Guadalupe Hernández
El
Diario de Hoy
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Una copa de vino invita más a compartir que a embriagarse. Esa es la principal razón por la cual las féminas lo prefieren ante una gama de bebidas alcohólicas que dominan el mercado salvadoreño.
El nuevo hábito de consumo elimina la idea de que las mujeres sólo utilizan el vino en sus recetas de cocina, pues ahora lo disfrutan al calor de sus amigos.
Está tendencia ha sido captada por los principales importadores del país, quienes aseguran que en los últimos cinco años este consumo ha crecido a un ritmo de entre el 15 al 20 por ciento.
Sonia Jule de Rivera, directora ejecutiva de Asociación de Distribuidores de El Salvador (ADES), confirma que las mujeres son las que más consumen este tipo de licor.
Ellas, al igual que los jóvenes, están impulsando el crecimiento del consumo en el segmento de licores, explicó la ejecutiva durante la Expo Vino 2006, que termina este día, en donde se exhibe una muestra vitivinícola y agroalimentaria gourmet.
“Se trata no sólo de exhibir las diferentes marcas que cada importador trae sino que el cliente conozca que el país ofrece una gran variedad a precios accesibles y fomentar la cultura del vino”, dijo.
Cambios
Miguel Ángel Salaverría, propietario de una importadora de licores, que representa a Vinos Santa Carolina, asegura que en los últimos 15 años, el país pasó de importar unas 30 mil cajas anuales a 120 mil cajas al año.
Relató que el país comenzó a importar vinos desde hace más de 40 años, pero antes el consumo era mínimo y predominaban los franceses.
En los últimos años, el vino chileno ha comenzado a ganar terreno, al punto que ahora representa el 50 por ciento de las importaciones salvadoreñas, debido a su calidad y precios.
Dichas compras están amparadas en los beneficios que ofrece el TLC, que el gobierno salvadoreño firmó con Chile, el cual está vigente desde junio de 2002.
Le siguen muy de cerca los vinos españoles, italianos, argentinos y estadounidense.
Arturo Alvarez, presidente de Bodegas Gourmet, dice que el consumidor prefiere los vinos rojos y las reservas. “La gente cada vez exige mayor calidad”.
Sin embargo, otros importadores consideran que todavía falta mucho por aprender en materia vinícola.
Pero fue para responder a ese nicho creciente que se creó La Cupola Gourmet Club, un negocio especializado, en el cual no sólo se pueden comprar vinos a buenos precios, sino introducirse cada vez más en el fascinante mundo del vino.
La enóloga Loreto Ruiz, on trade manager para Latinoamérica de Viña Concha y Toro, quien llegó al país para participar en el evento, dice que si bien el país aún está en “pañales” en la cultura del vino, hay más interés que años anteriores.
Ruiz aprovechó para explicar las bondades de “Casillero del Diablo”, la marca más emblemática de Chile, la cual está presente en más de 110 países del mundo.
En el país, esa marca es vendida por Distribuidora Prieto (Dripisa), que registró un alza del 49 por ciento en ventas.
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