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| Sandinista. Daniel Ortega, quien cambió
el marxismo por las casas de lujo y sumió en la pobreza a Nicaragua
en los Ochenta, podría volver al poder. Foto
EDH |
NICARAGUA / ELECCIONES
Corresponsal / Iván Olivares
Enviado / Rafael Mendoza López
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
La ventaja que el 61.8 por ciento de los votos escrutados le da al sandinista
Daniel Ortega es vista con cautela por varios analistas, y aunque ninguno
se atreve a adelantarle el triunfo, coinciden en que la experiencia dicta
mensajes negativos sobre lo que significaría un gobierno comandado
por el ex presidente de Nicaragua.
De acuerdo con el Consejo Supremo Electoral de Nicaragua, con el 61.8%
de las votos escrutados, Ortega, del Frente Sandinista, lidera el escrutinio
con el 38.66%; el derechista Eduardo Montealegre, de la Alianza Liberal
Nicaragüense está segundo con el 30.94%, y en tercer lugar
José Rizo, del Partido Liberal Constitucionalista con el 20.33%.
El Frente Sandinista dijo ayer que espera con respeto y paciencia los
resultados finales de las elecciones presidenciales.
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| Los rojos. Los seguidores del sandinismo salieron
ayer a las calles a celebrar los resultados. Foto
EDH |
En un comunicado firmado por Rosario Murillo, esposa de Ortega, el Frente
Sandinista agradeció la labor de los observadores nacionales e
internacionales y elogió a los nicaragüenses por haber participado
en masa y con tolerancia en la jornada electoral.
Se trata de la primera declaración que hace el partido de Ortega
después de la celebración de los comicios del domingo.
De confirmarse la tendencia, sería innecesaria una segunda vuelta
ya que un candidato puede ganar en primera vuelta con el 40% de los votos
o con 35% y cinco puntos porcentuales arriba de su más cercano
contendiente.
Voto por voto
Montealegre dijo en conferencia informativa que no va a reconocer ninguna
tendencia o resultado mientras no se cuente la totalidad de los votos.
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| En la mira. Las autoridades electorales planean
terminar hoy el conteo. Foto EDH |
“Nosotros creemos que la tendencia se va reduciendo, pero vamos
a esperar los resultados del último voto”, manifestó.
Agregó que “la lucha continúa, no se acabó
el juego, estamos pendientes y listos, preparándonos para una segunda
vuelta”.
Los resultados de un conteo rápido del Grupo Cívico Ética
y Transparencia indican que Ortega obtuvo un 38.49%, Montealegre 29.52%
y Rizo un 24.15%.
Según Ética y Transparencia, responsable de este conteo
representativo de la votación total, tiene un margen de error de
más o menos 1.7%.
Rizo también dijo que, “no vamos a reconocer los resultados
mientras no tengamos una claridad absoluta de los resultados que hemos
esperado se den de la forma más honesta... la tendencia es favorable
a nosotros’’.
Pero el presidente de Ética y Transparencia, Pablo Ayón,
sostuvo que “estos son los resultados finales y si hubiera alguna
variación, no sería variación que alteraría
de alguna manera estos resultados’’.
Incertidumbre
De acuerdo con Carlos Tunnermann, analista y ex ministro de Educación
nicaragüense, Ortega ya no puede seguir la consigna de los años
80, cuando llegó al poder por medio de la lucha armada.
Otras visión, como la de Ana Quirós, de la Coordinadora
Civil Nicaragüense, es menos alentadora. A su juicio, hay un sector
importante que ve con inquietud un posible triunfo de Ortega, pero no
se atreve a vaticinar las consecuencias de un gobierno efeselenista. “En
este momento es difícil decir qué nos espera. Hemos escuchado
de parte de Ortega un mensaje de reconciliación, pero por otra
parte un mensaje contrario”, añade.
Por otra parte, el empresario y analista Alfredo César aún
no abre las puertas a un resultado favorable para los sandinistas, y advierte
en el trato cercano con Venezuela y Cuba por parte de Ortega.
Para Ariel Montoya, ex secretario personal del presidente saliente Enrique
Bolaños, el escenario de un triunfo sandinista en el juego político
nicaragüense era ficha cantada.
Temen represalias
Pero hay algo que preocupa más a los nicaragüenses según
un sandinista que pidió el anonimato: una posible revancha por
parte de los partidarios cercanos a Ortega.
“Ortega, aunque quiera ser el mismo, no puede por el contexto”,
agregó Tunnermann.
Para el candidato de la Alternativa por el Cambio (AC), Edén Pastora,
conocido como el mítico Comandante Cero, el triunfo de Ortega es
inminente.
Ortega, el sandinista que ha cambiado a Marx y al uniforme militar por
la Biblia y lujosas camionetas, promete, si gana, respetar a inversionistas
y promover la inversión privada, además de pronunciar un
discurso conciliatorio hacia su antiguo adversario, Estados Unidos.
Opiniones encontradas
Miguel Bolaños
Subjefe de fracción
Lo aceptan, por la democracia
“Se sabe que el FSLN no es afín a la ideología de
ARENA, pero lo importante es que en la región está funcionando
la democracia”
Walter Durán
Diputado
Celebran el resultado
“Hemos recibido con mucha satisfacción la noticia porque
es la antesala de un avance de la izquierda en Centroamérica”
Dagoberto Marroquín
Subjefe de fracción
No se repetirán los errores
“No creo que se repita la destrucción que causó el
sandinismo en los ochentas, porque se pagó caro”
Rodolfo Parker
Secretario general
Algo muy malo para la región
“Es malo para el comercio y la política... Allí se
forma un triángulo en el mar Caribe entre Cuba, Venezuela y Nicaragua”
Óscar Kattán
Legislador
Identificados con el triunfo
“Los grupos de izquierda lo vemos como una esperanza, y si hace
las cosas bien, sería un robustecimiento de la izquierda”
Vuelve temor y frustración
La gran mayoría de nicaragüenses “están de luto”.
La aparente victoria electoral de Ortega preocupa a muchos que temen el
regreso de los racionamientos, las mega-devaluaciones, la guerra y con
ella, el servicio militar, y aunque Ortega ha jurado que “esta vez
todo será distinto”, hay mucho, mucho temor entre la gente.
Jairo Mendoza esperaba que esta semana le confirmaran que entraría
a trabajar en una empresa distribuidora de refrescos, de procedencia guatemalteca.
“Con al victoria de estos… ya no creo que me den el trabajo.
Voy a ver si me voy a Belice, porque allá trabaja mi cuñado,
a ver si puede conseguirme un empleo”, adelantó.
Su temor se repite a lo largo de las conversaciones de familiares y vecinos
que se preguntan con temor qué es lo que haría un gobierno
de Ortega en temas tan sensibles como la economía.
Las remesas
“Mirá que los gringos ya dijeron que van a cortar las remesas
si ganaban los sandinistas”, dijo doña Mercedes Sequeira,
pensando en su esposo, Joaquín, que trabaja en Estados Unidos.
De hecho, hubo amenazas de ciudadanos nicaragüenses viviendo en Florida,
que llamaron en vivo a los canales de televisión, amenazando con
cortar el suministro de dinero a sus familiares en Nicaragua “si
confirmo que votaron por los sandinistas”.
Durante las largas horas del conteo de boletas, los fiscales de partidos
tan antagónicos como el PLC y ALN (ambos de tendencia liberal),
expresaban por separado su preferencia porque ganara el candidato rival
“con tal que no gane Daniel”.
En el Mercado “Iván Montenegro”, la gente culpaba ya
sea a Rizo o a Montealegre “porque no renunció a tiempo y
dividió el voto liberal, y ahora, aunque seamos mayoría
(suman cerca del 54% del total de votos), vamos a aguantar el yugo del
frentismo”.

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