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Prueba
Esta imagen, en la que dispara con el fusil, es la principal evidencia contra Belloso. Foto EDH |
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Sólo una persona permanece detenida por los disturbios y ataques del cinco de julio (5-J) pasado frente a la Universidad de El Salvador, que provocaron la muerte de dos policías y heridas en cinco más. El principal autor material de ese hecho, Mario Belloso, continúa prófugo.
Los investigadores de la Policía Nacional Civil (PNC) trabajan, por el momento, en cinco líneas de investigación, según lo ha informado el director de la corporación policial, Rodrigo Ávila, quien no ha querido explicar más detalles al respecto, para “no entorpecer” las investigaciones.
También aseguran que hay avances en las pesquisas, para determinar el paradero de Belloso, aunque también esto se maneja con reserva. Las indagaciones son dirigidas por la Unidad contra el Crimen Organizado, de la Fiscalía General de la República, que se apoya en otras instancias de Gobierno.
Pese a la cautela de los investigadores, funcionarios de alto nivel del Gobierno le han expresado a El Diario de Hoy que lo más seguro es que Belloso se encuentre en Venezuela o en Cuba, de acuerdo a la información de inteligencia disponible.
Nadie se atreve a decirlo públicamente, sin embargo, es una de las hipótesis de los investigadores.
De igual manera, las hipótesis sostienen que la salida de Belloso se realizó horas después de perpetrarse el ataque. Protegido por cómplices, habría salido de aquí por tierra hacia Nicaragua, de donde habría salido hacia el sur o hacia el Caribe.
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| José Mario Belloso Castillo
Edad: 30 años.
Historial: Fue concejal de la alcaldía de Mejicanos durante un periodo. Además, aparece en el padrón del FMLN.
Historial: Se le imputa la muerte de dos policías y heridas en cinco más. |
Incluso, el día de los hechos, se especuló que fue escondido en el edificio de la Asamblea Legislativa, en la parte que corresponde al FMLN.
Ya antes, durante otros incidentes en los que había sido detenido por participar junto a otros activistas de grupos de izquierda, habían intercedido por él diputados de ese partido, como Walter Durán.
Otros sostuvieron, esa misma noche del 5-J, que Belloso permanecía “refugiado” en la embajada de Venezuela en San Salvador. Sin embargo, nada de esto ha podido ser probado, por lo que no pasan de hipótesis.
Lo más creíble es que Belloso sí se marchó al exterior, ya que si estuviera en el país habría sido localizado por la Policía, que destinó muchos recursos para su captura. Incluso, el Gobierno ofreció $ 10 mil a la persona que proporcionara información acerca del paradero del más buscado.
La salida de Belloso hacia el exterior habría sido lo que más favoreció al FMLN, porque si Belloso se quedaba en el país podría haberle causado muchos problemas --más de los que ya había ocasionado --, según fuentes consultadas que pidieron omisión de sus nombres y de sus cargos.
Al respecto, los máximos dirigentes del FMLN negaron, luego del 5J, cualquier vinculación con Belloso, a pesar de su trayectoria probaba y de las declaraciones de terceros. El había sido militante de ese partido y fungido como concejal en la alcaldía de Mejicanos.
Además, Belloso ha sido vinculado con la Brigada El Limón, una estructura ligada a la juventud del FMLN, que opera en la zona de San Ramón, al poniente de Mejicanos. El perfil del acusado se complementa con su adherencia a movimientos como la BRES.
Incluso, la dirigencia del FMLNtambién sostuvo que la Brigada Revolucionaria de Estudiantes Salvadoreños (BRES) no es parte de ese partido de izquierda, aunque “coincidan” en algunas de sus consignas.
Los cargos
Contra Belloso existe una orden de detención por los delitos de asesinato y lesiones, emitida por el Juzgado Decimoprimero de Paz, el pasado 13 de julio.
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Luis Herrador
Edad: 36 años
Perfil: Asegura ser militante del FMLN, aunque las autoridades del partido lo niegan.
Cargos:
Acusado de dos crímenes y de lesiones. Foto EDH |
Su búsqueda no sólo es interna, sino que también se realiza en los países de la región. El rostro del imputado, con cuatro apariencias posibles, forma parte de los archivos de la Policía Internacional, Interpol, que mantiene activadas sus alertas.
El único que está detenido por los crímenes de esa mañana es Luis Herrador, quien sostenía con sus manos, por detrás, a Belloso, cuando este disparó el rifle de asalto, un M-16, contra el pelotón de la Unidad del Mantenimiento del Orden (UMO), que estaba a unos cincuenta metros al sur.
Luego del ataque, como se apreció en las imágenes de video y de fotografía, Herrador levantó las manos en señal de victoria, mientras Belloso huía hacia las instalaciones de la Universidad de El Salvador.
Herrador fue detenido el mismo cinco de julio, cuando se escondía en una casa del área de San Marcos. Al principio negó su participación en los disturbios, pero al sentirse abandonado contó todo lo que sabía.
Con claridad, explicó a los investigadores que todo había sido planificado, desde la marcha hasta el ataque; detalló también los vínculos de Belloso y otros instigadores con el FMLN y dentro de la izquierda.
En específico, mencionó a una ex concejala del FMLN y a una empleada de la alcaldía de Mejicanos, así como a un ex concejal de Ciudad Delgado, como participantes en las protestas.
A partir de este testimonio y otras averiguaciones, los investigadores lograron determinar como Belloso y otros activistas radicalizados vivían en la semiclandestinidad y eran preparados ideológica y militarmente en locales de sindicatos en San Salvador y en zonas rurales inhóspitas del país.
Incluso, las autoridades policiales llegaron a sostener que Belloso y las otras personas que formaban esa estructura eran entrenados en una de las islas de la zona de Jiquilisco.
La misión de ellos era prepararse “para la próxima guerra que se avecinaba”, según el mismo Herrador, quien sostenía que seguía formando parte del FMLN. Actualmente, está recluido en la prisión de máxima seguridad de Zacatecoluca, debido a la gravedad de los cargos en su contra.
Sin embargo, los dirigentes del FMLN han insistido en que ni Herrador ni Belloso formaban parte de la militancia. “Realmente, no tenemos interés de defender a gente vinculada a hechos delictivos”, manifestó Roberto Lorenzana, directivo del FMLN, en su oportunidad.
Las anteriores y otras declaraciones significaron un cambio de postura del partido que izquierda, que en un primer momento se negó a condenar el ataque, pero luego cedió, debido a la presión de diferentes sectores. A cuatro meses transcurridos, el juicio jurídico y político parecen haberse enfriado. Comentario la herencia del 5J
Algunos se molestaron e interpretaron como una manifestación ideológica el denominar 5J a los hechos ocurridos hace cuatro meses; sin embargo, el tiempo ha mostrado que se trataba de hechos importantes para la vida política nacional.
Por un lado, quedó de manifiesto que grupos extremistas de la izquierda, vinculados a organizaciones de choque, todavía siguen creyendo en la violencia como una forma de desestabilizar el país para preparar las “condiciones revolucionarias” que permitan a mediano plazo la toma del poder.
Era un secreto a voces que izquierdistas como Belloso militaban , o estaban muy cercanos al FMLN; y se trata de personas que además se arropan, o utilizan, a los llamados sectores sociales, muchos de ellos en aras de reinvidicar “demandas sociales justas”. Esto quedó claramente mostrado con la presencia de Luis Herrador, lugarteniente de Belloso, un vendedor de discos piratas, agitador callejero y quien actualmente guarda prisión por complicidad en el asesinato de dos policías.
Por otro lado, y ante las exigencias de los diferentes sectores de la vida nacional, incluso presiones internacionales, tuvo el FMLN, partido político legalmente instituido, que pronunciarse de manera clara y explícita en contra de la violencia como forma de lucha política.
Esto fue novedoso y de gran trascendencia porque por primera vez hubo una declaración explícita contra la violencia como forma para alcanzar el poder, no obstante haber sido el FMLN firmante de los acuerdos de paz hace más de una década.
Esto abrió sin duda el debate entre la izquierda como también entre la derecha como contraparte de la vida nacional, sobre la importancia de ubicar en su justa dimensión la protesta social y las reinvidicaciones sociales como parte del juego democrático, enmarcado en las normas y leyes del país.
Hoy más que nunca, y luego de los hechos del 5J, el FMLN ha tenido que replantear su estrategia política y tratar de aislar a sus militantes o simpatizantes radicalizados que todavía creen en la violencia como método de lucha.
Además, está por verse sí este partido ha logrado en realidad asimilar a fondo el juego democrático y participar de la lucha política respetando la institucionalidad del país y a los diferentes sectores de la vida nacional.

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