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| Bárbaro. Kaká (centro) festeja con Maldini, Gilardino y Oliveira después de marcar uno
de los tres goles al Anderlecht. Foto: AP |
El Diario de Hoy
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El Milan se mantiene invicto en el primer lugar del Grupo H con 10 puntos.
El astro brasileño abrió el marcador a los seis minutos desde el punto de penal, con un tiro a media altura que se burló del portero del equipo belga.
La segunda diana fue una obra maestra con sello brasileño: el arquero Dida le entregó el balón, atravesó buena parte de la cancha y al acercarse al área, lo pasó a su compatriota Cafú, que se lo devolvió para que el joven astro lo clavara con suavidad y precisión en un ángulo del arco del Anderlecht.
Matador
En el tercero, Kaká lanzó un misil desde la boca del área y el balón entró por un ángulo a los 56 minutos. Al 88’, puso su firma Alberto Gilardino.
Sólo cuando estuvo con tres goles en contra, el Anderlecht reaccionó y cinco minutos después, el jugador húngaro Roland Juhasz marcó un gol.
Inmediatamente después tuvo la oportunidad de acortar la distancia cuando el defensor del Milan, Marek Jankulovski, trató de despejar un balón y lo envió al palo de la portería de Dida.
El arquero brasileño, que había sido espectador en el primer tiempo con un Milan muy superior, debió emplearse al máximo varias veces para evitar otros goles en el complemento.
Kaká jugó detrás de las dos puntas que alineó el Milan, el brasileño Ricardo Oliveira y Gilardino, pero como no aprovecharon los balones que les entregó se encargó él mismo de remecer las redes. El equipo italiano quedó a un paso: Sólo una extraña combinación de resultados no lo clasificaría. <AP>

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