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| No apareció. Francisco Milla se anticipa
a Manuel “Black” Martínez, en una de las llegadas
manudas. Foto EDH |
Wilfredo Hernández
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Leonel Cárcamo Batres tiene un menudo dolor de cabeza con la
zona de hacer goles de su equipo Luis Ángel Firpo, porque eso de
hacer goles no es más que un eufemismo.
Y es que el equipo usuluteco no tiene ni un tan solo delantero que meta
miedo en las defensas rivales.
¿Duro? Los aficionados que llegaron ayer al Cuscatlán a
ver el San Salvador-Firpo se pudieron dar cuenta de que la falta de un
hombre gol en el ataque firpense es ya una epidemia en Usulután
¿o San Salvador?, depende del lugar donde se ubique el aficionado
firpense, por eso de la dualidad de sede.
Ayer, Firpo hizo desfilar cuatro delanteros en un partido que dominó,
pero ninguno de ellos pudo siquiera poner en verdadero aprietos a la zaga.
Cárcamo comenzó ayer con José Orlando Martínez
y Manuel Martínez, pero ambos tienen ya ratos de no aparecer, a
pesar de la confianza –inexplicable para muchos ayer en el estadio–
de su técnico. “Y eso que son la delantera de la Selección
nacional”, dijo un aficionado.
“Chepe ya no es el Chepe de antes”, le dijo otro al mismo
aficionado. “Y el Black, aunque se ponga zapatos anaranjados, no
encuentra la portería”, le replicó el del primer comentario.
Dos más
Como la delantera titular no le dio resultados. Y no le da desde hace
muchos partidos. Cárcamo recurrió a la banca para sacar
a su delantera alternativa: el tico David Diah y el nacional Emerson Véliz,
pero tampoco ellos fueron la solución a la epidemia del Firpo.
Es más, el último gol no ha sido de un delantero, fue Jorge
Sánchez, un defensa, que le dio el empate ante FAS. Ocho días
antes había sacado un magro 0-0 ante Chalate.
Firpo está enfermo de goles, y Cárcamo Batres no encuentra
la medicina. Ayer experimentó con Leonardo Pakarnik, pero el argentino,
al menos ayer, está muy lejos de ser la cura, agrava más
la enfermedad.

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