Ricardo Chacón
El Diario de
Hoy
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La coyuntura en esta zona del noreste asiático es tensa, peligrosa para la paz mundial. Así lo reconocen los gobiernos de Japón, Corea del Sur y Estados Unidos ante la crisis surgida por la prueba nuclear realizada hace un par de semanas por Corea del Norte.
Por su parte, Japón, que le huye históricamente a cualquier prueba atómica, tomó medidas drásticas contra Corea del Norte, entre otras: prohibir el ingreso de personas y de carga a los puertos y aeropuertos japoneses; además, junto con Corea del Sur, Japón se comprometió a trabajar estrecha y mancomunadamente para distensionar la zona del noreste asiático y evitar que el líder norcoreano, Kim Jong II realice nuevos ensayos nucleares.
Tanto Japón como Corea del Sur o Estados Unidos se mueven en el marco de las Naciones Unidas a la que exigen mayor protagonismo para evitar que la crisis provocada por Corea del Norte crezca o pueda generar un conflicto de mayor profundidad y de grandes consecuencias internacionales.
Este es el contexto que existe en esta zona del noreste asiático, que es visitada por el presidente Antonio Saca y su comitiva; y tanto influye el ambiente que el gobierno salvadoreño ha tomado posición, apoyando las acciones que realizan Japón, Corea del Sur y Estados Unidos, en el contexto de las Naciones Unidas.
El presidente Saca y el gobierno del primer ministro Shinzo Abe afinan los detalles de una declaración donde se rechaza todo tipo de expansión de la amenaza nuclear. "Sin duda alguna es un rechazo a las pruebas de Corea del Norte, un apoyo a Japón" nos dijo un diplomático japonés.
Este es un punto de apoyo salvadoreño hacia la política de Japón, pero hay más. Al menos, otras tres posiciones relacionadas con el respeto de los derechos humanos que afectan a los japoneses, la elección de un candidato japonés a la dirección de la Organización Mundial del Trabajo y la posición japonesa ante la reforma de fondo de las Naciones Unidas en un intento más de modernizar y hacer mucho más eficiente la labor de esta institución internacional.
Sin duda alguna es la parte política a la que el gobierno salvadoreño le apuesta claramente y que hoy se precisarán en documentos oficiales tras sendas reuniones entre funcionarios de ambos gobiernos. Mañana martes, se espera que ambos gobiernos firmen una declaración conjunta que recoja estas posiciones de política internacional.
Hay otros puntos
Para el embajador de Japón en El Salvador, el intelectual y académico Akio Hosono, el tema político es una parte y responde a la coyuntura específica; sin embargo, hay otras dimensiones que desde hace varios meses se vienen trabajando y que ahora serán finiquitadas durante la visita oficial del presidente Saca.
El embajador Hosono se refiere a todos los proyectos de cooperación y de apoyo al desarrollo local que realiza Japón y que ahora tendrán un empuje decisivo; algunos son sumamente puntuales como la reconstrucción del teatro de San Miguel, tal como se hizo con Santa Ana y San Salvador.
Al parecer habrá una nueva línea de cooperación no reembolsable por unos 4.7 millones de dólares y que forma parte de proyectos de ajuste estructural en El Salvador; también se incluyen varios proyectos particulares de desarrollo, entre otros uno de ANDA y otro para el Ministerio del Medio Ambiente y Recursos Naturales.
Hay otros proyectos precisos que son importantes y forma parte de la estrategia para impulsar el polo de desarrollo de La Unión, como es la construcción del puente El Amatillo, lo que implicaría modificar el lugar de la aduana de este sitio (fronterizo con Honduras), mejorar el comercio y apuntalar el polo de desarrollo que se construye en el oriente.
Son dos proyectos específicos, que aún se desconoce el monto económico pero que será dado a conocer este día, luego que los cancilleres de El Salvador, Francisco Laínez, y el japonés Taro Aso, firmen el convenido de notas de donación cultural. Sin duda alguna el gobierno salvadoreño sigue con buen pie su recorrido por tres países del noreste asiático, que inició en Taiwán, sigue en Japón y finalizará en Corea del Sur.
Amén de lograr nuevos proyectos, incrementar la ayuda económica para El Salvador, Saca ha apuntalado en Tokio, que Japón siga incrementando su apoyo a la construcción del polo de desarrollo alrededor del puerto de La Unión, una obra que ya está realizándose.

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