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| Cambio. En 2007 no se descarta algún grado de sequía. Foto
EDH |
Eugenia Velásquez
El Diario de Hoy
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La significativa reducción de las lluvias en el invierno que recién finaliza puede estar asociada a la influencia del fenómeno El Niño, el cual empezó a gestarse a finales de agosto en el Pacífico.
A principios de año, el pronóstico meteorológico mostraba un mes de septiembre bastante copioso, con al menos un temporal en los primeros 15 días.
Luis García, director de Meteorología del Servicio Nacional de Estudios Territoriales (SNET), califica este evento natural como “especial”. Según dijo, es más común que El Niño aparezca a finales o inicio del año.
Para definir si el fenómeno tendrá incidencia en la época lluviosa de 2007, especialistas del SNET evaluarán, junto a otros expertos de la región, si la temperatura del océano aumentó (en 0.5 grados o más) desde que El Niño inició su gestación hasta finales de noviembre.
Para ello contarán con los datos provenientes de 30 estaciones de medición de temperatura, instaladas por el Servicio Meteorológico de los EstadosUnidos, en la superficie de ese océano.
Por el momento, García explicó que este fenómeno da muestras de ser un Niño débil y se prevé finalice en el primer trimestre de 2007.
Insistió en que la reunión de meteorólogos despejara interrogantes, entre ellas, la intensidad del fenónemo y si su influencia se extenderá al próximo invierno lo que se traduciría en una disminución de las lluvias.
Aún así, las lluvias superaron el promedio histórico de agua en un 15 por ciento.

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