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La batalla por ser el FMLN

Tal como lo hizo con ARENA, y lo hará con las cuatro grandes marcas políticas, El Diario de Hoy presenta en esta oportunidad la historia del FMLN, con el objetivo de repasar los momentos más importantes de esta organización. Son tres los tiempos clave en su fundación y desarrollo.


Publicada 22 de octubre de 2006 , El Diario de Hoy

Unidad. A pesar de diferencias, cinco grupos se agruparon para crear el FMLN. Foto EDH
Lya Ayala
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com

El Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional tuvo dos nacimientos. Con la firma del acuerdo de Paz en 1992, se convirtió en el partido político que ahora conocemos simplemente como FMLN, y que tiene el mayor número de electores a escala nacional después del partido Arena.

Pero su primer nacimiento fue como un frente militar que agrupó, entre 1980 y 1991, a cinco fuerzas de izquierda que habían elegido el camino de la vía armada en un esfuerzo por instaurar una revolución en El Salvador.

“Pertenecimos a una generación que ya no toleró la bota militar y que tomamos la decisión de ensanchar los espacios de expresión y de participación política”, expresó Facundo Guardado, uno de los líderes históricos del FMLN que alcanzó protagonismo nacional a finales de la década de 1970 como un líder de masas.

Aliados. El FMLN contó con apoyo internacional.En la foto, con Fidel Castro. Foto EDH

Acciones de presión popular, como las “tomas” de embajadas internacionales llevadas a cabo por militantes como Guardado, eran comunes en ese entonces, cuando el país vivía el punto más alto de tensión política.

El 15 de octubre de 1979 se dio un golpe de estado en El Salvador que terminó con la presidencia del General Humberto Romero. Tres meses antes, el 19 de julio, el Frente Sandinista para la Liberación Nacional derrocó la larga dictadura de Anastacio Somoza en Nicaragua.

Hasta ese entonces, los partidos izquierdistas de oposición y las agrupaciones guerrillas salvadoreñas estaban divididas. Ideologías y métodos de trabajo muy distintos los separaba y, en algunos casos, los oponía.

Ofensiva. En 1989 el FMLN realizó su último intento por obtener una victoria militar. Foto EDH

Entre esos partidos se encontraba el Partido Comunista Salvadoreño (PCS), que todavía buscaba una ruta electoral, y el Movimiento Popular Social Cristiano, el más importante desprendimiento del Partido Demócrata Cristiano.

Además habían varios grupos guerrilleros. Los más fuertes eran las Fuerzas Populares deLiberación “Farabundo Martí” (FPL), la Resistencia Nacional (RN), el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) y el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRTC).

Cuando el liderazgo de tres de estas organizaciones reconoció que la Junta Revolucionaria que llevó a cabo el golpe de estado no les permitiría la participación política que buscaban, decidieron unificarse.

Primeros pasos

La paz. El acuerdo de 1992 abrió las puertas a la izquierda para la política. Foto EDH

El 17 de diciembre de 1979, el PCS, las FPL y la RN crearon la Coordinadora Político-Militar. En un manifiesto publicado el 10 de enero de 1980, invitaron a las otras organizaciones de izquierda a participar y declararon, de acuerdo con la historia oficial del FMLN, que se “proclamaba el carácter democrático de la revolución”.

El 11 de enero de 1980, cinco agrupaciones, directamente vinculadas a los grupos guerrilleros se unificaron, creando la Coordinadora Revolucionaria de Masas. Además de la Unión Democrática Nacionalista del PC, el Bloque Popular Revolucionario de las FPL y el Frente de Acción Popular Unificado de la RN, se integraron las Ligas Populares 28 de Febrero del ERP y el Movimiento de Liberación Popular del PRTC.

El éxito de convocación de estos grupos de base, con su enorme capacidad de acción, ensancharon las filas de los movimientos guerrilleros y sentaron la pauta para una mayor unidad de todos los grupos de izquierda.

El 22 de mayo se creó la Dirección Revolucionaria Unificada (DRU) con la participación del PC, las FPL, las RN y el ERP. No tenían una verdadera unidad política, pero ya estaban de acuerdo en seguir la vía armada

El gran debate de estas organizaciones en ese entonces era sobre cuál habría de ser la estrategia militar, ¿insurrección, como había sucedido en Nicaragua, o guerra popular prolongada, como proponía las FPL siguiendo el ejemplo de Vietnam del Norte?

Unión

Decidido el camino de la insurrección, planificada para el 10 de enero de 1981, los miembros del DRU fundaron el 10 de octubre de 1980 el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, al cual se integró la quinta organización, el PRTC, en diciembre de ese año.

La “ofensiva final” que llamó a una huelga general y a una insurrección popular fue un fracaso, y el FMLN se replegó al interior del país, sobre todo en zonas de Chalatenango, Morazán, y en el volcán Guazapa de San Salvador.

Entre 1981 y 1983, el FMLN creó grandes batallones de guerra, como la famosa Brigada Rafael Arce Zablah del ERP, pero la Operación Fénix del ejército, que llevó a cabo innumerables bombardeos en las retaguardias estratégicas de la guerrilla, pusieron a prueba la supervivencia misma del FMLN. La estrategia militar debía ser acompañada de una estrategia política.

Dos rondas de negociaciones entre el FMLN y el Gobierno de El Salvador ocurrieron en 1984: en La Palma, el 15 de octubre; y en Ayagualo, el 30 de noviembre. Y una más, en San Salvador, en noviembre de 1987. En octubre de 1989, se discutió en San José, Costa Rica, el tema de la disolución de la Fuerza Armada, pero inmediatamente después, el FMLN lanzó su segunda “ofensiva final”.

Como en enero de 1981, la guerrilla esperaba la incorporación de la población en una insurrección general, pero la estrategia no funcionó. El FMLN confirmó su fuerza militar pero no logró la victoria que esperaba.

Joaquín Villalobos, el principal líder del ERP durante la guerra ha escrito que “hasta la firma de la paz en 1992, el Frente constituyó el agente de cambio más importante de la historia nacional, por encima de errores y extremismos comprensibles bajo condiciones de guerra”.

Y Dagoberto Gutiérrez, líder histórico del PC, ha dicho que el FMLN “fue una brillante organización capaz de conducir una guerra en condiciones desfavorables para al final convertirse en un partido político”.

En realidad, el FMLN no tuvo una fuerte unidad política durante la guerra. Tal y como lo reflejaría su futuro como partido, las cinco organizaciones que la formaron mantuvieron sus diferencias “en un equilibrio inestable”, como ha dicho Guardado.

Comentario
El Frente y las mutaciones
En 1980, las Fuerzas Populares de Liberación (FPL), la Resistencia Nacional (RN) y el Partido Comunista (PC, que recién había dado el viraje hacia la vía armada) se aliaron para crear la Dirección Revolucionaria Unificada (DRU).

Desde hacía unos meses Cuba había presionado a los grupos guerrilleros para que formaran un solo “frente”, por lo que la creación de la DRU fue sólo un éxito parcial para La Habana, ya que quedaban por fuera dos de las cinco organizaciones guerrilleras: el minúsculo Partido Revolucionario de los Trabajadores Centroamericanos (PRTC) y el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP).

La comandancia de la Resistencia Nacional exigía al ERP que se le entregara al asesino de Roque Dalton – “ajusticiado” por sus propios compañeros -, como condición previa para integrarse a la DRU. Tras el crimen, un grupo se separó del ERP y fundó la RN.

Como una forma de presión y demostración de fuerza, el ERP colocó decenas de bombas por todo San Salvador demandando su integración a la alianza guerrillera, algo que con anterioridad hizo la DRU para dar a conocer su existencia.

Sin embargo, las presiones de Cuba lograron por fin unir a los cinco grupos guerrilleros. La flamante organización adoptó el nombre de Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, FMLN.

Aquella alianza, empero, estuvo desde un principio pegada con saliva. Las diferencias de todo tipo entre los liderazgos, que iban desde aspectos ideológicos y de estrategias hasta cuestiones de egos, se mantenían latentes, como la basura debajo de la alfombra. No pasó mucho tiempo para que volvieran a aflorar.

En abril de 1983, en Managua, Salvador Cayetano Carpio ordenó el brutal asesinato de Mélida Anaya Montes. Se suicidó al ser descubierto. Ambos eran los máximos dirigentes de las FPL, la más numerosa de las organizaciones.

La rigores de la guerra y el hecho de enfrentarse a un enemigo común, mantuvo la aparente unidad de las fuerzas guerrilleras. No obstante, una vez firmados los acuerdos de paz, las disputas aparecieron sobre la piel del FMLN como una enfermedad crónica. El proceso de escisiones y purgas es repetitivo. Las historias del Partido Demócrata, el Movimiento Renovador y el FDR son similares en su esencia.

El Partido Comunista, acusado en los setentas por su pasividad por el resto de fuerzas, tomó al final el control total de la marca FMLN. Como para confirmarlo, la imagen de su máximo líder, el fallecido Schafik Handal, ha venido a borrar toda la antigua iconografía. Bajo este control, se prepara el partido de izquierda para las elecciones de 2009.

Las señales que hasta hoy envía el liderazgo del FMLN dan a entender que se mantendrá el mismo discurso y la misma conducta electoral mostrada. Aunque faltan dos años y medio todavía.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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