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Con el último suspiro

Alianza ganó al Chalate en los últimos minutos y alcanza el cuarto lugar compartido con Águila.


Publicada 30 de octubre de 2006, El Diario de Hoy

“Cómo no te voy a querer”. El mediocampista Carlos Aparicio abraza al anotador del gol de la victoria Eduardo Retana quien anotó en el último minuto del partido. El jugador entró al 92’ por Albarrán. Foto EDH

Franklin Ponce
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com

Del infierno al cielo, literalmente. Esa es la actual realidad del Alianza, que ayer, con un tanto de Eduardo Retana en el 93’, derrotó 2-1 a domicilio al Chalatenango para pensar ya en la clasificación.

Estos son otros albos. Desde el inicio salen con todo a presionar al rival y a buscar el arco contrario. Ayer esa actitud recogió frutos rápidamente.

Se corría el minuto 4 cuando el mexicano Arturo Albarrán robó el balón en el medio de la cancha, lo llevó hasta unos 35 metros fuera del área norteña y, sin marca, tiró un potente disparo rasante que le picó antes al portero norteño Óscar Martínez y le pasó encima para el 1-0.

Después de esa anotación y hasta el término de la primera mitad, fue dominio albo. Albarrán se junto con Jorge Rodríguez en el medio campo para ser los creadores de muchas de las ocasiones de peligro que no fueron aprovechadas por los delanteros Anel Canales y Juan Carlos Madrid.

Por su parte, los chalatecos, durante ese primer tiempo, se vieron desmotivados y sin ninguna ambición hacia el frente.

Edwin Orellana por la banda derecha nunca encajó en el planteamiento de Agustín Castillo. Franklin Webster y Naún Galdámez trataron de proponer hacia adelante.

Cambio de cara

El tiempo de complemento fue diferente, el regaño de Castillo en el medio tiempo caló en los jugadores norteños, quienes se acordaron de jugar y salieron en busca de empate.

En el 47’, Eliseo Salamanca marcó el gol del empate, al vencer a Dagoberto Portillo tras una seguidilla de rechazos del portero albo.

Las cosas se le complicaron un poco al Alianza tras salir expulsado Julio Castro, en el 74’, por la acumulación de dos tarjetas amarillas.

Pero los albos, a pesar de la expulsión, no bajaron los brazos y siguieron hacia el ataque, esta vez usando el contragolpe como herramienta, ya que el conjunto norteño se lanzó en busca del segundo tanto.

En el 92’, ingresó Retana por Albarrán como táctica de Brizuela para perder tiempo sin saber que con él encontraría la victoria.

En el 93’, un saque de banda de Ramiro Carballo, que prologó de cabeza Canales hasta Retana y éste, de espalda al marco, cabeceó hacia atrás para anotar el 2-1, ayudado por la mala salida del portero Miguel Montes.

El bombero Brizuela

Paciente. Brizuela está satisfecho con el desempeño que está mostrando el equipo, y ya piensa en clasificar. Foto EDH

“Es difícil, pero se puede”, fue una de las frases del técnico paraguayo Nelson Brizuela en sus pimeros días con el conjunto albo.

El equipo se encontraba, hasta la fecha 10, en la novena posición con 10 puntos. Desde que Brizuela tomó las riendas, los albos no conocen la derrota. En los últimos cuatro juegos, los paquidermos han acumulado otros diez puntos (ya suman 20) y se colocan en la cuarta posición, producto de tres victorias (todos de visita) y un empate.

“Me siento contento con este grupo, son unos muchachos muy unidos con ganas de querer hacer bien las cosas hasta este momento todo nos está saliendo a la perfección. Este es el resultado del duro trabajo que realizamos entre la semana”, explicó el DT paraguayo.

Con respeto a los chalatecos, el técnico capitalino fue sincero en decir: “Obtuvimos una agónica victoria, merecíamos ganar por que jugamos mucho tiempo con un hombre menos. Siento que este triunfo es justo, por muchos factores”.

Objetivos

Una de las principales metas que el estratega sudamericano siempre tuvo desde que llegó al banquillo blanco fue el estar entre los primeros cuatro lugares, aunque por el sistema de juego de los paquidermos para muchos era muy difícil lograrlo.

“Desde que vine aquí siempre fui optimista, porque confiaba en estos jugadores de que podríamos salir adelante. Hoy estamos donde siempre pensé estar, aunque nada está definido aún, faltan muchos juegos y cualquier cosa puede pasar”, expresó Brizuela.

Al término del partido de ayer, el técnico salió del estadio con una sonrisa de oreja a oreja, ovacionado por todos los aficionados aliancistas, que junto a él también sueñan con la clasificación.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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