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Lucha contra el crimen
Res, non verba

Nada retrata mejor la naturaleza de la misma que las palabras del ingeniero Antonio Cabrales, presidente de dicha entidad, cuando dice unidos y actuando integralmente sí se puede derrotar a la criminalidad.

Publicada 13 de noviembre de 2006, El Diario de Hoy

Roberto López-Geissmann*
El Diario de Hoy

editorial@ elsalvador.com

Res, non verba es el antiguo adagio latino que significa hechos, no palabras. En esta ocasión trataré de eslabonar dos eventos ambos propiciados por Fusades y relativos a la amenaza de la criminalidad y su combate. Son: las extraordinarias palabras del Embajador de EE.UU.

Douglas Barclay y la propuesta de política integral contra el crimen presentada por Fusades.

Arbitrariamente, no puede ser de otro modo, presento las ideas que me parecen más importantes:

*La pobreza extrema ha sido reducida significativamente.
*USAID ha donado más de 4000 millones de dólares en ayuda a El Salvador desde 1979.
*El proyecto de la Zona Norte es el más ambicioso y transparente de la historia de El Salvador.
*El Salvador debe poner un alto a la violencia criminal. Ahora.
*Lo más importante es llevar más policías a las calles y sacar de ellas a los criminales.
*El Salvador debe reformar su sistema judicial.
*Independencia judicial no significa la libertad de ejecutar una decisión antojadizamente.
*Debe acabarse la polarización política de El Salvador.
*No gasten su energía culpando a otros. Identifiquen y enfrenten los problemas. ¡Háganlo!

Allá aquellos que tilden de ingerencista, paternalista o imperialista este discurso, que para mí es atinado, políticamente claro, con un valor que ha ido más allá de una diplomacia formal, en función de las razones que el mismo embajador adujo: Amo a este país. Uno no puede evitar quererlo... aunque algunos “nacionales” parece que sí lo evitan. Pues no, el mensaje fue “brutal” en el mejor sentido del término, y siempre insistió en que se requiere acción ahora. El que tenga oídos que oiga... y al sordo lo atropellará una aplanadora antes que se dé cuenta qué le pasó. Un mensaje de esperanza.

Es lo que buscaba ser la propuesta de Fusades. Y quizá nada retrata mejor la naturaleza de la misma que las palabras del ingeniero Antonio Cabrales, presidente de dicha entidad, cuando dice unidos y actuando integralmente sí se puede derrotar a la criminalidad. Debiera ser un lema.

Invitando a estudiar lo que es una buena síntesis de ideas razonables y practicables, daré mi grano de arena subrayando tres situaciones específicas, buscando apoyar algo de por sí positivo:

1. Cuando se pidan estadísticas, lo que no es sino una necesidad indispensable que se inscribe en un fortalecimiento de la inteligencia policial, y más aún, en las variaciones sociales, geográficas y de procedimiento que la criminalidad experimente, no debe negligirse nunca el que los expertos y los intérpretes de las mismas sean confiables. Es fácil manipularlas.
2. La fundamental dimensión de lo espiritual, religioso y moral (para hablar claro y no eufemismos de “valores” innominados y decadentes) es una real bomba y un apoyo de primera que debiera tener rango número uno en elplanteamiento integral. Y no quedar subsumida dentro del rubro “cultura ciudadana”, como una contribución de segunda mano. Si la idea no es como he dicho, qué bueno. Entonces expresémoslo más claro y eso es todo.
3. La desarmamentización como tal es una idea pobre, confusa y hasta criminal. Distinto es hablar de más y mejores controles de armas.

El mejor resultado podrá lograrse aminorando la violencia social, pero en la criminalidad propiamente dicha la única influencia será el aumento de la impunidad para el malhechor, entregándole atado a sus víctimas. Esta idea se me antoja como el más inútil de los marinos en una embarcación que zozobra, si al fin los otros logran salvar al barco este desgraciado elemento (cero armas) se llevará la gloria compartida con los otros... pero no, es peor, probablemente le atribuirán a él el liderazgo.

Ambos esquemas gritan ¡AHORA, HECHOS, ACCIÓN, NO MÁS SÓLO PALABRAS! Pero también requieren de un elemento en el que no todos coinciden y que para mí es valiosísimo: el combate integral y unido, que sólo es posible eliminando la polarización. Cito para finalizar al embajador Barclay en frase lapidaria: La responsabilidad más importante de cualquier gobierno democrático es otorgar seguridad para sus ciudadanos bajo el Estado de Derecho.

*Lic. en Ciencias Políticas.