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Masacre en Texas
El legado de cara de cuero

La cinta que aterrorizó a la sociedad norteamericana en 1974, continúa teniendo presencia en el cine a través de un sinfín de peliculas juveniles de terror


Publicada 31 de octubre de 2006, El Diario de Hoy

Jhoel Díaz
El Diario de Hoy
vida
@elsalvador.com

Un loco enmascarado persigue a un grupo de adolescentes con una sierra eléctrica, en medio de un espeso bosque.

Algunos se refugian en una cabaña que no resultará el mejor escondite pues el psicópata los atrapará y acabara con ellos, uno por uno. ¿Suena familiar?

Hace 32 años, octubre de 1974, se estrenó en los Estados Unidos una cinta que edificaría todo un imaginario en las películas de terror: The Texas Chainsaw Massacre (Masacre en Texas), el escalofriante relato sobre un asesino maniático apodado “Leather face” (Cara de cuero).

La película del cineasta estadounidense Tobe Hoper, se convirtió en todo un prototipo del subgénero de terror que hoy se conoce como “Slasher” y que, según la enciclopedia Wikipedia, trata sobre un sujeto enmascarado que asesina brutalmente a jóvenes con algún instrumento cortante, fuera de la supervisión de un adulto.

Desde aquella obra, el esquema se ha repetido con éxito taquillero en decenas de films dirigidos al público juvenil.

Sólo citando a personajes como Jason Voorhees (Viernes 13), Michael Myers (Halloween) o Freddie Krueger (Pesadilla en la Calle Elm), podrían juntarse unos 30 ejemplares.

Masacre en texas, de tobe hoper, (1974).

Masacre en texas 2, de tobe hoper, (1986).
Masacre 3: Leatherface, de Jeff Burr, (1990).
La nueva generación, de tim henkel, (1994).
Masacre en texas, de Marcus Nispel, (2003).
The beginning (2006), de jonathan Liebesman.

El psicópata del film “la casa de cera”

Jason, el recordado asesino de viernes 13
“La casa de cera”,
“viernes 13”
“Halloween”
“El Camino equivocado”, son sólo algunos de los títulos heredados por la Masacre en Texas de 1974

La película ha tenido cinco secuelas: en 1986, 1990, 1994, 2003 y la presecuela 2006, que aún no se estrena en el país. Además, ha motivado recordados títulos, unos más fieles a la trama original que otros, como “Scream” (1996); “Sé lo que hicieron el verano pasado”(1997); “El camino equivocado” (2003) y “La casa de cera” (2005).

La Masacre en Texas fue un film independiente que contó su historia en 83 minutos de macabras escenas logradas con ínfimo presupuesto, pocos medios, sin actores famosos y sin mayor publicidad.

Según el crítico de cine Héctor Sermeño, no se trató de “ninguna gran película”, pero declara que su impacto se debió a que en ese entonces, la sociedad norteamericana vivía un momento de “amor y paz”, promovido por el movimiento hippie, y ver imágenes tan crudas era extraordinario. Cabe decir que la cinta fue una de las primeras que hizo célebre la frase “Basado en un hecho real”.

El asesor de cine de Telecorporación Salvadoreña, Mario Meléndez, coincide con tal posición al afirmar que la obra “tuvo malas actuaciones, un presupuesto limitado y en general fue mal realizada”. Además, comparte que lo impactante fue la temática que planteaba a una familia viviendo el canibalismo como algo normal.

“En aquellos años te dejaba pensando cómo puede la violencia manifestarse en una persona común y corriente, pero hoy en día ver eso ya no sacude a nadie”, sostiene, refiriéndose a la violencia que enfrentan las sociedades actuales.

Sin embargo, Meléndez reconoce que, aunque la obra no ha trascendido como una película de culto, ha sido el marco de referencia para una gran cantidad de piezas que se producen año con año. “La enseñanza es que los jóvenes deben cuidarse más en un mundo como el del presente”, concluye.

Mito o realidad

La obra de Hooper se basó en un hecho verídico acontecido en 1957. El 16 de noviembre de aquel año, agentes policiales que investigaban la desaparición de Bernice Worden, la empleada de una ferretería de Wisconsin, Estados Unidos, sospecharon que un granjero de 51 años llamado Ed Gein estaba envuelto en el caso.

Cuando entraron a su casa, encontraron el cuerpo colgado y despellejado de la mujer. Además, hallaron cabezas humanas en el dormitorio, piel usada para hacer pantallas de lámparas y asientos, cráneos convertidos en platos de sopa, un corazón humano en una sartén, un collar hecho de labios, un chaleco hecho de vagina, un cinturón de pezones y muchos otros utensilios elaborados con partes humanas.

Al ser interrogado, él admitió que escarbaba los sepulcros de jóvenes recien fallecidas y que robaba los cuerpos para llevarlos a su recinto donde curtía las pieles para hacer los macabros objetos.

Sin embargo, Gein fue condenado sólo por la muerte de la empleada, aunque se cree que pudo matar a otras cuatro personas que desaparecieron en aquel pueblo.

Tiempo después, fue declarado enfermo mental y pasó el resto de sus días en un manicomio donde destacó por buena conducta. Falleció en 1984 por causas naturales y fue enterrado en el cementerio que él mismo había profanado. Su casa fue conservada como museo por varios años.

Se cree que la posesiva madre del asesino fue quien causó su trastorno mental ya que la mayor parte de su vida lo atormentó diciéndole siempre todo lo que tenía que hacer. Cuando ella murió en 1945, Ed dijo que su espíritu se le aparecía en su habitación para continuar el tormento.

Los crímenes de Ed Gein cobraron más fama al ser la inspiración de esta película, así como de la novela Psycho (Psicosis) de Robert Bloch, que en 1960 sería adaptada al celuloide por Alfred Hitchcock. También se hizo una cinta con su nombre en 2000, por el cineasta Chuck Parello. Además, se cree que la historia motivó escenas de “El silencio de los inocentes”, del director Jonathan Demme, la cual ganó elOscar a la Mejor Película en 1991.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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