Hoy

Apuesta. Investigadores insisten en que habrá menos fragilidad y se retrasará su aparición si se tiene un control. Foto: EDH

The New York Times
GINA KOLATA
El Diario de Hoy
vida
@elsalvador.com

Mary Wittenberg, la presidenta de 44 años de edad, de New York Road Runners, es una corredora rápida, fuerte y experimentada. Pero corre mejor, dice, cuando lo hace detrás de Witold Bialokur.

El puede correr 10 kilómetros en menos de 44 minutos, y se muestra tan tranquilo como controlado.

“Es como un metrónomo con su paso”, dice Wittenberg. “A menudo me esfuerzo por estar a su altura, y es un buen día cuando lo logro”, dice Mary.

Aunque el desempeño de Bialokur pudiera ser la envidia de la mayoría de los jóvenes, él no es joven. Bialokur tiene 71 años de edad.

Es uno de los misterios persistentes del envejecimiento, dicen investigadores. ¿Por qué una persona, como Bialokur, siguen tan saludable y vigorosa mientras que otra, que parecía igual de saludable, empieza a debilitarse y desacelerarse?

Eso, dice Tamara Harris, quien es jefa de la sección de epidemiología geriátrica del Instituto Nacional sobre Envejecimiento, es un tema central que sólo ahora está siendo abordado sistemáticamente. El interrogante es por qué algunos envejecen bien y otros no, a menudo tomando un camino que termina en un estado médico conocido como fragilidad.

La fragilidad, explica Harris, involucra agotamiento, debilidad, pérdida de peso y una pérdida de masa muscular y fuerza. Es, dice, un pronóstico sombrío cuyas causas eran poco comprendidas.

Interés

Ahora, sin embargo, los científicos están sorprendidos de descubrir que, en muchos casos, un solo factor -una enfermedad cardiovascular no detectada - a menudo es una razón importante para que la gente se vuelva frágil.

Quizá no tengan los síntomas clásicos como un ataque cardiaco o dolores en el pecho o un ataque de apoplejía, pero la enfermedad cardiovascular pudiera haber bloqueado en parte las venas en el cerebro o las piernas, los riñones o el corazón. Esas obstrucciones, a su vez, pueden resultar en agotamiento o confusión mental o debilidad o un paso lento al caminar.

Investigadores dicen que hay un rayo de esperanza en el descubrimiento, si la enfermedad cardiovascular es central para muchos de los síntomas de la edad avanzada, debería ser posible refrenar o retrasar, o incluso prevenir, muchos de estos cambios atendiendo la condición médica.

La iniciación de Eleanor Simonsick en los debilitamientos no reconocidos del envejecimiento llegó con un estudio de investigación que ayudó a diseñar. La cuestión era si la gente mayor que es relativamente vigorosa también vive más tiempo. Como epidemióloga del Instituto Nacional sobre Envejecimiento, pensaba que era tiempo de analizar eso en forma rigurosa.

Así que ella y sus colegas reclutaron a 3,075 personas aparentemente saludables mayores de 70 años que dijeron que podían caminar 400 metros sin problema y ascender un tramo de escaleras. A cada una se le pidió que recorriera un corredor 10 veces, para una distancia de 400 metros, manteniendo su ritmo y sin pararse a descansar.

Una cuarta parte de ellas no pudieron hacerlo. Y no sólo fue cuestión de edad. La edad promedio de quienes pudieron hacerlo era de 73 años. Igual que la edad promedio de quienes no pudieron.

Empeoró. “En los primeros dos años, una tercera parte del grupo que pudo caminar los 400 metros dijo que estaba empezando a tener dificultades”, dijo Harris. “Pensamos, ‘Oh, esto es imposible”’. Pero era real.

El estudio

Los investigadores publicaron sus datos en el número de mayo de The Journal of the American Medical Association concluyendo que no poder caminar 400 metros en cinco minutos presagiaba problemas. Por cada minuto posterior a los cinco primeros, el riesgo de morir en los siguientes cuatro años aumentaba en un tercio, el riesgo de tener un ataque cardíaco aumentaba en 20 por ciento y el riesgo de tener una discapacidad, en 50 por ciento.

A quienes les llevó más de seis minutos el recorrido tenían el mismo riesgo de morir o de tener un ataque cardíaco que quienes no pudieron recorrer la distancia, y el efecto era independiente de la edad.

Eso llevó a la siguiente cuestión: ¿Enseñar a la gente a caminar más lejos y más rápido pudiera evitar que se volvieran tan débiles que difícilmente pudieran caminar?

El doctor Jack Guralnik, jefe interino del laboratorio de epidemiología, demografía y biometría del Instituto Nacional sobre Envejecimiento, espera que así sea. Un nuevo estudio piloto que él ayudó a dirigir encontró que, con entrenamiento, la gente podía caminar más rápido, mejorar su equilibrio y levantarse más fácilmente de una silla. Ahora quiere extender ese estudio para explorar si ese entrenamiento ayuda a la gente a conservar su capacidad para caminar y mejorar su salud.

Los investigadores insisten en que es poco probable que la enfermedad cardiovascular sea la única causa de la fragilidad. La artritis severa o la osteoporosis, por ejemplo, pudieran hacer que la gente fuera más lenta y desencadenar el ciclo.

Los ataques de apoplejía, los infartos, el cáncer o varias enfermedades pudieran provocar el síndrome de fragilidad. Pero al explicar la fragilidad entre las personas aparentemente saludables, las conclusiones sobre la enfermedad cardiovascular tuvieron sentido.

“En muchas personas, el caminar lentamente se debe al mal flujo sanguíneo en las piernas”, dice la doctora Anne Newman, profesora de epidemiología y medicina de la Universidad de Pittsburgh.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

elsalvador.com WWW