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DANIEL ORTEGA
NACIÓ: 11 de noviembre de 1945.
educación: Abandonó la escuela de leyes en 1963 para
unirse a guerrilleros sandinistas, quienes derrotaron a la dinastía
política de Anastacio Somoza en 1979.
Cargo: Presidente de Nicaragua de 1985 a 1990, cuando fue derrotado
por doña Violeta Chamorro. estado civil: Casado con Rosario
Murillo. Foto EDH |
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Los resultados de la última encuesta difundida en Nicaragua de
cara a la elección presidencial del próximo 5 de noviembre
son un balde de agua fría para el sandinista Daniel Ortega, quien
ha fallado dos veces en sus intentos por retomar el poder después
que terminó una guerra civil en Nicaragua en 1990.
El sondeo realizado por la empresa costarricense Borge & Asociados
prevé una segunda vuelta, aunque coincide con el resto de las mediciones
en que Ortega encabeza las preferencias.
El sondeo, realizado entre el 15 y 22 de octubre y con un margen de confiabilidad
de 95%, concede al dirigente del Frente Sandinista un 34% de la intención
de votos, contra 23% del candidato de la recién formada Alianza
Liberal Nicaragüense (ALN), el ex canciller Eduardo Montealegre y
19% a José Rizo, del Partido Liberal Constitucionalista (PLC).
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| Managua. El pueblo pide transparencia. |
El dato que preocupa a Ortega es que el 19% de los votantes está
indeciso. Sin embargo, el sondeo revela que el 12% ve con simpatía
a Montealegre.
Posible sueño de opio
Para ganar en primera vuelta se requiere un 40% de los votos válidos
o el 35% con una delantera de cinco puntos sobre el rival más cercano.
Ortega, según la encuesta, no logra llegar al 35%.
Basados siempre en el mismo sondeo, Ortega le ganaría en segunda
vuelta sólo a Rizo con 36.9% contra un 31.3%. De enfrentarse a
Jarquín, el ex guerrillero obtendría 34.5 frente a un 35%.
Pero si la medición de fuerzas fuera entre Ortega y Montealegre,
el sandinista sería derrotado al lograr 39.9% frente a un 41.3%.
Con el paso del tiempo, Ortega -de 61 años- ha enfrentado un sólido
bloque de oposición que frustró sus intentos anteriores
por llegar a la presidencia. Su candidatura sería un sueño
de opio, pues -además de sus enemigos de derecha-, ha surgido un
movimiento escindido de sandinistas, desafiándolo desde la izquierda.
“(Ortega) no es una fuerza de izquierda, es una fuerza dictatorial”,
afirma Víctor Hugo Tinoco, uno de los líderes del escindido
Movimiento de Renovación Sandinista. “Ellos se han convertido
en un grupo de empresarios y millonarios”.
Buena parte del resentimiento en contra de Ortega tiene su origen en el
denominado pacto, un acuerdo para compartir el poder que él forjó
con el presidente Arnoldo Alemán, quien está bajo arresto
domiciliario bajo cargos de corrupción. Los opositores ridiculizan
dicho pacto por considerar que se trata de una cínica maniobra
de Ortega enfocada a mantener el poder a cualquier precio.
Reliquia de la Guerra Fría
Por otra parte, como en la década de los 80, cuando Nicaragua era
un campo de batalla de la Guerra Fría, esta nación de menos
de seis millones de habitantes es el escenario de la lucha más
reciente entre Estados Unidos y el Presidente de Venezuela, Hugo Chávez,
en pos de influencia en América Latina.
Ambos países han sido acusados por la Organización de Estados
Americanos de interferir en la elección: Venezuela por usar su
petróleo para impulsar la candidatura de Ortega y funcionarios
estadounidenses por tratar de unir a los partidos de la derecha nicaragüense
para impedir el regreso de Ortega al poder.
En semanas recientes, funcionarios estadounidenses han lanzado varias
predicciones negativas en caso de que Ortega gane, advirtiendo que la
democracia de Nicaragua - y millones de dólares en inversión
y ayuda de Estados Unidos - están en peligro. El diputado republicano
de Indiana, Dan Burton, incluso ha llegado a insinuar que una victoria
por parte de Ortega les daría un asidero en la región a
grupos del terrorismo como Hezbulá y Hamas.
Para mucha gente en Nicaragua, la participación de Estados Unidos
en las elecciones nicaragüenses es un tema delicado. En 1990, Estados
Unidos apoyó públicamente a la oponente de Ortega, Violeta
Chamorro, prometiendo un final a la Guerra de la Contra, financiada por
EE.UU.
Para algunos observadores, la actitud que prevalece actualmente en Washington
hacia las elecciones en Nicaragua, que contrasta marcadamente con el enfoque
de no participación asumido en la mayoría de los otros países
latinoamericanos, es una reliquia de la Guerra Fría.
Para ganar adeptos, Ortega proyecta la imagen de un hombre cambiado, pero
en él aún existen ecos de conflictos pasados.
En esta ocasión, no es el soldado, lanzando críticas en
contra del imperialismo de Estados Unidos y predicando el socialismo.
En sus mítines, se lanza vigorosamente en contra del “capitalismo
salvaje”, pero también trata de apaciguar los nervios de
empresarios e inversionistas.
Sin embargo, Ortega ha asustado a funcionarios de la administración
Bush con sus promesas de relaciones más cercanas con Hugo Chávez
y una alianza que incluya a Cuba y Bolivia, bajo el mandato de Evo Morales,
tendiente a la izquierda.
El desenlace del escenario político en este país centroamericano
se tendrá a partir del próximo 5 de noviembre cuando el
pueblo de Nicaragua ejerza su derecho a elegir a sus gobernantes. <agencias>
La esperanza de una segunda vuelta
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Eduardo Montealegre
Cargos: Ex banquero y ex ministro de relaciones exteriores. Tiene
51 años.
estado civil: Casado con Eliza McGregor Raskosky. |
Montealegre fue expulsado del Partido Liberal Constitucionalista (PLC)
por oponerse al control que ejerce sobre este colectivo el ex presidente
Arnoldo Alemán (1997-2002).
Tras su separación del PLC, Montealegre fundó el 19 de septiembre
de 2003 el Movimiento Vamos con Eduardo.
Inició su carrera política en el gobierno de Arnoldo Alemán,
en el que ocupó varios cargos, entre ellos el de canciller.
Afirma que su principal meta se orienta a luchar contra la corrupción
y el pacto alcanzado por los ex presidentes Alemán y Daniel Ortega
en 1999 y plasmado en la Constitución del año 2000, para
repartirse altos cargos en el Estado. y las instituciones públicas.
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José Rizo
pueblo natal: Nació en Jinotega, el 27 de septiembre de 1944.
estudios: Se doctoró en Derecho por la Universidad Centroamericana
de Managua. |
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Edmundo Jarquín
profesión: Abogado y economista de 60 años.
estado civil: Casado con Claudia Chamorro Barrios, hija de Pedro
Joaquín Chamorro y Violeta Chamorro. |
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Edén Pastora
histórico: Se le recuerda por su hazaña cuando tomó
el Palacio Nacional en 1978, acción contra el gobierno somocista
y ahora busca el poder por el partido Alternativa por el Cambio. |
La clave está en el voto oculto
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| Fiesta electoral. Los liberales cerraron su campaña
el domingo con grandes mítines. |
La encuesta de Borge & Asociados se realizó paulatinamente
con la de M&R Consultores. La primera fue auspiciada por el Canal
8 de la televisión y difundida por El Nuevo Diario; la segunda,
fue publicada por el diario La Prensa y auspiciada por el Canal 2.
En ambos sondeos se refleja que el mano a mano será entre Ortega
y Montealegre, ya que el resto de los candidatos: José Rizo, del
PLC; Edmundo Jarquín, del MRS y Edén Pastora, quedan rezagados
en un tercer lugar.
En el caso de Jarquín no logra pasar del 10.9 y Edén Pastora
apenas llega a un 0.9%.
Raúl Obregón, de la firma encuestadora M&R Consultores,
es de los que considera que la volatilidad del voto oculto jugará
un papel determinante en los comicios.
Según explicó Obregón en el programa televisivo Esta
Semana, que conduce el periodista Carlos Fernando Chamorro, la cifra de
electores que prefieren esconder sus preferencias políticas hasta
el día de las elecciones ronda el ocho por ciento.
La volatilidad de ese porcentaje, especula, podría traducirse en
la victoria en primera vuelta de uno de los candidatos, o provocar un
balotaje, hecho hasta ahora inédito en la historia electoral de
Nicaragua.
El analista considera, por ejemplo, que si el dos por ciento de esa masa
de votantes se inclina finalmente por el Frente Sandinista, el ex presidente
Daniel Ortega tendría asegurada la victoria en la primera vuelta.
“De lo contrario, es casi seguro que se irán a una segunda
vuelta”, aseveró.
| La campaña resalta
una “fauna” política |
Nicaragua elecciones
Corresponsal / Iván Olivares |
La campaña electoral que
vive este país para elegir al próximo Presidente, Vicepresidente,
diputados nacionales y para el Parlacen sería una más,
de no ser por la innovación introducida por un equipo de campaña
costarricense que decidió resaltar la hasta entonces característica
menos querida de Edmundo Jarquín, candidato a la Presidencia
por el MRS.
“Edmundo Jarquín es feo”, dice el estribillo que
repiten tanto un falso presentador de noticias como los supuestos
entrevistados en el primer comercial televisivo del MRS, lo que permitió
sacar a Jarquín del anonimato en el que se encontraba, debido
a que pasó 15 años fuera de Nicaragua trabajando para
organismos financieros internacionales.
Le siguen después canciones en todos los ritmos y géneros
en los que se repite que Jarquín es “el feo que quiere
una Nicaragua linda”, a tal punto que la gente ya no se refiere
a él por su nombre ni por “Mundo”, su diminutivo,
sino que le llaman simplemente “el feo”, y hasta sus partidarios
le corean “feo, feo, feo”, a lo que él responde
con sonrisas.
Otro hecho que ha acaparado la atención es que Edén
Pastora, conocido como el “Comandante Cero” -debido a
que no tiene fondos para “sacar la casa por la ventana”
para su cierre de campaña- decidió ayer sorpresivamente
alquilar una avioneta a la cual le colocó vocinas y sobrevuela
Managua arengando a la gente para que voten por él.
Pastora también ha hecho uso de las imágenes en las
que se le ve joven, hace 28 años, luego que dirigiera la toma
del Palacio Nacional en agosto de 1978.
Del lado de Ortega, el color rosado ‘chicha’ (en alusión
al colorante que se añade a una bebida tradicional nicaragüense)
fue sustituido por un extraño fucsia que contrasta con la histórica
bandera rojinegra del Frente Sandinista, en un intento de separar
en la mente de los votantes el color de los años ’80.
Ortega volvió a asumir el rol de predicador de la paz y el
amor, a lo que este año añadió el de la reconciliación,
y sorprende por sus caravanas multitudinarias en las que se oye el
estribillo “lo que queremos, es trabajo y paz” al ritmo
de la canción “Give Peace a Chance”, del fallecido
ex Beatle John Lennon.
Entre liberales, el oficialista Partido Liberal Constitucionalista
(PLC) se ha centrado en atacar a su disidente, Eduardo Montealegre,
que a su vez ha elegido atacar a Ortega, llegando al extremo de hacer
uso de figuras que de alguna forma encarnan a los distintos partidos
en la mente popular: la serpiente rosada, al Frente Sandinista; el
cerdo y el pato, al PLC; y el ratón, al partido Alianza Liberal
Nacionalista (ALN), dando un poco de hilaridad a una campaña
colorida y reñida.
Los liberales cerraron campaña el fin de semana, pero oficialmente
el proselitismo termina el jueves a la medianoche. |

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