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Palabras
Los muros silenciosos de la vida

Eran los fríos muros de la vida que repetían el eco del mundo, el grito y la voz, el trueno y la tormenta, el susurro del viento y las bocinas callejeras, como lejanos cantos de ballenas.

Publicada 13 de noviembre de 2006, El Diario de Hoy

Carlos Balaguer
El Diario de Hoy

editorial@ elsalvador.com

Por las noches las murallas coreaban el ladrar de los perros errantes y las voces perdidas de los urbanitas.

Yo les escuchaba desde mi ventana en mis horas de soledad. En el estruendo meridiano de la multitud o en las noches cuando el mundo se iba y sólo quedaban unos pocos y errabundos seres humanos en las calles… En los espacios del silencio cuando la vida queda sola, como un reino mudo y grandioso. Escuchaba la voz de los tapiales, que decían con su voz resonante la incomprendida verdad del mundo.

De tanto oír la voz de los muros, aprendí su lenguaje. Y empecé a escuchar sus confesiones. Nadie entendería aquello. A veces ante las altas murallas grité mi nombre y mi denuncia, cuando las calles solas me dejaron hablar. Les pedí a las tapias que callaran de una vez. Que ya sabía la historia del mundo de sus propios labios. Un día hasta les maldije.

Alguna vez se me pusieron al paso las murallas. Al conocer su desconocido idioma, con mis propias palabras logré penetrarlas, abriendo puertas y boquetes o derribándolas con mi voz de tormenta.

(palabrasbalaguer@gmail.com)


Día a día
Leyes dañinas

Aprender un oficio es muy difícil en El Salvador por culpa de las leyes contra el aprendizaje y las que persiguen el trabajo de adolescentes y jóvenes con el pretexto de protegerlos. Estas leyes y regulaciones, todas derivadas de viejos o presentes chantajes de los sindicatos estadounidenses y de la OIT, han generado la crónica desocupación de los jóvenes y, en la actualidad, el crecimiento de las pandillas criminales, las maras. En vez de tener a muchos jóvenes ocupados en los más diversos oficios y labores, el país sufre el flagelo de miles y miles de adolescentes y hasta niños, que pasan a formar parte del crimen organizado.