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La sombra del factor Chávez

El Presidente venezolano ha dicho que su apuesta es por el triunfo de Daniel Ortega y para ello ha desembolsado los “petrodólares” y enviado cargamentos de combustible a bajo precio. EE.UU. y la oposición denuncian la “injerencia”


Publicada 1 de noviembre de 2006 , El Diario de Hoy

Aliados. El gobernante venezolano Hugo Chávez y el ex guerrillero Daniel Ortega, del Frente Sandinista, en Caracas. Foto EDH
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com

Asólo cinco días de las elecciones presidenciales en Nicaragua, las promesas de ayuda del gobierno de Venezuela al candidato del Frente Sandinista Daniel Ortega, el favorito según diversos sondeos continúan provocando debate entre las principales fuerzas políticas que compiten por el poder.

Ortega, que dirigió un gobierno de izquierda de 1985 a 1990, se anticipó a la campaña electoral que concluye oficialmente hoy anunciando desde Caracas, el pasado 25 de abril, la firma de un acuerdo entre Venezuela y varias alcaldías nicaragüenses para comprar petróleo en condiciones sumamente preferenciales.

“Yo quiero que él gane”, declaró públicamente el presidente Hugo Chávez, presente en aquella ceremonia y cuyas palabras suscitaron inmediatas críticas de Estados Unidos y líderes de la derecha nicaragüense.

Diez días después, el gobierno chavista envió a Nicaragua el primer cargamento de 20,000 toneladas de fertilizantes, valorado en 2.2 millones de dólares y regalado a una cooperativa agrícola vinculada al partido Frente Sandinista.

Reacción de EE.UU.

El congresista republicano Dan Burton, presidente del subcomité de Relaciones Internacionales de la Cámara de Representantes, llegó a Nicaragua la semana siguiente para advertir que Washington no avalaría “ninguna influencia externa en los comicios”.

Candidato. Edmundo Jarquín dice que dará una sorpresa. Foto EDH

“Hay candidatos que tienen amigos con los que comparten puntos de vista y que tienen miles de millones de dólares”, dijo Burton consultado sobre la influencia que Chávez, férreo adversario del presidente Bush, ejerce en la campaña electoral.

Sus palabras fueron respaldadas por Thomas Shannon, secretario de Estado norteamericano asistente para América Latina, quien también desde Managua reprobó “el injerencismo del que está metiendo dinero” para apoyar la campaña de Ortega.

Paul Trivelli, el locuaz embajador norteamericano jamás ocultó su simpatía por el ex banquero Eduardo Montealegre, candidato de la derechista Alianza Liberal y ubicado por las encuestas en segundo lugar de la intención del voto.

“La de Estados Unidos sí es intervención, la de nuestro hermano Hugo Chávez es solidaridad”, respondió Daniel Ortega, cuyos asesores después le aconsejaron callar, no asistir a debates presidenciales ni dar entrevistas de prensa durante toda su campaña.
Concreta promesas

Durante los años 80, Estados Unidos apoyó a más de 40,000 “contras” antisandinistas que se alzaron contra la revolución en una guerra que duró casi diez años y dejó más de 50,000 muertos.

Piden votos. Eduardo Montealegre, segundo en las preferencias, saluda a seguidores. Foto EDH

Aunque tampoco Chávez volvió a hablar en público sobre sus amigos nicaragüenses, el convenio petrolero se concretó el pasado 7 de octubre, con la llegada de un barco con 320,000 litros de diesel que, ante la falta de compradores en el Estado, tuvo que ser repartido entre alcaldías y cooperativas de transporte.

El gobierno de Nicaragua y demás adversarios de Ortega también acusaron a Venezuela de financiar su “mega-campaña” publicitaria, cuyo costo asciende hasta ahora a $6 millones, según informes independientes.

Los lazos de Ortega con su aliado Hugo Chávez no pueden pasar inadvertidos ante las denuncias de sus opositores y la advertencia de los Estados Unidos de lo que llama el eje del mal para América Latina, en referencia a Chávez, Evo Morales y Daniel Ortega. <DPA>

Proponen en EE.UU. bloquear las remesas

El presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), Mario Arana, afirmó ayer que un futuro bloqueo a las remesas que los nicaragüenses envían desde Estados Unidos, de llegar al poder el Frente Sandinista, sería perjudicial para los hogares que las reciben y para la economía del país.

Listos. La campaña para los comicios presidenciales finaliza hoy. Foto EDH

Dana Rohrabacher, congresista republicano por el Estado de California, solicitó al gobierno de Estados Unidos que prepare un plan de contingencia destinado a bloquear las remesas enviadas a Nicaragua, si Daniel Ortega gana las elecciones.

“Obviamente sería perjudicial cualquier cosa que afecte el flujo de remesas del país, porque de ellas dependen muchas personas y también afectaría la estabilidad macroeconómica”, indicó Arana.

Este año, según estimaciones, Nicaragua recibirá en remesas alrededor de 700 millones de dólares.

Ortega ha señalado que de ganar las elecciones intervendrá el sector de las remesas familiares, para según ha dicho, sin explicar cómo, reducir el costo de los envíos.

Rohrabacher envió la semana pasada una carta al secretario de Seguridad Interna de Estados Unidos, Michael Chertoff, para que “en conjunto con el Departamento del Tesoro y en atención a las leyes de ese país”, se proceda a poner en marcha el plan.

“El retorno al poder de Ortega significaría que EE.UU. no tendría en ese país una contraparte confiable para responder a nuestras preocupaciones sobre seguridad nacional”, indicó el congresista.

Avendaño considera que si se llegara a bloquear el flujo de remesas, el impacto sería igual al de los años ochentas, cuando EE.UU. impuso un bloqueo económico a Nicaragua.

Busca el triunfo volando

Una vieja avioneta Cessna atraviesa el cielo nicaragüense y arrastra una enorme manta en la que se puede leer: “Vote por Edén”.

“Hago de cura y sacristán. Es decir doy misa, canto en la procesión, toco las campanas y hasta pido la limosna para mi campaña’’, dijo a Edén Pastora, el legendario comandante Cero de 69 años.

Desde un aeropuerto civil despega su avioneta arrastrando la manta o usando potentes altavoces para pedir que voten por él, pese a que las encuestas lo colocan en el último lugar con 1% de la intención de voto.
Pastora lucha solo como candidato presidencial de la denominada Alternativa por el Cambio (AC).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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