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Daños por lluvias

La zona de La Unión es la más perjudicada, hay casi mil familias afectadas y cultivos perdidos. La situación es similar en la región y peor en Honduras, donde cuatro menores perecieron


Publicada 23 de octubre de 2006 , El Diario de Hoy

Desprendimiento. Las rocas llegaron a la carretera a Chirilagua por las cuestas del Capulín. Foto EDH
Insy Mendoza/Carlos Segovia/Yamileth Cáceres
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com

Las intensas lluvias que afectan al país desde el jueves también han repercutido en otros países de la región. Por esta razón, Costa Rica está con alerta amarilla, en Honduras los afectados se cuentan por miles, en Guatemala hay evacuados y en El Salvador sigue la alerta verde.

Si bien en nuestro país aún no se reportan muertos, como sucede en Honduras, donde cuatro niños se ahogaron (ver nota secundaria), la situación preocupa a más de un centenar de familias. Sobretodo a aquellas que residen en las inmediaciones de varios ríos, con énfasis en los del Oriente, ya que varios sectores fueron catalogados como de alto riesgo por Protección Civil y algunos resultaron evacuados.

En La Unión se destacan punta El Tamarindo (Conchagua), cantón Loma Larga, colonia San Cayetano y Playitas como las zonas de riesgo. De hecho, en Zirama Lourdes, Hacienda Nueva, San Gayetano, se desbordó una quebrada y se inundaron siete viviendas, pero no tuvieron que evacuar. En Conchagua son 26 las viviendas inundadas y por el momento no hubo evacuados.

En la Frontera del Amatillo, Pasaquina, el río Goascorán se desbordó y dejó a una comunidad aislada. El grave problema fue que Protección Civil no llegó al lugar porque fue imposible ingresar por la crecida del río, según contó Elenilson Martínez, jefe de turno de Protección Civil. Por esta razón, la gente auto evacuó a las casas de familiares y amigos que residen en lugares altos para evitar ser víctimas de las lluvias.

Una de las más afectadas fue Pasaquina, donde veinte familias resultaron inundadas. En Barrancones la situación es peor, ya que el número ascendió a 90 familias y no quisieron ser evacuadas, según Jesús Medina, gobernador de La Unión.

En La Rompisión son 51 más los de Barrancones llegan a 970 personas.


En Concepción de Oriente, al norte del departamento de La Unión, el río Guaripe se salió de su cauce y dañó una extensión de plantaciones, donde se perdieron 70 manzanas de maíz.
Mientras, Anastasio Benítez, alcalde de Santa Rosa de Lima, aseguró que no hay problemas ni le han informado de inconvenientes.

En la zona de Oriente, según un informe preliminar, se están iniciando las labores de evaluación de necesidades y afectados para coordinar hoy algún tipo de ayuda humanitaria.
En el tramo entre Chirilagua y San Miguel hubo desprendimiento de rocas, sin reportar heridos o daños.

De hecho, el coordinador de Protección Civil en San Miguel, Gilberto Martínez, hizo un recorrido por las zonas vulnerables y constató que no hay problemas por inundaciones ni derrumbes.

También llegó al área sur del departamento, que incluye la costa (El Cuco) y el tramo de la carretera del Litoral, como La Canoa, la laguna El Jocotal y El Brazo.

Desde Protección Civil hablaron sobre una emergencia en Chiltiupán, La Libertad, en los cantones Julute, Taquillo y caserío El Puente. Allí “se rompió una tubería de agua potable y se inundaron unas viviendas. A ellos se les dio asistencia en abrigo y alimentación a unas 300 familias que fueron afectadas”, explicó Martínez. En esa área también se evacuaron a algunas familias por prevención. Al parecer había saturación por el agua que absorbió la tierra.

La zona de La Paz tampoco está exenta de la situación. “Se nos informaba que se ha incrementado el nivel de la bocana del río Jiboa. La gente está preocupada porque el nivel está aumentando, se está movilizando equipo para este sitio”, dijo el jefe de turno de Protección Civil.


“Pedimos que nos traigan comida para los niños”

El fin de semana para al menos 35 familias que viven en playa El Tamarindo fue triste. No sólo por el hecho de que sus viviendas se hayan inundado. Sino porque, al menos hasta ayer, además de lidiar con el agua dentro de sus casas y de rogar porque las lluvias cesaran, tuvieron que soportar hambre debido a que los cabezas de familia, que en su mayoría se dedican a la pesca, no pudieron trabajar por el mal tiempo.

Una de las familias afectadas es la de Rosibel Navarro, quien asegura que “nadie se nos ha acercado para ver qué necesitamos, para ayudarnos a sacar el agua de nuestras casas o siquiera a darnos comida”. Y la razón de su petición es simple: “los hombres no están trabajando porque el mar no les permite entrar a pescar”.

Agregó que el único alimento que su familia había ingerido ayer era arroz, el cual fue obsequiado por una de sus amigas.

Martha Amaya fue otra de las afectadas. Pero, a diferencia de Navarro, no había podido comer más que unos cuantos pedazos de elote, que le regalaron a sus pequeños hijos.

“Nosotros hemos tenido que salir del rancho porque el agua no nos permite estar dentro. Una vecina nos ha dado donde mantenernos mientras baja el agua. Además, no hemos comido mucho. Al menos nos regalaron unos elotes y eso es lo que nos mantiene por hoy (ayer)”, dijo la madre de tres menores.

Los problemas para estas familias de El Tamarindo iniciaron la madrugada del sábado, luego que lloviera durante más de cuatro horas. Sin embargo, lo peor estaba por llegar ya que empeoró la noche del sábado. Las lluvias continuaron y el nivel del agua subió a por lo menos unos 25 ó 30 centímetros en algunas de las viviendas.

Los residentes de la zona anegada piden a las autoridades que les den ayuda alimenticia, mientras pueden generar ingresos.

“Es triste amanecer con lluvia, con la casa inundada y sin tener un pedazo de pan para alimentar a nuestros hijos”, manifestó María Vásquez, otra de las madres afectadas.


Se mantiene la alerta verde
Continuarán las lluvias moderadas y ocasionalmente fuertes en todo el país, con énfasis el oriente, según el Servicio Nacional de Estudios Territoriales.
  • Los ríos que mantienen mayor susceptibilidad a desbordamientos son: Goascorán, Grande de San Miguel y Jiboa, además de otros pequeños que drenan desde la cadena volcánica sur.
  • Se incluye la zona urbana de San Salvador como susceptible a inundaciones.
  • Se recomienda a la población de las zonas de riesgo mantenerse atenta ante las lluvias.

En Honduras. Menor murió ahogada en el río San José. Foto EDH

La región es azotada por tormentas

Los torrenciales aguaceros que afectan desde hace días a la región han provocado derrumbes e inundaciones en casi todo Honduras, especialmente en el oeste y sur. “Tratamos de resolver los problemas lo más rápido posible”, dijo a AP el jefe de la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco), Juan Carlos Elvir.

La Copeco declaró el sábado un estado de alerta preventivo en la costa norte hondureña ante el aumento de los niveles del río Ulúa, el más caudaloso del país.

Elvir informó que las crecidas de las aguas del río El Potrero han dejado incomunicadas siete comunidades, tres de ellas en la reserva biológica de El Güisayote, en la provincia de Ocotepeque, al oeste de Honduras y fronteriza con Guatemala. Y cuatro en la cercana provincia de Lempira, fronteriza a El Salvador.

Asimismo, en la Labor son removidas piedras y tierras arrastradas por un derrumbe en las montañas de El Güisayote. En esa región se encuentran unas 5.000 personas incomunicadas.

Mientras tanto, en Guatemala autoridades municipales evacuan a damnificados por desborde de cuatro ríos, según informó La Prensa Libre en su sitio web. Explican que los residentes fueron trasladados a un albergue provisional, ubicado en la Escuela Rural Esteban Salazar, donde el agua estaba por inundar el establecimiento. Además, no había energía eléctrica, agua entubada ni alimentos. En Santa Ana Mixtán recuerdan el Stan, ya que el agua alcanzó metro y medio, casi los niveles de 2005.

Costa Rica no quedó al margen y la Comisión Nacional de Emergencia (CNE) de ese país declaró una alerta amarilla en la costa del Pacífico. “Ahora está bastante tranquilo, los ríos están volviendo a la normalidad. Por esa razón, la alerta se mantendrá por el día de hoy (por ayer)”, confirmaron ayer al medio día desde el departamento de operaciones de la CNE.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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