| Eduardo
Cálix*
El Diario de Hoy
editorial@ elsalvador.com
El título del presente artículo expresa de una manera
contundente la filosofía y el espíritu que dio vida a una
de las iniciativas más loables entre México y los siete
países centroamericanos: El Plan Puebla Panamá.
En este marco, “conectar” debe entenderse cómo el acto
legítimo y visión de los gobiernos por unir, integrar, desarrollar
y mejorar la calidad de vida de pueblos que comparten geografía,
historia, cultura, idioma y condición social y Mesoamérica,
el territorio geográfico integrado por los nueve estados federales
del sursureste de México (Campeche, Chiapas, Guerrero, Oaxaca,
Puebla, Quintana Roo, Tabasco, Veracruz y Yucatán) y los siete
países del Istmo centroamericano (Guatemala, Belice, El Salvador,
Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá).
El Plan Puebla Panamá fue lanzado oficialmente el 15 de junio de
2001 en San Salvador, El Salvador, en el marco de la Cumbre Extraordinaria
de Jefes de Estado y Gobierno del Mecanismo de Diálogo y Concertación
de Tuxtla, su objetivo es contribuir al impulso de una estrategia que
potencie el desarrollo económico, reduzca la pobreza y acreciente
la riqueza del capital.
La visión del Plan Puebla Panamá radica en que es prácticamente
imposible concebir el desarrollo humano sin crear previamente las condiciones
de infraestructura necesarias, que permitan a los países trazar
un crecimiento sustentable y sostenido a través del tiempo; crecimiento
que se traduce en mayores oportunidades de progreso para los habitantes
de la región mesoamericana.
Por tanto, el plan tiene dentro de sus principios básicos y como
eje central de su funcionamiento, el desarrollo y promoción de
la inversión en capital humano, lo que lleva a señalar la
abundante inversión que se ha promovido en el tema de la infraestructura,
ya en la red carretera, ya en el tema de la interconexión energética,
y pronto en el tema de la conectividad en telecomunicaciones de última
tecnología. Inversiones que se traducen en la construcción
de mega proyectos como el Sistema de Interconexión Eléctrica
para América Central (SIEPAC), cuyo objetivo es crear un mercado
eléctrico regional capaz de permitir el intercambio de energía;
la rehabilitación, construcción y desarrollo de la Red Internacional
de Carreteras Mesoamericanas (RICAM), que permitirán conectar comunidades
alejadas y remotas con los principales centros de desarrollo en la región;
la Autopista Mesoamericana de la Información (AMI) y Paso Digital,
innovadores proyectos para favorecer la utilización de las nuevas
herramientas de la información en las actividades productivas de
las comunidades rurales; la construcción de centrales hidroeléctricas,
y la red de puertos y aeropuertos, entre otros.
Debido a lo anterior, es que el Plan Puebla Panamá a través
de sus ocho Iniciativas Mesoamericanas busca que las gestiones mantengan
y permitan un equilibrio en los objetivos y medios utilizados para el
logro de sus fines. De esta manera trata de conciliar dos grandes ejes
de trabajo: Eje de Integración Productiva y Competitividad, que
incluye la Iniciativa Mesoamericana Energética, Iniciativa Mesoamericana
de Transporte, Iniciativa Mesoamericana de Integración de los Servicios
de Telecomunicaciones, Iniciativa Mesoamericana de Turismo e Iniciativa
Mesoamericana de Facilitación del Intercambio Comercial y Competitividad,
y el Eje de Desarrollo Humano y su Entorno, que integra la Iniciativa
Mesoamericana de Desarrollo Humano, Iniciativa Mesoamericana de Desarrollo
Sostenible e Iniciativa Mesoamericana de Prevención y Mitigación
de Desastres Naturales.
Y es también por esta razón que el Plan Puebla Panamá
fortalece la integración regional.
A la fecha se han logrado importantes avances en la participación
de la sociedad civil en el Plan Puebla Panamá mediante el Programa
de Información, Consulta y Participación (ICP) y el Grupo
Asesor para la Participación Indígena y Étnica (GAPIE),
y naciones amigas como es el caso de la República de Colombia,
se han sumado a este esfuerzo.
Plan Puebla Panamá significa, en síntesis, promover la unión
de voluntades y los esfuerzos individuales de cada país, para conformar
un todo armónico en forma de proyectos que se requieren y benefician
a la región. Por ello podemos afirmar que el Plan Puebla Panamá
promueve la consecución de objetivos comunes, detona el alcance
de innovadoras formar de financiamiento, propicia la coordinación
entre estados, y fortalece la integración regional, conectando
con ello a Mesoamérica.
Viceministro de Relaciones Exteriores y Comisionado
Presidencial del Plan Puebla Panamá por El Salvador.

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