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| Paro. Los sindicalistas anuncian más medidas
de presión. Foto EDH |
Mirella Cáceres
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
El sindicato de trabajadores STISSS lanzó ayer un mensaje de
tranquilidad a los enfermos renales y de cáncer; de paso anunció
un giro en su forma de actuar para poner en riesgo la vida de estos pacientes.
“No vamos a atentar contra la vida de los pacientes renales y de
cáncer”, manifestó Lisandro García, secretario
de Cultura y Educación del sindicato STISSS, agrupación
que impulsa una huelga desde el lunes 16 de octubre como medida de presión
para lograr un aumento salarial de $100 por cada empleado.
La promesa implica que los pacientes renales recibirán su tratamiento
normal de diálisis o desintoxicación de la sangre, un procedimiento
cuya suspensión agravaría la salud del paciente renal. Tampoco
serían afectadas las operaciones de trasplante renal, las cuales
se realizan una por semana. A la fecha se habían suspendido las
dos últimas.
Las sesiones de diálisis sí se han realizado hasta la fecha.
No obstante, el director del Médico Quirúrgico y Oncológico,
Atilio López Avilés, denunció problemas que sólo
se solucionaron luego una mediación con Derechos Humanos.
García manifestó que permitirán la entrada de las
jefaturas médicas que tengan responsabilidad directa en las operaciones.
“Vamos a permitir que se hagan sólo las cirugías programadas,
y los jefes que tengan que operar también ingresarán, pero
sólo para eso, luego tendrán que salir”, añadió
García.
Agregó que tampoco afectarán los procedimientos de quimioterapia
y otros, indispensables para los pacientes de cáncer, al igual
que otras cirugías urgentes.
El director afirmó que el viernes algunas terapias de cáncer
se suspendieron aunque no especificó cuántas porque, según
dijo, no tenía el control del hospital.
La emergencia de hospitales como el General y el Médico Quirúrgico
permanecían relativamente llenas y en aparente calma.
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| ISSS. La huelga ha afectado, principalmente,
a la consulta externa y las cirugías electivas. Foto
EDH |
En el General, los servicios de farmacia y de atención de consultas
de emergencia se desarrollaban con normalidad.
“Estamos atendiendo en un 75 por ciento más que todo en máxima
urgencia”, afirmó Lisandro García.
Para la próxima semana, los sindicalistas anuncian una agudización
de las acciones de presión como la toma de calles y el cierre de
las clínicas comunales.
Hasta hoy, 38 clínicas comunales del Gran San Salvador, Santa Ana
y Usulután se han visto afectadas.
STISSS dijo ayer que cuentan con el apoyo del Sindicato de Médicos
(Simetrisss) y agrupaciones afines de los hospitales nacionales. No obstante,
representantes de varias entidades lo negaron ayer.
Simetrisss dijo que el martes darán a conocer su posición.
Mario Arévalo, del sindicato del Hospital Rosales, dijo que en
ningún momento han sostenido pláticas ni acordado algo.
“A lo mejor tienen interés en hacer alianza con nosotros,
pero nuestra lucha es distinta, no es sólo por salario”.

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