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Cárcel a acusado de una masacre

Santa Ana El tribunal consideró que hay suficientes indicios contra el imputado. Defensor confía en comprobar su inocencia

Publicada 24 de octubre de 2006, El Diario de Hoy

Custodia. El imputado es llevado al tribunal correspondiente. Foto: EDH

Antolín Escobar
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com

Fueron suficientes 25 minutos para que el Juez Tercero de Instrucción, de Santa Ana, Silverio Meléndez, enviara a la etapa de sentencia a Filadelfo Adilio Alvarado, de 25 años.

El imputado es acusado de haber asesinado en diciembre del año pasado a cuatro miembros de una familia en el caserío Laguneta, cantón Costa Rica, de Texistepeque, en Santa Ana.

Durante la audiencia preliminar, el juzgador valoró las pruebas presentadas por la fiscalía, las cuáles consideró que brindan fuertes indicios de que el sospechoso es el autor del hecho.

“No estamos incriminando directamente al imputado. Sigue gozando de su inocencia. Las autoridades de sentencia definirán la resolución final”, expresó Meléndez.

El fiscal del caso, Henry Antonio Padilla Cámbara, se mostró satisfecho con el fallo y aseguró que durante la vista pública contarán con la declaración de un testigo que presenció la masacre. Aunque aclaró que no se trata de un testigo con criterio de oportunidad.

Criterios
Cuando se conoció el crimen, muchos pobladores de la zona se mostraron sorprendidos e indignados. El sector en que se produjo la masacre es de los más tranquilos en el departamento.

Varios demandaron justicia drástica e inmediata.

El imputado es un ex miembro de la Fuerza Armada y fue capturado 38 días después del hecho en su casa situada en el caserío Los Pérez, cantón Río Grande, en Tejutla, Chalatenango.

El defensor del imputado, Rafael Antonio Escalante, le restó importancia a las declaraciones del fiscal y aseguró que existen dudas sobre las pruebas que dice tener la fiscalía, aunque no aclaró el motivo.

“Trataremos de desvirtuar algunas pruebas que nos presente la fiscalía durante el juicio”, aseguró.

La madre de Yesenia del Carmen, una de las víctimas, expresó su complacencia con el fallo, aunque aseguró que no descansará hasta que se haga justicia.

“Este hombre es un demonio vivo. Mi hija le daba comida y mire cómo le pagó. No es justo”, dijo la acongojada madre.

La vista pública se llevará a cabo en el Juzgado Segundo de Sentencia, de la ciudad. La fecha será fijada por ese tribunal en los próximos días.


Sitio. Tardaron varios días en sacar los restos humanos. Foto: EDH

Discutieron antes según autoridades

Los cadáveres de dos niños y dos adultos asesinados en el caserío Laguneta, del cantón Costa Rica, en Texistepeque, fueron descubiertos el 19 de diciembre del año pasado.

El hallazgo fue realizado por el dueño del terreno donde se encontraban los cadáveres de las cuatro personas.

Todas estaban enterradas en una fosa. Aunque tres de las víctimas fueron asesinadas a machetazos y luego quemadas, las investigaciones y exámenes determinaron que el niño fue quemado vivo.

Las víctimas fueron identificadas como José Elías Hernández Mancía, de 30 años; su compañera de vida, Yesenia del Carmen Membreno Rodríguez, de 25; y sus dos hijos, Karen Vanessa y Cristian Adonay, de dos y tres años, respectivamente.

La familia Hernández tenía un año de vivir en la zona y cuidaba un terreno privado en el referido caserío, en una zona de difícil acceso a ocho kilómetros de Texistepeque.

Las pesquisas de las autoridades apuntan a que el único procesado por el hecho, Filadelfo Adilio Alvarado, de 30 años, departía bebidas embriagantes con José Elías.

Tuvieron una discusión después de una apuesta de fuerza de mano y esto originó el hecho.


Una noche sangrienta

Las autoridades han reconstruido lo que pasó
  • Presumen que Alvarado aprovechó que Hernández se durmió y atacó a la mujer, quien lo hirió con un corvo.
  • El imputado mató a la fémina y luego a José Elías y Karen Vanessa.
  • Juntó los cadáveres y les dio fuego. Luego lanzó al otro niño a las llamas.
  • Al final sepultó los cadáveres en una zanja y huyó. Fue visto por un testigo.

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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