elsalvador.com WWW
Portada Nacional El País Deportes Metro Negocios Editorial RUZ Vida Internacionales Por el mundo

La sazón de la música

Los diferentes instrumentos. musicales se vuelven un ingrediente. Especial a la hora de componer una pieza melódica


Publicada 13 de noviembre de 2006, El Diario de Hoy

Jorge García F.
El Diario de Hoy
vida
@elsalvador.com

Foto: EDH

El sonido característico de cada instrumento se vuelve un ingrediente indispensable en una composición musical y a la vez le pone un sabor diferente para acariciar al oído.

Al igual que los grandes chef, los músicos buscan que sus melodías sean atractivas para público. Para esto las enriquecen con sonidos de diferentes instrumentos.

En América latina existe una diversidad de instrumentos que se utilizan en los diferentes géneros musicales para ponerle ese sabor tropical característico.

En nuestro país, algunas agrupaciones se caracterizan por integrar en sus producciones diferentes instrumentos que no son muy populares, pero que su sonido le da un sabor especial a la música.

El bombardino, por ejemplo, es un instrumento de viento originario de la costa atlántica de Colombia que se utiliza en toda su música folclórica y en la cumbia. Este fue popularizado por los Corraleros del Majagual (Colombia) quienes lo introdujeron en la música de su país.

El bombardino tiene la forma de una tuba pequeña y cuenta con un sonido diferente que se ubica entre la trompeta y el trombón. Además tiene la misma tonalidad del saxofón alto.

En El Salvador, Clemente Pérez, del grupo Guanaco Sólido, es el único músico que sabe tocar este instrumento.

Otro de los instrumentos más utilizados en el género cumbia es el acordón de botones que a diferencia del acordeón de teclas solo tiene tres tonos: sol, do y fa.

“Si una canción no está dentro de estas tonalidades no se puede tocar, mientras que con la concertina o acordeón de teclas sí se puede ejecutar cualquier melodía”, asegura el músico Dimas Monge.

La guacharaca es otro de los instrumentos poco comunes que se elabora del fruto de la cabaza (de la familia del tecomate). Este posee ranuras en su superficie y se toca de forma similar a la güira. Su sonido es utilizado principalmente en la cumbia y en otros ritmos tropicales.

En el vecino país Honduras es muy utilizado el caracol, instrumento que se elabora con un caracol de mar. En los 90 la agrupación Banda Blanca popularizó el ritmo punta y el instrumento con su éxito “Sopa de caracol”.

Otro instrumento curioso es el juco, originario de Nicaragua, que se utiliza en la música folclórica de ese país. El juco está elaborado con una bola de morro cortada y tapada con un cuero al estilo tambor que a su vez está atravesado por una baqueta bañada con brea. Su sonido es similar a su nombre y se hace sonar con la yema de los dedos.

El arte de combinar sonidos y silencios

La música es considerada como el arte de combinar sonidos y silencios tomando como principios fundamentales la melodía, la armonía y el ritmo.
Esta palabra, que tiene su origen en el griego musiké, es también conocida como el arte de las musas.

El objetivo de este arte es despertar en el oyente toda una serie de sentimientos y sensaciones mientras se disfruta de una composición musical.

La música también es considerada un proceso sonoro en el cual intervienen: el instrumento, los músicos, el creador, un medio de difusión y, por supuesto, uno o más receptores.

Por su parte el sonido se considera la sensación percibida por el oído que se produce por el movimiento vibratorio de los cuerpos sonoros.

Un cuerpo sonoro se convierte en instrumento musical cuando cuenta con la combinación de uno o más sistemas resonantes y los medios para su excitación. En este caso debe ser construido con el propósito de producir sonido en diferentes tonos que puedan ser combinados por un intérprete para producir música.

El término instrumento musical generalmente se refiere a aquellos objetos que tienen ese propósito específico y no a todos los cuerpos que producen diferentes sonidos.

Tradicionalmente, los instrumentos son clasificados en las tres categorías más conocidas, pero en la actualidad se agregan otras debido a la diversidad y a la complejidad de los mismos al igual que a las exigencias de especialistas en la composición musical.

Los instrumentos de estas tres clasificaciones: viento, cuerda y percusión; técnicamente también se les conoce de diferente manera. A los de viento se les llama aerófonos, a los de percusión, mebranófonos y a los de cuerda son llamados, cordófonos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

elsalvador.com WWW