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| A sufrir. William Torres (en acción contra Panamá) tendrá que dosificar sus subidas por las bandas. Foto: EDH |
Víctor Zelada Uceda
El Diario
de Hoy
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Experto en el atletismo, pero aficionado por el fútbol, el doctor Benjamín Ruiz Rodas dice estar al tanto de la Selección Mayor de Fútbol que prepara sus maletas mañana hacia Bolivia.
Sus conocimientos médicos los aportó para conocer los efectos de la altura en los jugadores. Una visita suya a La Paz, en 2005, le permite hablar con propiedad qué se siente estar a 3,600 metros sobre el nivel del mar.
“Tuve la oportunidad de ir a un congreso en La Paz, de Nefrología (trasplante renal). Estando allí, y mientras todos estaban tranquilos, sentí una sensación extraña. Me faltaba aire y ya me estaba asfixiando. Ese es el mayor problema con las alturas”, contó Ruiz Rodas.
Este síntoma que sufrió el federativo es conocido como “soroche” o “enfermedad de montaña aguda”. Sin embargo, no necesariamente lo padecen todas las personas.
La adaptación corporal varía y en cuanto a los deportistas se les recomienda que realicen sus actividades en las primeras 24 horas de estadía en lugares como La Paz o en la primera semana.” La altura no es ningún riesgo, pero el atleta que llega a zonas altas debe jugar en las primeras 24 horas a su arribo para aprovechar su capacidad pulmonar”, dijo.
Las selecciones que van a jugar a La Paz tienen dos opciones. Una es llegar con mucha anticipación -20 días es lo ideal, aunque eso es casi imposible- y la otra es hacerlo un par de horas antes. Muchos equipos se quedan en Santa Cruz de la Sierra -ciudad sin altura- y viajan hacia La Paz en las horas previas.
Con calma
Para Ruiz Rodas es “contraproducente una carga excesiva. El rendimiento de un deportista no puede ser igual si está acostumbrado a la zona del mar como acá. Los nuestros tienen una clara desventaja.
Deben ser cautelosos o se van a desgastar en los primeros 15 ó 20 minutos. Como el oxígeno es ralo y pobre si se exigen mucho pueden ser vulnerables a un desmayo, a una sudoración excesiva o al agotamiento rápido”.
Otro galeno que colaboró con su opinión fue Gerardo Chávez, fisioterapeuta en medicina de rehabilitación deportiva. Él comparte con Ruiz Rodas sobre no recargar más de la cuenta a los seleccionados: “A un jugador no se le puede exigir que rinda igual en las alturas.
El preparador físico debe tener conocimiento, así como el médico que viaje a Bolivia. Estar expuesto a las alturas disminuye la presión de oxígeno en el cuerpo”, detalló.
Al consultársele sobre los jugadores de Firpo y San Salvador, que entre semana disputaron un partido liguero y hasta hoy regresan de una gira por EE.UU., respondió: “Lo que puede afectar un poco es el cansancio del viaje y el estrés”.

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