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Factura
$6.5 San Salvador
Lo que gasta una familia en comer pupusas sábado y domingo.
Consumo
51% opción
Porcentaje de la población que come pupusas el fin de semana. |
Lilian Martínez
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Todo el que emigra las añora. La pupusa es un alimento tan importante
en el país que en abril del año pasado los diputados emitieron
un decreto para declararla “platillo nacional de El Salvador”.
Sin embargo, la duda sobre si consumirla en determinadas condiciones es
conveniente para la salud gastrointestinal de los salvadoreños,
llegó a esta redacción.
Según los resultados de pruebas de laboratorio realizados a 7 libras
de pupusas y 4 libras de curtido, estos alimentos muestran ausencia de
Salmonella. Los análisis de Staphylococcus aureus y Escherichia
coli resultaron negativas, y el recuento de Coliformes fecales fue de
menos 3.
La recolección de las muestras se realizó tras recibir la
asesoría de la jefatura del Laboratorio Central de Diagnóstico
de la Dirección de Sanidad Vegetal y Animal del Ministerio de Agricultura.
Cada muestra debía pesar al menos una libra. Las pupusas serían
recolectadas y llevadas al laboratorio tal como las vendedoras las entregaran.
El curtido se recolectó de forma similar una semana después.
Un equipo de este periódico compró siete libras de pupusas
en dos locales cercanos al mirador de Los Planes, en un chalet frente
a la Unidad de Salud y en una pupusería adyacente al ISSS en San
Jacinto; en un local en Mejicanos, en tres sobre la 5a Avenida Norte,
en una venta en la acera del Parque Infantil y en un local del pupusódromo
de Olocuilta.
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Entrega de las muestras
Un empleado de la Dirección de Sanidad Vegetal y Animal recibe
las pupusas.
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La idea era comprar en locales de cierto prestigio y en otros donde aparentemente
las condiciones higiénicas y la ubicación, con la plancha
en la acera de una calle transitada, no eran adecuadas.
Para el personal del Laboratorio que realizó los análisis
microbiológicos los resultados tienen dos causas. La primera es
que la forma en que se preparan las pupusas, al calor de una plancha,
mata cualquier bacteria que pudiera haber contaminado los ingredientes
crudos. La segunda es que el vinagre contiene ácido acético,
que no permite detectar bacterias en el curtido.
El peligro está en las manos
Ante los resultados del análisis bacteriológico de las pupusas,
el epidemiólogo y jefe de la Sibasi Centro, doctor Carlos Fernando
Gamero , afirma: “Vemos que la pupusa, como tal, caliente, independientemente
de sus ingredientes no es el problema. Mientras esté caliente.
Sin embargo, las comemos con las manos”.
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Gamero asegura que él utiliza cuchillo y tenedor para comer pupusas:
“Así me acostumbré y todos se me quedan viendo raro”.
Al peligro de contaminar las pupusa con nuestras propias manos, los salvadoreños
nos sometemos a otro peligro: el curtido.
Gamero advierte que este compañero de la pupusa no se consume caliente,
sino frío: “Generalmente, tiene días de estar en el
bote, es un cultivo grande de microorganismos”.
A esto se suma, la costumbre de algunos que se sirven el curtido con las
manos. Desde que ellos lo tocan, quien utilice ese mismo curtido, y sea
susceptible, enfermará.
Otro ingrediente que acompaña a las pupusas es la salsa de tomate.
Aunque esta es cocida, al enfriarse queda mucho tiempo en uso y también
se transforma en cultivo de bacterias.
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Resultado final
Según estos documentos, ni las pupusas ni el curtido resultaron
contaminados. |
Para el jefe de la Sibasi Centro, el curtido, la salsa y la costumbre
de comer con las manos (sucias) son el principal problema a la hora de
comer este platillo típico “y no la pupusa en sí”.
Salsa y curtido pueden ser factores importantes de gastroenteritis aguda,
porque cualquier microorganismo patógeno puede cultivarse en esos
medios.
Pero ¿qué hacen las autoridades de salud pública
para que los alimentos que consumen los salvadoreños en comedores
y pupuserías no estén contaminados? Según la Norma
Sanitaria para la Autorización y Control de Comedores y Pupusas,
emitida por el Ministerio de Salud en mayo de 2004, los locales donde
se elaboran alimentos y quienes los sirven y cocinan deben cumplir ciertas
reglas (ver infografía).
El Ingeniero Luis Parada, jefe del departamento de Higiene de Alimentos
del Ministerio de Salud, afirma que se capacita a quienes trabajan en
comedores y pupuserías para que apliquen las medidas higiénicas
necesarias. Sin embargo, el personal de saneamiento de cada unidad de
salud es el responsable de velar porque la norma sanitaria se cumpla.
Ese personal es escaso, tanto que en la Sibasi Centro sólo el 10%
de los establecimientos registrados cuenta con permiso del Ministerio
deSalud para funcionar.
En nuestro país se habían registrado 282,797 diarreas y
gastroenteritis entre el 1 de enero y el 17 de octubre pasado. En comparación
con los 237,858 casos reportados en el mismo periodo el año pasado,
las diarreas y gastroenteritis han aumentado en un 18.89%. Según
estos datos, el país tiene una tasa de incidencia acumula de 3,618
casos por cada 100 mil habitantes. Y somos 6 millones 800 mil.
Para Gamero esto es una cantidad enorme de diarreas originadas no sólo
por el consumo de pupusas, sino por nuestros estilos de vida.
El galeno cree que comer pupusas no es un problema para la salud. El problema
radica en que las combinemos con curtido, salsa (contaminados) y manos
sucias.
Decreto para un plato típico
El 1 de abril de 2005, la Asamblea Legislativo emitió el Decreto
No 655, publicado el 20 de ese mes en el Diario Oficial
- Según el artículo 1 de este: “Declárase el
conocido bocadillo típico salvadoreño, denominado “pupusas”,
como “PLATO NACIONAL DE EL SALVADOR”; en razón de su
procedencia autóctona y aceptación popular”.
- El literal “b” de este artículo estipula: “Con
el propósito de festejar la pertenencia de este invento culinario,
a la cultura del pueblo salvadoreño, declárase el segundo
domingo del mes de noviembre de cada año, “DÍA NACIONAL
DE LAS PUPUSAS”.

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