| Carlos Balaguer
El Diario de Hoy
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La misma dorada claridad que cubre los trigales, el pelo castaño de las mestizas y el rubor dorado de sus mejillas.
Celajes del décimo mes. Borrasca luminosa de humedad que se eleva en los montes al caer la tarde. Nublados de octubre. Que alumbran el aire de un color naranja, como el de las llamas de un viejo sol que se extingue en los cerros, prometiendo volver algún mañana.
Celajes del verano. Velos dorados de los atardeceres. Ángelus de fuego que se consumen en la alborada. Crepuscular incendio de las ilusiones.
Tul de miel abrillantando la tarde. O lo que queda de la tarde y la inocencia. Cerrazones en llamas del atardecer. Ocasos que ardieron en el brasero de un día más que terminaba.
“October”, mes de los celajes. Nebulosidades de oro. Ígneas neblinas. Encendidas brumas de los días vencidos. Celajes octubrinos muy parecidos a la nostalgia. Añoranzas de lumbre. O lo que es igual: lumbre de todo lo añorado.
(palabrasbalaguer@gmail.com)
Día a día
Objetivo comunista
Comentamos hace poco sobre la negativa de los diputados comunistras en aprobar “Chambita Meditor”, un préstamo que serviría precisamente para mejor garantizar sus derechos a los dueños de inmuebles.
La pataleta, como es usual, se justifica alegando que hemos sobrepasado la capacidad de endeudamiento, pero el propósito es agravar el clima de inseguridad en todos los órdenes.
Los comunistas se unen a las maras, manipulan jueces para liberar criminales y se oponen a toda medida contra el crimen.
Han llegado al extremo de querer desmantelar la prisión de alta seguridad, como una jueza comunista quiso enviar a un reformatorio al secuestrador más buscado de Guatemala.

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