elsalvador.com WWW
Portada Nacional El País Deportes Metro Negocios Editorial RUZ Vida Internacionales Por el mundo

Crueldad Querían matar de hambre al plagiado

Operativo. Los secuestradores de un hombre de 84 años lo abandonaron esperando que pereciera. Sin embargo, la víctima, casi inconsciente, fue rescatada aún con vida. Cuatro plagiarios fueron capturados


Publicada 23 de octubre de 2006 , El Diario de Hoy

Oscar Iraheta/G.Varela
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com

Su familia y los captores lo daban por muerto. Las autoridades temían que sólo encontrarían su cadáver. No obstante, un operativo relámpago de la Policía Nacional Civil (PNC) permitió rescatar con vida a un empresario secuestrado y capturar a una banda.

La víctima, de 84 años, fue plagiada hace ocho días y rescatada ayer en la madrugada por la División Élite contra el Crimen Organizado (DECO) y la Fiscalía General.

El empresario, cuyo nombre se reservó, permaneció durante su cautiverio en medio de bambúes, boca abajo, rendido sobre sí misma, atado de pies y manos, que empezaban a gangrenarse. Sus captores lo habían abandonado para que muriera de hambre o fuera atacado por animales, pese a que la familia pagó un rescate, dijeron investigadores.

Incluso, agregaron que los plagiarios estaban pidiendo otro rescate, aunque creían que el empresario estaba muerto.

El rescate se realizó a las 2:40 de la madrugada en una quebrada en el kilómetro 56 y medio de la carretera nueva entre el Cerro Verde y el lago de Coatepeque, en el municipio de El Congo, en Santa Ana.

“Estaba semi-inconsciente. Pasó todos los días de su cautiverio a la intemperie, bajo la lluvia, sin comer ni beber agua pura. Su cuerpo estaba llagado debido a las picaduras de hormigas y otros insectos”, relató uno de los investigadores que participó en la operación.

“Apenas balbuceaba... se veía agonizante”, agregó.
Detallaron que al parecer el secuestrado había logrado hacer una especie de protección con hojas.

La búsqueda, en la que intervinieron 75 personas, entre agentes y personal de la Fiscalía, llevó al menos cinco horas entre caminos tortuosos y terrenos llenos de maleza, “como una selva”, dijo la fuente. Mientras, parte de las unidades especializadas buscaban a los implicados en varios lugares de Santa Ana.

El sitio de cautiverio estaba tan escondido entre el terreno que los investigadores tuvieron que bajar dos veces. “Descendimos la primera vez y nos regresamos pensando que no lo encontraríamos. Las lámparas y el equipo nos fallaban, por la lluvia”, explicaron.

Pero después, continuó relatando, “decidimos volver a bajar y buscar más y así lo hallamos agonizante”.

Médicos de la Policía auxiliaron al plagiado y lo llevaron a un hospital, donde dijeron que su condición es estable.

EvidenciaVehículo que fue utilizado para recoger el dinero del rescate. Foto EDH

El plagio
Según Rodolfo Delgado, jefe de la Unidad contra el Crimen Organizado de la Fiscalía, la víctima fue secuestrada el fin de semana anterior cuando conducía su vehículo en una zona de San Juan Opico, en La Libertad.

Los sujetos exigieron a la familia cierta cantidad de dinero. El rescate, cuyo monto no fue detallado, se pagó, pero los secuestradores no entregaron al empresario y no volvieron a contactarse con la familia.

El caso coincidió con el secuestro del joven Ricardo Ernesto Pandilla Rosales, quien fue asesinado por sus captores tras ser llevado a una vivienda en San Martín, el sábado antepasado. Cuatro implicados fueron detenidos.

Este plagio saturó a los investigadores de la División Contra el Crimen Organizado (DECO), que duplicaron esfuerzos y pudieron aclarar ambos hechos.

Tras varios días de no saber del cautivo, los parientes prácticamente habían perdido la esperanza de encontrar vivo al empresario.

La policía comenzó a investigar e intervino de oficio porque detectó que los plagiarios andaban derrochando dinero en burdeles y otros antros, explicó la fuente. De igual manera, actuaron temiendo que la víctima haya perecido, porque los mismos plagiarios también así lo asumen.

La cacería policial lleva a a capturar a José Enrique Olmedo Ruperto, Amílcar Ernesto Hernández, José Amílcar Montano Mancía y Julio César Ramos Díaz, residentes en las zonas de Armenia, Ateos, Colón y Santa Ana y que supuestamente perpetraron el plagio. Al parecer, la mayoría se dedica al comercio y a la mecánica automotriz.

Las autoridades no descartaron que hubiera más implicados en el hecho. Los sujetos tenían tatuajes, pero no alusivos a las pandillas.

Anoche las autoridades allanaban casas en varias colonias de Soyapango, en busca de más implicados. Se hablaba de un capturado más, pero no se probó que tuviera relación con el hecho.

El director de la Policía, Rodrigo Ávila, se limitó a felicitar el trabajo de sus unidades y de la Fiscalía y dijo que este es un mensaje contra los maleantes de que “vamos con todo” contra ellos.

Cercano. Carretera entre lago de Coatepeque y el Cerro Verde. Por un camino vecinal se llega a la quebrada. Foto EDH

Lo conocían
Según el fiscal Delgado, la investigación ha determinado que el secuestro fue motivado por rencillas entre los captores y la víctima.

Delgado dijo que presuntamente los sujetos conocían al empresario de cerca.

La Fiscalía señala a Amílcar Ernesto Hernández y Julio César Ramos Díaz como dos de los autores materiales del plagio.

A cada uno de ellos las autoridades les encontraron dinero parte del rescate en su vivienda. Se les decomisaron dos vehículos, uno de los cuales fue utilizado para recoger el dinero. En el otro repartieron el efectivo.

El primer automotor, placas 165-006, color blanco, fue decomisado a la amante de uno de los detenidos. Asimismo las autoridades se incautaron de tres teléfonos celulares que fueron utilizados para coordinar las llamadas entre la banda.

El Ministerio Público presentará mañana martes la acusación formal contra los cuatro implicados a quienes les imputará el delito de secuestro agravado, ya que la avanzada edad de la víctima es un agravante en la pena que podría ser hasta de 60 años. Eventualmente se imputará el delito de asociaciones ilícitas.


Arzobispo reitera llamado a frenar crimen

Mientras la Policía terminaba de desvelar el caso de secuestro, el arzobispo de San Salvador, Fernando Sáenz Lacalle, recalcó ayer por la mañana su preocupación por la criminalidad y su llamado a las instituciones a frenarla cuanto antes.

El prelado volvió a manifestar su coincidencia con el pronunciamiento de la Asociación de la Empresa Privada (ANEP) para que busque soluciones inmediatas.

Sáenz Lacalle expresó que debido al problema que no se puede controlar, ha formulado sugerencias a la autoridades para unir esfuerzos. Por lo mismo, llamó a los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial a unirse y realizar un trabajo efectivo y transparente en bien de los salvadoreños.

“Esperamos que tomen en cuenta las sugerencias de la Iglesia” dijo Lacalle.

Agregó que “todos debemos de colaborar como sociedad y sobre todo debe haber un contacto con los tres supremos poderes del Estado y que todo aquel que sea encontrado culpable sea condenado como la ley manda”.

Sáenz sostuvo que debe de haber una legislación oportuna y a la hora de juzgar deben haber juicios objetivos para dar quienes son los culpables.

“Debemos de ser colaboradores en todo este esfuerzo, para que haya más orden y paz en el país, para que haya una cultura de amor y paz”, expresó monseñor Sáenz.

El prelado reconoció que hay un esfuerzo por parte de las autoridades de mejorar todo lo que sea necesario, pero cada uno de los ciudadanos debe cumplir con sus obligaciones y denunciar a los malos.

Tropa en Iraq
Por otra parte, Sáenz Lacalle pidió al gobierno reconsiderar la conveniencia de mantener tropas en Iraq tras la muerte del capitán José Argelio Soto Ochoa y heridas en otros cuatro efectivos, el pasado viernes.

“Estamos muy apenados con la noticia. Creo que es oportuna una sugerencia al Gobierno sobre la necesidad de revisar si este signo de acompañamiento a Estados Unidos es necesario o no”, expresó el arzobispo metropolitano.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

elsalvador.com WWW