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Lucha por presidencia de Nicaragua
Posible segunda vuelta

Los nicaragüenses elegirán Presidente el 5 de noviembre. El ex guerrillero Daniel Ortega encabeza las encuestas, pero podría no ganar en primera vuelta. En segunda, según sondeos, sería derrotado por Eduardo Montealegre.


Publicada 31 de octubre de 2006 , El Diario de Hoy

DANIEL ORTEGA
NACIÓ: 11 de noviembre de 1945.
educación: Abandonó la escuela de leyes en 1963 para unirse a guerrilleros sandinistas, quienes derrotaron a la dinastía política de Anastacio Somoza en 1979.
Cargo: Presidente de Nicaragua de 1985 a 1990, cuando fue derrotado por doña Violeta Chamorro. estado civil: Casado con Rosario Murillo. Foto EDH
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com

Los resultados de la última encuesta difundida en Nicaragua de cara a la elección presidencial del próximo 5 de noviembre son un balde de agua fría para el sandinista Daniel Ortega, quien ha fallado dos veces en sus intentos por retomar el poder después que terminó una guerra civil en Nicaragua en 1990.

El sondeo realizado por la empresa costarricense Borge & Asociados prevé una segunda vuelta, aunque coincide con el resto de las mediciones en que Ortega encabeza las preferencias.

El sondeo, realizado entre el 15 y 22 de octubre y con un margen de confiabilidad de 95%, concede al dirigente del Frente Sandinista un 34% de la intención de votos, contra 23% del candidato de la recién formada Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), el ex canciller Eduardo Montealegre y 19% a José Rizo, del Partido Liberal Constitucionalista (PLC).

Managua. El pueblo pide transparencia.

El dato que preocupa a Ortega es que el 19% de los votantes está indeciso. Sin embargo, el sondeo revela que el 12% ve con simpatía a Montealegre.

Posible sueño de opio

Para ganar en primera vuelta se requiere un 40% de los votos válidos o el 35% con una delantera de cinco puntos sobre el rival más cercano. Ortega, según la encuesta, no logra llegar al 35%.

Basados siempre en el mismo sondeo, Ortega le ganaría en segunda vuelta sólo a Rizo con 36.9% contra un 31.3%. De enfrentarse a Jarquín, el ex guerrillero obtendría 34.5 frente a un 35%. Pero si la medición de fuerzas fuera entre Ortega y Montealegre, el sandinista sería derrotado al lograr 39.9% frente a un 41.3%.

Con el paso del tiempo, Ortega -de 61 años- ha enfrentado un sólido bloque de oposición que frustró sus intentos anteriores por llegar a la presidencia. Su candidatura sería un sueño de opio, pues -además de sus enemigos de derecha-, ha surgido un movimiento escindido de sandinistas, desafiándolo desde la izquierda.

“(Ortega) no es una fuerza de izquierda, es una fuerza dictatorial”, afirma Víctor Hugo Tinoco, uno de los líderes del escindido Movimiento de Renovación Sandinista. “Ellos se han convertido en un grupo de empresarios y millonarios”.

Buena parte del resentimiento en contra de Ortega tiene su origen en el denominado pacto, un acuerdo para compartir el poder que él forjó con el presidente Arnoldo Alemán, quien está bajo arresto domiciliario bajo cargos de corrupción. Los opositores ridiculizan dicho pacto por considerar que se trata de una cínica maniobra de Ortega enfocada a mantener el poder a cualquier precio.

Reliquia de la Guerra Fría


Por otra parte, como en la década de los 80, cuando Nicaragua era un campo de batalla de la Guerra Fría, esta nación de menos de seis millones de habitantes es el escenario de la lucha más reciente entre Estados Unidos y el Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, en pos de influencia en América Latina.

Ambos países han sido acusados por la Organización de Estados Americanos de interferir en la elección: Venezuela por usar su petróleo para impulsar la candidatura de Ortega y funcionarios estadounidenses por tratar de unir a los partidos de la derecha nicaragüense para impedir el regreso de Ortega al poder.

En semanas recientes, funcionarios estadounidenses han lanzado varias predicciones negativas en caso de que Ortega gane, advirtiendo que la democracia de Nicaragua - y millones de dólares en inversión y ayuda de Estados Unidos - están en peligro. El diputado republicano de Indiana, Dan Burton, incluso ha llegado a insinuar que una victoria por parte de Ortega les daría un asidero en la región a grupos del terrorismo como Hezbulá y Hamas.

Para mucha gente en Nicaragua, la participación de Estados Unidos en las elecciones nicaragüenses es un tema delicado. En 1990, Estados Unidos apoyó públicamente a la oponente de Ortega, Violeta Chamorro, prometiendo un final a la Guerra de la Contra, financiada por EE.UU.

Para algunos observadores, la actitud que prevalece actualmente en Washington hacia las elecciones en Nicaragua, que contrasta marcadamente con el enfoque de no participación asumido en la mayoría de los otros países latinoamericanos, es una reliquia de la Guerra Fría.

Para ganar adeptos, Ortega proyecta la imagen de un hombre cambiado, pero en él aún existen ecos de conflictos pasados.

En esta ocasión, no es el soldado, lanzando críticas en contra del imperialismo de Estados Unidos y predicando el socialismo. En sus mítines, se lanza vigorosamente en contra del “capitalismo salvaje”, pero también trata de apaciguar los nervios de empresarios e inversionistas.

Sin embargo, Ortega ha asustado a funcionarios de la administración Bush con sus promesas de relaciones más cercanas con Hugo Chávez y una alianza que incluya a Cuba y Bolivia, bajo el mandato de Evo Morales, tendiente a la izquierda.

El desenlace del escenario político en este país centroamericano se tendrá a partir del próximo 5 de noviembre cuando el pueblo de Nicaragua ejerza su derecho a elegir a sus gobernantes. <agencias>

La esperanza de una segunda vuelta

Eduardo Montealegre
Cargos: Ex banquero y ex ministro de relaciones exteriores. Tiene 51 años.
estado civil: Casado con Eliza McGregor Raskosky.

Montealegre fue expulsado del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) por oponerse al control que ejerce sobre este colectivo el ex presidente Arnoldo Alemán (1997-2002).

Tras su separación del PLC, Montealegre fundó el 19 de septiembre de 2003 el Movimiento Vamos con Eduardo.

Inició su carrera política en el gobierno de Arnoldo Alemán, en el que ocupó varios cargos, entre ellos el de canciller.

Afirma que su principal meta se orienta a luchar contra la corrupción y el pacto alcanzado por los ex presidentes Alemán y Daniel Ortega en 1999 y plasmado en la Constitución del año 2000, para repartirse altos cargos en el Estado. y las instituciones públicas.

José Rizo
pueblo natal: Nació en Jinotega, el 27 de septiembre de 1944.
estudios: Se doctoró en Derecho por la Universidad Centroamericana de Managua.
Edmundo Jarquín
profesión: Abogado y economista de 60 años.
estado civil: Casado con Claudia Chamorro Barrios, hija de Pedro Joaquín Chamorro y Violeta Chamorro.
Edén Pastora
histórico: Se le recuerda por su hazaña cuando tomó el Palacio Nacional en 1978, acción contra el gobierno somocista y ahora busca el poder por el partido Alternativa por el Cambio.

La clave está en el voto oculto

Fiesta electoral. Los liberales cerraron su campaña el domingo con grandes mítines.

La encuesta de Borge & Asociados se realizó paulatinamente con la de M&R Consultores. La primera fue auspiciada por el Canal 8 de la televisión y difundida por El Nuevo Diario; la segunda, fue publicada por el diario La Prensa y auspiciada por el Canal 2.

En ambos sondeos se refleja que el mano a mano será entre Ortega y Montealegre, ya que el resto de los candidatos: José Rizo, del PLC; Edmundo Jarquín, del MRS y Edén Pastora, quedan rezagados en un tercer lugar.

En el caso de Jarquín no logra pasar del 10.9 y Edén Pastora apenas llega a un 0.9%.
Raúl Obregón, de la firma encuestadora M&R Consultores, es de los que considera que la volatilidad del voto oculto jugará un papel determinante en los comicios.

Según explicó Obregón en el programa televisivo Esta Semana, que conduce el periodista Carlos Fernando Chamorro, la cifra de electores que prefieren esconder sus preferencias políticas hasta el día de las elecciones ronda el ocho por ciento.

La volatilidad de ese porcentaje, especula, podría traducirse en la victoria en primera vuelta de uno de los candidatos, o provocar un balotaje, hecho hasta ahora inédito en la historia electoral de Nicaragua.

El analista considera, por ejemplo, que si el dos por ciento de esa masa de votantes se inclina finalmente por el Frente Sandinista, el ex presidente Daniel Ortega tendría asegurada la victoria en la primera vuelta. “De lo contrario, es casi seguro que se irán a una segunda vuelta”, aseveró.

La campaña resalta una “fauna” política
Nicaragua elecciones
Corresponsal / Iván Olivares
La campaña electoral que vive este país para elegir al próximo Presidente, Vicepresidente, diputados nacionales y para el Parlacen sería una más, de no ser por la innovación introducida por un equipo de campaña costarricense que decidió resaltar la hasta entonces característica menos querida de Edmundo Jarquín, candidato a la Presidencia por el MRS.

“Edmundo Jarquín es feo”, dice el estribillo que repiten tanto un falso presentador de noticias como los supuestos entrevistados en el primer comercial televisivo del MRS, lo que permitió sacar a Jarquín del anonimato en el que se encontraba, debido a que pasó 15 años fuera de Nicaragua trabajando para organismos financieros internacionales.

Le siguen después canciones en todos los ritmos y géneros en los que se repite que Jarquín es “el feo que quiere una Nicaragua linda”, a tal punto que la gente ya no se refiere a él por su nombre ni por “Mundo”, su diminutivo, sino que le llaman simplemente “el feo”, y hasta sus partidarios le corean “feo, feo, feo”, a lo que él responde con sonrisas.

Otro hecho que ha acaparado la atención es que Edén Pastora, conocido como el “Comandante Cero” -debido a que no tiene fondos para “sacar la casa por la ventana” para su cierre de campaña- decidió ayer sorpresivamente alquilar una avioneta a la cual le colocó vocinas y sobrevuela Managua arengando a la gente para que voten por él.

Pastora también ha hecho uso de las imágenes en las que se le ve joven, hace 28 años, luego que dirigiera la toma del Palacio Nacional en agosto de 1978.

Del lado de Ortega, el color rosado ‘chicha’ (en alusión al colorante que se añade a una bebida tradicional nicaragüense) fue sustituido por un extraño fucsia que contrasta con la histórica bandera rojinegra del Frente Sandinista, en un intento de separar en la mente de los votantes el color de los años ’80.

Ortega volvió a asumir el rol de predicador de la paz y el amor, a lo que este año añadió el de la reconciliación, y sorprende por sus caravanas multitudinarias en las que se oye el estribillo “lo que queremos, es trabajo y paz” al ritmo de la canción “Give Peace a Chance”, del fallecido ex Beatle John Lennon.

Entre liberales, el oficialista Partido Liberal Constitucionalista (PLC) se ha centrado en atacar a su disidente, Eduardo Montealegre, que a su vez ha elegido atacar a Ortega, llegando al extremo de hacer uso de figuras que de alguna forma encarnan a los distintos partidos en la mente popular: la serpiente rosada, al Frente Sandinista; el cerdo y el pato, al PLC; y el ratón, al partido Alianza Liberal Nacionalista (ALN), dando un poco de hilaridad a una campaña colorida y reñida.

Los liberales cerraron campaña el fin de semana, pero oficialmente el proselitismo termina el jueves a la medianoche.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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