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| Unidad. A pesar de diferencias, cinco grupos
se agruparon para crear el FMLN. Foto EDH |
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Lya Ayala
El Diario de
Hoy
nacional@elsalvador.com
El Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional
tuvo dos nacimientos. Con la firma del acuerdo de Paz en 1992, se convirtió
en el partido político que ahora conocemos simplemente como FMLN,
y que tiene el mayor número de electores a escala nacional después
del partido Arena.
Pero su primer nacimiento fue como un frente militar que agrupó,
entre 1980 y 1991, a cinco fuerzas de izquierda que habían elegido
el camino de la vía armada en un esfuerzo por instaurar una revolución
en El Salvador.
“Pertenecimos a una generación que ya no toleró la
bota militar y que tomamos la decisión de ensanchar los espacios
de expresión y de participación política”,
expresó Facundo Guardado, uno de los líderes históricos
del FMLN que alcanzó protagonismo nacional a finales de la década
de 1970 como un líder de masas.
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| Aliados. El FMLN contó con apoyo internacional.En
la foto, con Fidel Castro. Foto EDH |
Acciones de presión popular, como las “tomas” de embajadas
internacionales llevadas a cabo por militantes como Guardado, eran comunes
en ese entonces, cuando el país vivía el punto más
alto de tensión política.
El 15 de octubre de 1979 se dio un golpe de estado en El Salvador que
terminó con la presidencia del General Humberto Romero. Tres meses
antes, el 19 de julio, el Frente Sandinista para la Liberación
Nacional derrocó la larga dictadura de Anastacio Somoza en Nicaragua.
Hasta ese entonces, los partidos izquierdistas de oposición y las
agrupaciones guerrillas salvadoreñas estaban divididas. Ideologías
y métodos de trabajo muy distintos los separaba y, en algunos casos,
los oponía.
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| Ofensiva. En 1989 el FMLN realizó su último
intento por obtener una victoria militar. Foto
EDH |
Entre esos partidos se encontraba el Partido Comunista Salvadoreño
(PCS), que todavía buscaba una ruta electoral, y el Movimiento
Popular Social Cristiano, el más importante desprendimiento del
Partido Demócrata Cristiano.
Además habían varios grupos guerrilleros. Los más
fuertes eran las Fuerzas Populares deLiberación “Farabundo
Martí” (FPL), la Resistencia Nacional (RN), el Ejército
Revolucionario del Pueblo (ERP) y el Partido Revolucionario de los Trabajadores
(PRTC).
Cuando el liderazgo de tres de estas organizaciones reconoció que
la Junta Revolucionaria que llevó a cabo el golpe de estado no
les permitiría la participación política que buscaban,
decidieron unificarse.
Primeros pasos
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| La paz. El acuerdo de 1992 abrió las puertas
a la izquierda para la política. Foto
EDH |
El 17 de diciembre de 1979, el PCS, las FPL y la RN crearon la Coordinadora
Político-Militar. En un manifiesto publicado el 10 de enero de
1980, invitaron a las otras organizaciones de izquierda a participar y
declararon, de acuerdo con la historia oficial del FMLN, que se “proclamaba
el carácter democrático de la revolución”.
El 11 de enero de 1980, cinco agrupaciones, directamente vinculadas a
los grupos guerrilleros se unificaron, creando la Coordinadora Revolucionaria
de Masas. Además de la Unión Democrática Nacionalista
del PC, el Bloque Popular Revolucionario de las FPL y el Frente de Acción
Popular Unificado de la RN, se integraron las Ligas Populares 28 de Febrero
del ERP y el Movimiento de Liberación Popular del PRTC.
El éxito de convocación de estos grupos de base, con su
enorme capacidad de acción, ensancharon las filas de los movimientos
guerrilleros y sentaron la pauta para una mayor unidad de todos los grupos
de izquierda.
El 22 de mayo se creó la Dirección Revolucionaria Unificada
(DRU) con la participación del PC, las FPL, las RN y el ERP. No
tenían una verdadera unidad política, pero ya estaban de
acuerdo en seguir la vía armada
El gran debate de estas organizaciones en ese entonces era sobre cuál
habría de ser la estrategia militar, ¿insurrección,
como había sucedido en Nicaragua, o guerra popular prolongada,
como proponía las FPL siguiendo el ejemplo de Vietnam del Norte?
Unión
Decidido el camino de la insurrección, planificada para el 10 de
enero de 1981, los miembros del DRU fundaron el 10 de octubre de 1980
el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, al
cual se integró la quinta organización, el PRTC, en diciembre
de ese año.
La “ofensiva final” que llamó a una huelga general
y a una insurrección popular fue un fracaso, y el FMLN se replegó
al interior del país, sobre todo en zonas de Chalatenango, Morazán,
y en el volcán Guazapa de San Salvador.
Entre 1981 y 1983, el FMLN creó grandes batallones de guerra, como
la famosa Brigada Rafael Arce Zablah del ERP, pero la Operación
Fénix del ejército, que llevó a cabo innumerables
bombardeos en las retaguardias estratégicas de la guerrilla, pusieron
a prueba la supervivencia misma del FMLN. La estrategia militar debía
ser acompañada de una estrategia política.
Dos rondas de negociaciones entre el FMLN y el Gobierno de El Salvador
ocurrieron en 1984: en La Palma, el 15 de octubre; y en Ayagualo, el 30
de noviembre. Y una más, en San Salvador, en noviembre de 1987.
En octubre de 1989, se discutió en San José, Costa Rica,
el tema de la disolución de la Fuerza Armada, pero inmediatamente
después, el FMLN lanzó su segunda “ofensiva final”.
Como en enero de 1981, la guerrilla esperaba la incorporación de
la población en una insurrección general, pero la estrategia
no funcionó. El FMLN confirmó su fuerza militar pero no
logró la victoria que esperaba.
Joaquín Villalobos, el principal líder del ERP durante la
guerra ha escrito que “hasta la firma de la paz en 1992, el Frente
constituyó el agente de cambio más importante de la historia
nacional, por encima de errores y extremismos comprensibles bajo condiciones
de guerra”.
Y Dagoberto Gutiérrez, líder histórico del PC, ha
dicho que el FMLN “fue una brillante organización capaz de
conducir una guerra en condiciones desfavorables para al final convertirse
en un partido político”.
En realidad, el FMLN no tuvo una fuerte unidad política durante
la guerra. Tal y como lo reflejaría su futuro como partido, las
cinco organizaciones que la formaron mantuvieron sus diferencias “en
un equilibrio inestable”, como ha dicho Guardado.
Comentario
El Frente y las mutaciones |
En 1980, las Fuerzas Populares
de Liberación (FPL), la Resistencia Nacional (RN) y el Partido
Comunista (PC, que recién había dado el viraje hacia
la vía armada) se aliaron para crear la Dirección Revolucionaria
Unificada (DRU).
Desde hacía unos meses Cuba había presionado a los grupos
guerrilleros para que formaran un solo “frente”, por lo
que la creación de la DRU fue sólo un éxito parcial
para La Habana, ya que quedaban por fuera dos de las cinco organizaciones
guerrilleras: el minúsculo Partido Revolucionario de los Trabajadores
Centroamericanos (PRTC) y el Ejército Revolucionario del Pueblo
(ERP).
La comandancia de la Resistencia Nacional exigía al ERP que
se le entregara al asesino de Roque Dalton – “ajusticiado”
por sus propios compañeros -, como condición previa
para integrarse a la DRU. Tras el crimen, un grupo se separó
del ERP y fundó la RN.
Como una forma de presión y demostración de fuerza,
el ERP colocó decenas de bombas por todo San Salvador demandando
su integración a la alianza guerrillera, algo que con anterioridad
hizo la DRU para dar a conocer su existencia.
Sin embargo, las presiones de Cuba lograron por fin unir a los cinco
grupos guerrilleros. La flamante organización adoptó
el nombre de Frente Farabundo Martí para la Liberación
Nacional, FMLN.
Aquella alianza, empero, estuvo desde un principio pegada con saliva.
Las diferencias de todo tipo entre los liderazgos, que iban desde
aspectos ideológicos y de estrategias hasta cuestiones de egos,
se mantenían latentes, como la basura debajo de la alfombra.
No pasó mucho tiempo para que volvieran a aflorar.
En abril de 1983, en Managua, Salvador Cayetano Carpio ordenó
el brutal asesinato de Mélida Anaya Montes. Se suicidó
al ser descubierto. Ambos eran los máximos dirigentes de las
FPL, la más numerosa de las organizaciones.
La rigores de la guerra y el hecho de enfrentarse a un enemigo común,
mantuvo la aparente unidad de las fuerzas guerrilleras. No obstante,
una vez firmados los acuerdos de paz, las disputas aparecieron sobre
la piel del FMLN como una enfermedad crónica. El proceso de
escisiones y purgas es repetitivo. Las historias del Partido Demócrata,
el Movimiento Renovador y el FDR son similares en su esencia.
El Partido Comunista, acusado en los setentas por su pasividad por
el resto de fuerzas, tomó al final el control total de la marca
FMLN. Como para confirmarlo, la imagen de su máximo líder,
el fallecido Schafik Handal, ha venido a borrar toda la antigua iconografía.
Bajo este control, se prepara el partido de izquierda para las elecciones
de 2009.
Las señales que hasta hoy envía el liderazgo del FMLN
dan a entender que se mantendrá el mismo discurso y la misma
conducta electoral mostrada. Aunque faltan dos años y medio
todavía. |

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