elsalvador.com WWW
Portada Nacional El País Deportes Metro Negocios Editorial RUZ Vida Internacionales Por el mundo

Los usuarios del ISSS pagan los platos rotos

Sin ética. Los médicos opinan que una huelga por mejoras salariales no se justifica. Los pacientes han perdido citas por las que esperaron hasta tres meses


Publicada 10 de noviembre de 2006 , El Diario de Hoy

El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com

Aunque los casos considerados emergencias han sido atendidos, miles de derechohabientes se sienten indignados y frustrados por haber perdido exámenes y citas con médicos especialistas o generales por las que esperaron varios meses.

Ese es el caso de Anabel Flores de Melara, quien padece mareos y taquicardia a sus 54 años, afirma: “Ayer (miércoles) tenía mi cita. Esa cita costó para que me la dieran, pasé consulta y me la dejaron para tres meses. La doctora me había dejado todos los exámenes, hasta el de la insuficiencia renal”, afirma.

De Melara explica que aunque podía pasar consulta con un médico general en la Unidad de Salud de SanJacinto, que atiende las emergencias del ISSS de esa localidad, esto de nada le sirvió porque su expediente y los exámenes que le habían realizado estaban archivados en el local tomado por los sindicalistas. Gracias a la huelga, deberá esperar para saber qué provoca sus mareos y su taquicardia. “El perjudicado es uno, si uno pudiera se va al médico particular y ya”, afirma.

Su caso ha sido el de muchos que aunque pueden pasar consulta en las unidades médicas alternativas designadas por las autoridades del ISSS, deben conformarse con un diagnóstico a medias debido a la falta de expedientes.

Hasta ayer, el ISSS había contabilizado 50 mil consultas externas suspendidas a raíz de la huelga. Esta cifra es un estimado que toma en cuenta la atención promedio diaria en los centros hospitalarios. Esto debido a que la mayoría de pacientes decide no ir a la consulta puesto que la huelga sigue.

María Éster Villedas González, de 60 años, perdió así 2 citas. La primera , programada para el 30 de octubre en Ginecología de Apopa y la segunda para el 3 de noviembre en la Clínica del Dolor de Oncología.

Villedas explica por qué perdió esas consultas: “Cuando fui a Apopa me dijeron que no había consultas hasta nuevo aviso. A Oncología no fui porque me dijeron que era de más (por gusto)”.

Efecto adverso
Los derechohabientes son quienes se llevan la peor parte de un conflicto laboral del que tanto los sindicalistas como el gobierno son responsables.

Así lo cree el decano de la Maestría en Salud Pública del ICAS, Doctor Ernesto Selva Sutter: “Se tiende a olvidar que no es lícito pasar por alto que la vida de una persona tiene un valor absoluto y, en consecuencia, es ilícito y debe ser impensable ponerla en peligro”, afirma.

La decisión de atender solo emergencias y suspender lo programado: citas, operaciones y exámenes perjudica al pacientes. Pues normalmente se ha esperado meses para una operación o un examen.

Para Selva no es posible legitimar una huelga de trabajadores de la salud con el objetivo de reivindicaciones laborales a costa del sufrimiento de los pacientes por falta de atención.

Para disminuir los efectos negativos de la huelga en los enfermos se podrían implementar medidas compensatorias como conseguir la atención médica fuera del ISSS. Sin embargo, esto depende de la capacidad de la institución. Durante la huelga de 2002, el Seguro Social pagó miles de dólares por las consultas médicas particulares a las que se recurrió.


Las Medidas alternativas
Durante esta huelga el ISSS ha implementado un convenio con el Ministerio de Salud

  • Los pacientes con citas programadas han sido atendidos en las unidades de salud cercanas a los centros del ISSS donde tenían la cita.

  • Las consultas de los pacientes en el Hospital de Especialidades han sido reprogramadas para realizarse el Hospital Roma.

  • Los pacientes de especialidad y medicina general del ISSS Atlacatl han sido atendidos en la Brigada Especial de Seguridad Militar (ex Guardia Nacional).

 


Tiempo perdido. La actual huelga se inicióel 16 de octubre. Foto EDH

“Costó algo, me vieron mal y me atendieron”

El rostro de Juan Antonio Ramos Ramírez, de 47 años, tenía tal expresión de dolor que quienes resguardan las puertas de acceso al Hospital de Oncología del ISSS le dejaron ingresar.

Ramos tiene un dolor crónico debido a una lesión en la columna vertebral. Una crisis le impidió salir de su casa el lunes pasado, por lo que anteayer decidió intentar pasar consulta y obtener medicinas.

“No pude venir porque estuve en cama y necesito que me den medicamentos porque ahorita estoy bien mal”, les dijo a los que deciden quién entra y quién no. “Gracias a Dios accedieron”, afirma.

Dentro del edificio, Ramos buscó a su médico quien le explicó que sin el expediente no podía atenderlo. Entonces, Ramos buscó a una enfermera y le explicó su caso. Esta envió a un ordenanza a buscar el expediente y Ramos pasó consulta.

El único inconveniente para él fue que la farmacia del ISSS carece de uno de los medicamentos que Ramos necesita desde hace 3 meses: Gabapentina 300.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

elsalvador.com WWW