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Hugh Grant
“Me encanta el humor de la honestidad brutal”

El actor británico opina con extrema sinceridad sobre la trama de su último filme, una comedia que desnuda el fenómeno “reality shows”.


Publicada 23 de octubre de 2006, El Diario de Hoy

Hollywood Estados Unidos
Corresponsal / Fabián W. Waintal
El Diario de Hoy
vida
@elsalvador.com

La elegancia del Hotel Waldorf Astoria en Nueva York resulta un buen sitio para entrevistar a Hugh Grant, en su paso por Estados Unidos promocionando la película “American Dreamz”. Y conociéndolo bien, vale decir que se parece bastante al carismático arrogante personaje que interpreta en cine.

Aunque no pertenezca realmente a un jurado de TV (estilo Simon Cowell de American Idol), en nuestra entrevista se muestra bastante honesto y sin ánimos de quedar bien, a la hora de hablar de política, cine y fama.

¿Alguien le remarcó el parecido entre usted y el personaje que interpreta en ‘American Dreamz’?

La verdad, me enojé muchísimo cuando el director Paul Weitz me comentó que habían basado el personaje en mí. Dijo que él mismo había escrito sobre alguien muy orgulloso y pesimista, pensando que era yo. De todas formas, el guión siempre me pareció excelente y divertido, con el tipo de humor negro que a mi me gusta.

¿Cree que su personaje es una buena persona?

No. Para mí, él ya era un caso perdido desde que nació. Es la clase de gente que nace con el gen de querer ser famoso. Se cree increíblemente poderoso y mi teoría es que está determinado a ser exitoso y famoso sin importarle que su madre le haya dicho que nadie lo quiere o no tiene talento.

¿Y usted piensa que se le parece en algo?

Comediante. Hugh en una de las escenas del film “Bridget Jones: The edge of reasons” done actúa con Renée Zellweger.

Al principio, honestamente pensé que no me parecía. Yo he tenido mis propias ambiciones, pero tenían que ver con el fútbol y la ambición de jugar en la Copa Mundial. (Riéndose) Tampoco abandoné las esperanzas por completo... Pero no recuerdo haber querido figurar en un primer plano masivo. Definitivamente no. Un poco de atención local, puede ser...

¿Qué estilo de humor prefiere en el plano personal?

Como mucha gente, admiro el humor negro. Me encanta el humor de la honestidad brutal. Solía jugar con unos amigos al “Taboo”, donde hay que ir y decir el comentario más repulsivo, a la persona más querida y cercana tuya. Pierde aquel que para al otro.

¿También le gusta la imagen masculina que muestra en cine con tantos personajes que se caracterizan por ser crueles y rudos con las mujeres?

No es lo que mejor considero en la vida, pero hay algunos personajes como el de “Bridget Jones Diaries” o “About a Boy” que les caen bastante bien a las mujeres en verdad, aunque no creo que te interese tanto publicarlo... Esta semana, justo empiezo otra comedia romántica (”Music and Lyrics By” con Drew Barrymore) donde interpreto a una estrella pop que le cae mejor a las mujeres, no es tan malo como me pintas.

¿Encuentra grandes diferencias entre la filmación de una película en Inglaterra y una en Hollywood?

Contundente. Para Grant, hoy en día, en el cine y la TV no importa la calidad. Vale lo que vende.

No es tan diferente. Hay mucha más comida en los estudios de filmación de Estados Unidos (Se ríe). Engordé como nunca filmando “American Dreamz”. La ironía es que había querido adelgazar comiendo saludable. Empecé a comer las “Healthy Bars” porque no encontraba nada que me gustara en Los Ángeles. Pero no me había dado cuenta que cada barra tiene un billón de calorías y es por eso que me veo tan gordito en la película. Otra diferencia con el cine en Estados Unidos es que trabajan muchas más horas.

¿Qué es lo que menos le gusta de su propio trabajo?

El entusiasmo ya no es el mismo. Seguramente lo habré dicho millones de veces. Pero antes solía pensar que podía mejorar si filmaba una película más. Quería mostrar lo bueno que podía ser. Ahora estoy conforme, ya no siento la compulsión de demostrarle a alguien que no soy tan malo.

¿Lo que más aprecia de su trabajo? - ¿Qué es lo que más me gusta de mi trabajo?

No se me ocurre nada... Igual, soy de los que piensan que una persona necesita trabajar, porque si no explotas.

¿Le gustaría tener un programa de televisión propio? ¿Un reality show, por ejemplo?

No sé si quiero conducir un programa de TV, pero sí te digo que guardo cierto sentido de culpa o vergüenza cuando veo los “reality shows”. Supongo que nos pasa a todos. Y hay algunos buenos. En Inglaterra hay uno donde hace poco juntaron a varios adolescentes delincuentes y los sometieron a la educación de los años 50. En otro capítulo, los obligaron a pasar por un entrenamiento militar. Brillante. Realmente fascinante.

¿Política?

No soy un animal muy político, para nada.... Pero no hay que ser demasiado político para darse cuenta que la administración de George Bush tal vez no es precisamente lo que deseamos que tenga la potencia más grande del mundo. Siempre tuve la impresión que se consideraba antipatriota a quien se mostrara “anti-Bush”, después de la época del 9/11. Pero supongo que ya se terminó. En Inglaterra hay muchísimas críticas sobre la guerra de Irak. Sería difícil encontrar alguien que admita que está de acuerdo.

¿Qué preferencia política tiene? ¿Por quién vota en Inglaterra?

...Soy muy fácil de influenciar. Cuando veo a un conservador en televisión, me parece que tiene sentido lo que dice. Y después veo a un liberal y digo “No, no, él tiene razón”. Siempre fui así. Ojalá tuviera opiniones más firmes. Igual, siempre sospeché de Tony Blair. En cierta forma lo admiro. Para mi es una creación total de los medios. Desde el punto de vista de un actor, siempre me parece que está actuando, actuando y actuando. Y es un actor interesante: es muy falso, pero cree todo lo que dice.

¿Sigue quejándose también de los paparazzis?

No conozco un solo paparazzi que yo no haya golpeado. No me gustan, no los apruebo. Ni creo que tampoco sean justificables. Es algo muy difícil. Uno nunca cae simpático y entiendo la razón. Cuando ves a un actor quejándote de la prensa, la gente reacciona diciendo “Pero te pagan fortunas y te encanta igual, blah, blah”. Estoy en una causa tan perdida que es imposible ganar.

¿La fama y la falta de privacidad no van de la mano?

En este negocio hay mucho así, especialmente en Hollywood. Con los ejecutivos, representantes y productores no vale la pena mantener una conversación sobre la vida amorosa ni la intimidad sexual, porque ya no las tienes, con ellos dejaste de ser humano para convertirte en humanoide. A la gente que invierte tiempo en ese tipo de negocio, tampoco vas a hablarle de literatura, arte, música ni nada parecido, porque no me parece que sus vidas sean para nada humanas. Para mi resulta escalofriante volcar tanto énfasis en el trabajo y el éxito...

¿El secreto detrás del verdadero éxito en Hollywood?

La única fórmula del éxito es tener mucha pero mucha suerte, como me pasó a mí.

¿Le gustaría volver a filmar el estilo de cine serio como ‘Sense and Sensibilty’ o ‘The Remains of the Day’?

- Yo genuinamente pienso que la actuación de comedia es más difícil que la actuación seria. Pero tampoco me molesta que todos los premios y las buenas críticas vayan automáticamente a los roles más tenebrosos. Me causa gracia. Tampoco me preocupa demasiado filmar otro estilo de cine.

¿Pero no le parece que hoy escasea la buena calidad en el cine o la televisión?

Tengo mi propia teoría. Todo tiene que ver con el capitalismo y la política del mercado libre. Hay que trabajar duro en los negocios, pensando lo que quiere la gente como el común denominador de la fuerza del mercado (...) Se plantean crear, sin importar nada la calidad, siempre y cuando consigan buen rating. Lo han hecho brillantemente y por eso hay programas como “American Idol” que son brillantes porquerías. Nos reímos cuando decimos que nos gusta, aunque no sé la razón. Pero una parte de mi cree que el mundo va directo al infierno por ese camino, con la comida basura, una basura política y una basura de cultura.

1995. Aquí interpretó uno de sus pocos papeles serios.
1999. Es un librero inglés enamorado de una estrella.
2002. Es el millonario enamorado de Sandra Bullock.
2002. Es el irresponsable que se convierte en padre.
2004. Vuelve como el mujeriego ex jefe de Bridget.
2006. Actúa como el presentador de un “reality”.

Grant es Martin Tweed

En la película “American Dreamz” Hugh Grant se ve como el mujeriego conductor de un programa popular de música estilo Operación Triunfo o el original American Idol. ¿La gran diferencia? El agregado del Presidente estadounidense (Dennis Quaid) en la gran final con una cantante norteamericana, un judío y un musulmán (además de terrorista).

Con una parodia que a veces suena a pesadilla en vez del sueño americano, encuentra algunos puntos en común con la personalidad de Hugh Grant (...), él también es un soltero mujeriego que se defiende: “En verdad, nunca tuve nada con ninguna de las protagonistas que trabajé, con la excepción de la película española “Remando al Viento”, en 1986, donde conocí a mi ex novia Elizabeth Hurley”, admite, “Pero no repetí la experiencia con ninguna más... creo”.

Aunque estuvo de novio durante 13 años con Hurley, ni siquiera él pretende recordar aquella noche de 1995, cuando la policía lo atrapó en Hollywood con la prostituta Divine Brown. “Fue como si mi vida se hubiera cruzado con el ventilador”. Una noche en la cárcel, dos años de libertad condicional y una multa de mil 180 dólares.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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