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| Casta. Crespo inició la fiesta del Inter.Materazzi (atrás)la terminó.xFoto: EDH |
El Diario de Hoy
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El Inter se hizo con el partido ante el Milan (3-4) en un duelo de la máxima rivalidad milanesa interesante, goleador, emocionante al final y que refuerza el liderato interista, dando además un duro golpe a un rival que ahora queda a una amplia distancia de 14 puntos.
Las últimas 24 horas, desde luego, no han podido ser peor para el Milan: el viernes la Cámara de Conciliación y Arbitraje del Comité Nacional Olímpico Italiano no le descontó uno sólo de los -8 puntos de penalización con que inició el torneo por fraude deportivo; y, ayer, su “odiado eterno rival” le ganó a domicilio.
El 265 derbi milanés resultó interesante, con momentos brillantes, goles, pasión y color en las gradas y emoción final. También dejó patente que el actual Inter es superior al Milan y que el equipo interista es temible para cualquier rival en acciones a balón parado, pero asimismo se deja complicar las cosas cuando las tiene ampliamente favorables.
Ansia azzurra
Desde el mismo pitido inicial. Fue el Inter, con una mayor velocidad y presión, quien fue con hambre en busca del mando del balón y de una meta rival que pasó muchos apuros.
Hernán Crespo, de cabeza tras un saque de falta comenzó la fiesta del líder. Un tanto que sembró aún en mayores dudas a un Milan impotente, que no sabía como sacudirse el aluvión rival y que se mostraba inoperante en ataque.
Stankovic aumentó la cuenta al 22’ con un disparo seco desde el borde del área.
El Inter volvió a marcar tras el descanso. Ibrahimovic, al 47’, aprovechó un pase de Stankovic.
Olía a goleada por parte del Inter. Pero un zambombazo de Seedorf, tocado en un defensa interista, trajo pronto el 1-3, al 50’.
El tanto de Materazzi, en el 68’, parecía sentenciar las cosas, pero faltaban los goles de Gilardino y Kaká, que metieron miedo en el Inter, pero la reacción acabó ahí e Inter pudo celebrar a costa de su más odiado rival. <EFe>

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