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| El reto. En el país, poco más de
la mitad de la población, en especial la rural, no tiene conexión
domiciliar de agua potable. Foto EDH |
Mirella Cáceres
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Acortar la brecha en materia de cobertura de agua en el país
sigue siendo un reto. Sobretodo cuando al comparar la disponibilidad domiciliar
del recurso en el contexto de América Latina, El Salvador figura
entre los que ofrecen menos acceso.
El Informe de Desarrollo Humano 2006, que se presentará este día
y en el que se reflexiona sobre la crisis mundial del agua y su impacto
en el progreso de los pueblos, menciona al país entre los que un
20% de las familias más pobres gastan en promedio de más
del diez por ciento de sus ingresos en la compra de agua.
Otro documento paralelo al informe de Naciones Unidas, en el que se hace
una valorización económica del agua, advierte que de no
tomar “medidas urgentes para implementar un esquema racional de
los recursos en un horizonte de sostenibilidad, El Salvador podría
estar experimentando una situación de estrés hídrico”.
Este documento plantea la necesidad de que la Asociación Nacional
de Acueductos y Alcantarillados (Anda), como la principal abastecedora
del recurso, incremente el nivel de inversión, ya que para 2005,
la autónoma apenas invirtió $15 millones, un 0.09% del Producto
InternoBruto (PIB), cuando lo requerido es de 0.5%.
“Si gestionáramos los recursos hídricos dentro de
una óptica de sostenibilidad y solidaridad, las tarifas deberían
aumentar entre un 250 y 300 por ciento”, dice William Pleytez, coordinador
general del Informe para El Salvador.
Un reajuste así significaría aumentar de $0.11 el metro
cúbico (la tarifa mínima impuesta por Anda) a $0.86, una
tarifa que, el presidente de Anda, César Funes, no ve viable, aún
cuando el reajuste tarifario iniciado en septiembre mantiene el subsidio
a ocho de cada diez usuarios. A los ojos de Naciones Unidas esto es una
carga alta y “con un impacto redistributivo ineficiente”.
Porque según el Banco Mundial, el 65% de los hogares más
pobres no reciben ese beneficio al no disponer del servicio.
El informe plantea además que el problema no radica en la escasez
del recurso sino en el manejo debido a problemas técnicos, financieros
y de organización.
Anda dice marchar por el buen camino
Para el presidente de la Anda, César Funes, el informe de Naciones
Unidas no descubre nada nuevo. “El estudio no revela nada que no
sepamos”, dijo ayer a manera de reacción, a la vez que dice
que las cifras sólo se remiten a la inversión de Anda y
deja fuera la de otras entidades involucradas en la temática.
Más optimista que preocupado, Funes dijo que el lunes iniciarán
reuniones como parte de las acciones para construir una red de agua y
saneamiento en el marco de un plan estratégico que aumente la cobertura
de agua.
Este tema es uno de los puntos que señala el informe, especialmente
el que sólo un 31.7% de la población rural tiene servicio
de agua domiciliar.
Funes asegura tener varios proyectos de inversión y que el otro
año beneficiará a otras 40 mil familias rurales, gracias
a los fondos provenientes de préstamos internacionales, la Cuenta
del Milenio y los ingresos del reajuste de tarifas.

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