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Masacre se debió a falla de un radar
Jerusalén. Según las Fuerzas Armadas
de Israel, un error en el sistema que dirige la artillería causó
la muerte de 18 civiles.
Publicada 10 de noviembre de 2006, El Diario de Hoy
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| Dolor. Familiares de las víctimas clamaron
por venganza. Foto AP |
El Diario de Hoy
internacionales@elsalvador.com
Una investigación del Ejército israelí sobre el
suceso ocurrido el miércoles en Beit Hanún, donde murieron
18 civiles palestinos por fuego israelí, indica que la tragedia
se debió a un fallo técnico en el sistema del radar que
dirige el fuego de la artillería.
El Ejército israelí difundió que, según la
investigación preliminar llevada a cabo por las Fuerzas Armadas,
la primera causa del suceso se debió “a un fallo técnico
en el sistema ‘Shilem’, que dirige el fuego de artillería”.
La nota agrega que el jefe del Estado Mayor, el general Dan Halutz, fue
puesto al tanto de los primeros resultados de la investigación,
llevada a cabo por un comité de expertos, encabezados por el general
Meir Kalifi, que investigó las circunstancias que llevaron al suceso
en el que murieron los civiles en Beit Hanún.
El jefe de las Fuerzas Armadas declaró que el incidente se produjo
en el transcurso de actividades operacionales destinadas a impedir el
lanzamiento de cohetes Al-Kasam y que produjeron un resultado “desafortunado,
en el que resultaron dañados civiles”.
Mientras, la población de Cisjordania y Gaza vivió ayer
una jornada de luto.
Decenas de miles de palestinos participaron en la franja de Gaza en los
funerales de las 18 víctimas civiles del bombardeo israelí,
celebrados en medio del luto, la indignación y las peticiones de
venganza.
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| Luto. Decenas de palestinos participaron en
el sepelio de 18 personas que murieron en un bombardeo de tanques
israelíes. Foto AP |
“Alá es grande, más que Estados Unidos e Israel”,
gritaban algunos manifestantes entre insistentes ráfagas de tiros,
mientras otros abogaban por vengar las muertes de sus vecinos.
La mayoría de las víctimas eran mujeres y niños,
trece de ellos de la familia Al-Athamna, y, tras la oración del
mediodía fueron enterrados.
El Consejo de Seguridad de la ONU pidió ayer a israelíes
y palestinos que reanuden el diálogo para poner fin a la actual
espiral de violencia, aunque queda aún en el aire la aprobación
de una resolución que contempla un alto al fuego.
Por su parte, el embajador adjunto de Israel, Daniel Carmon, argumentó
que la masacre de Beit Hanún fue “accidental” y que
no hubiera ocurrido si los palestinos no lanzaran cohetes Qassan. “El
enemigo de Israel no es el pueblo palestino. Nuestro enemigo son los terroristas
que atacan a nuestros ciudadanos”, dijo.
John Bolton, embajador de EE.UU. ante la ONU, dijo que “es responsabilidad
de Hamás el tomar medidas para prevenir el terrorismo y desmantelar
la infraestructura terrorista”. <EFE>

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