 |
| Referente. Para algunos, el caso de Venezuela
es ejemplo de populismo. Otros opinan que Chávez puede pagar
sus promesas. Foto EDH |
Lya Ayala
El Diario de
Hoy
nacional@elsalvador.com
Que se instaló el populismo o que se asoma con cautela a los
países de América Latina, así parecen anunciar los
actuales acontecimientos políticos en la región.
Hugo Chávez, Evo Morales y el fallido candidato a la presidencia
de México, Andrés Manuel López Obrador, son personajes
que ponen nerviosos a sus vecinos porque enarbolan la bandera de la “distribución
equitativa”, la no intervención extranjera en los asuntos
privados de sus países y la reestructuración del aparato
del Estado con sobrada emoción y promesas crecientes de cambios
radicales.
Pero el término “populismo” va mucho más lejos
de un simple análisis defensivo de los adeptos o el rechazo de
quienes lo miran como una amenaza a la estabilidad del continente.
El populismo, históricamente, se enmarca en la lucha de los pequeños
productores campesinos desde el movimiento ruso y estadounidense de mitad
del siglo XIX, que protestaron en contra del capitalismo por considerar
que atentaba contra su seguridad.
Las características que definen al populismo pasan por los cambios
producidos por la Primera y Segunda guerras mundiales, la depresión
de los años Treinta y la revolución industrial que orilló
a los trabajadores a reconsiderar su posición ante una situación
caótica y desigual.
Para América Latina, la situación reviste componentes históricos
económicos, sociales y culturales. Los latinoamericanos parecen
necesitar un líder, un caudillo que los salve del desgaste social,
económico y político que los ha perseguido en los últimos
20 años.
O como señala Flavia Freidenger, en el análisis del libro
de Carlos de la Torre, Populismo en América Latina, al destacar
que el término, en principio, es vago, impreciso y variable. “Bajo
el nombre populismo se han etiquetado regímenes políticos,
formas de gobierno, tradiciones de pensamiento político, estilos
de liderazgo, movimientos y partidos políticos...”
En el debate
Una de las razones para la aparición de movimientos de corte populista
puede atribuirse al proceso de desgaste de la política de América
Latina. En esto coinciden varios políticos e intelectuales salvadoreños.
Para el director de Fepade, Joaquín Samayoa, el fenómeno,
aunque presente en el continente, tiene pocas bases sólidas: “Las
promesas y oferta políticas populistas tienen muy poco fundamento
en la realidad y en las posibilidad de un país, y están
orientadas a lo que la gente quiere oír, abusando de sus limitados
conocimientos y análisis o su excesiva buena fe e ingenuidad”.
Similar opinión tiene el ex presidente Armando Calderón
Sol, al atribuirle al populismo el deseo de despertar expectativas y pasiones,
comprando la voluntad del ciudadano y la buena marcha del país
y la economía.
 |
| México. López Obrador se negó
a reconocer la derrota. Foto EDH |
“El populismo es el mismo demagogo, encantador de serpientes y
destructor de las economías; y tenemos una cadena en América
Latina”, espetó el político.
Hugo Martínez, diputado del FMLN, opina que el populismo parte
también de la irresponsabilidad de un gobierno de buscar con regalías
y propaganda salvar la coyuntura, sin saber qué pasará a
largo plazo.
“Sí, hay riesgo que se instale un gobierno populista, cuando
hay una candidatura no respaldada por una estructura de mediano a largo
plazo, sea socialista o neoliberal, la probabilidad es grande por mantener
el poder”, aseguró Martínez.
Para Mario Acosta, de ARENA, la fuente de inspiración de los populistas
es el libro de Maquiavelo El Príncipe, donde se asocial el ejercicio
del poder con el concepto de que el fin justifica los medios.
“Hay un grupo que confunde medidas populistas con satisfacción
de necesidades de la gente. Otros, perversamente, quieren jugar con los
sentimientos de la gente para alcanzar beneficio personal, económico
o simplemente notoriedad”, puntualizó Acosta.
Sin embargo ¿hasta dónde se debe preocupar el continente
por las políticas populistas versus la consolidación de
las democracias, con el arribo al poder de gobiernos de izquierda y derecha?
“Lo veo peligroso con la nueva situación que se presenta,
y debemos estar preocupados de ese populismo que se genera por la libertad
y la democracia existentes”, señaló Calderón
Sol.
Samayoa observa una situación favorable para que los dirigentes
populistas tengan éxito. “No creo que hasta ahora, a pesar
de lo que parece, haya avanzado mucho como corriente, porque no hay una
gran cantidad de gobiernos populistas en America Latina. El único
que podría definirse, y en terminos relativos, es el de Venezuela”,
consideró el director de Fepade.
| Y usted ¿qué
opina del populismo? |
- “Genera la idea perversa que los gobiernos
pueden hacer todo lo que dicen. En la realidad hay limitantes
objetivas fuera de su control”
Joaquín Samayoa
Director de Fepade
|
- “El discurso populista está unido
a la lucha de clases, a generar necesidades que la gente antes
no tenía y despierta la codicia”
Mario Acosta
Presidente de Procafé
|
- “Por acciones personales e históricas,
el populismo ha fomentado una cultura de desobediencia civil e
irrespeto a la convivencia en el país”
Armando Calderón Sol
Ex Presidente de El Salvador
|
- “En el continente existen gobiernos con
proyectos y estrategias populistas específicas. Hay otros
que no las plantean, pero las tienen”
Hugo Martínez
Diputado del FMLN
|
| |
|
Hugo Chávez
Venezuela
Joaquín Samayoa dijo que el populismo relativo
de Chávez se debe al excedente de ingresos por los buenos
precios del petróleo, lo que le permite cumplir algunas de
las promesas hechas y sostener una política exterior agresiva
ofreciendo petróleo más barato. Acosta Oertel advierte
que el chavismo realiza una lucha ideológica y económica
en América Latina. |
|
Evo Morales
Bolivia
En este caso, Samayoa no lo considera un gobierno
populista, pues llegó al poder con un apoyo genuino de los
indígenas que númericamente tienen influencia en el
país. Sin embargo, a los pocos meses de gobernar tienen crisis
y conflictos con los grupos que lo llevaron al poder, porque la
disponibilidad de sus recursos es distinta a la de Venezuela. |
|
I. Lula da Silva
Brasil
Armando Calderón Sol mira el proceso de las
izquierdas moderadas, como la de Brasil, desde una contexto de globalización,
lo que le da la oportunidad de integrarse a la competencia de las
economías actuales. En este sentido, opina que un discurso
razonado que ofrece seguridad jurídica e igualdad de competencia
a los inversionistas permite el desarrollo. |
|
M. López Obrador
México
Para Samayoa, el caso de Andrés Manuel López
Obrador es muy significativo y alarmante para el continente, porque
cuando un político con discurso populista no llega a ejercer
el poder genera expectativas en la gente y al no poder demostrar
que sus propuestas estaban basadas en la realidad contribuye a crear
fascinación en la gente hacia el personaje. |
| |
¿Cómo son los populistas?
Los analistas consideraron que los discursos y acciones de gobiernos
y políticos de corte populista son diferentes entre sí,
dependen del contexto en que se desarrollen |
- No tienen ideología
Armando Calderón Sol asegura que no tienen fundamentos
ideológicos, sino que son políticos pragmáticos
de izquierda que pretenden chantajear a los pueblos con falsas
esperanzas y promesas que al final hace dependientes a los pueblos.
- Carecen de respaldo
Hugo Martínez considera que cuando una candidatura no la
respalda una estructura a mediano y largo plazo, “sea socialista
o neoliberal”, no logrará especificar las directrices
con las cuáles trabajará y, por tanto, no lfinalizará
sus propuestas.
- Manipula a la gente
Joaquín Samayoa lo identifica por la dosis alta de crítica
que suele hacer al gobierno de turno. Entonces, es más
fascinante cuando no llega al poder, porque sigue alimentado falsas
esperanzas que no pasarán por la prueba de la realidad.
- Depende del discurso
Mario Acosta afirma que si lo pervierten para intereses personales
y generar luchas de clases, hay que temerle; pero si el propósito
es llamar a la unidad nacional y se identifica con los problemas
sociales no encuentra en ello un peligro.
|
Crecimiento económico, el conjuro
 |
| Competencia. Globalización exige cambios
constantes. Foto EDH |
Los entrevistados concluyeron que en América Latina la consolidación
del populismo es improbable por la exigencia de las economías glabalizadas
y la necesidad de integrarse a los cambios políticos.
Armando Calderón Sol dió el ejemplo de las izquierdas modernas
chilena, brasileña y uruguaya.
“En este mundo cambiante hay un pragmatismo de ver la productividad,
la eficiencia, la capacidad de los pueblos de buscar ventajas en un mundo
globalizado. En este sentido, los conceptos de izquierda y derecha quedaron
atrás¨, aseguró el ex mandatario.
Joaquín Samayoa adviertió que las economías estan
inmersas en un contexto global determinado por condiciones y reglas de
las que no se puede quedar aislado. “Hacerlo genera retraso en el
desarrollo de la cultura cívica, acorde con las exigencias de la
democracia y el desarrollo de los recursos humanos que requiere el aparato
productivo”, enfatizó Samayoa.
Para Mario Acosta, las señales apuntan a definir con claridad las
estructuras de competitividad en igualdad de condiciones, que no significará
igualdad de resultados, y un concepto permanente de solidaridad que impida
el avance populistas.
“Las apuestas de la economía deben ser dinámicas.
Si hace diez años era por la maquila y se han ido a China, nosotros
apostemos a la agricultura, porque el ejército de los invencibles
es el ejército de los hambrientos y son vulnerables a los populistas”,
concluyó Acosta.
Los analistas opinan que...
- El partido comunista chino atrae inversión extranjera. Fomenta
la productividad en 1300 millones de habitantes.
- El populismo no tiene patrones repetibles y calcados en cada país.
- Venezuela no ha abierto brecha enla creación de un patrón
económico novedoso.

|