 |
| Intervención. El banco guatemalteco cerró
puertas ayer. Foto EDH |
Guatemala
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
El directorio del Banco Central de Guatemala suspendió ayer las
operaciones de Bancafé Grupo Financiero del País, el cuarto
más grande de esa nación y dueño de bonos del Tesoro
estadounidense por 204 millones de dólares que están en
custodia de la quebrada Refco Inc.
La presidenta del Banco Central, María Antonieta de Bonilla, dijo
ayer viernes que las cuentas en Bancafé serían transferidas
a otros bancos.
“El directorio resolvió unánimemente suspender las
operaciones en Bancafé debido a problemas financieros derivados
de su inversión de 204 millones de dólares en la correduría
Refco”, dijo la funcionaria en una conferencia de prensa.
Bancafé tiene cuentas por un valor aproximado a los 600 millones
de dólares, pertenecientes a unos 300,000 titulares. Los activos
del banco suman unos 150 millones de dólares.
Bancafé es parte del Grupo Financiero del País y no está
relacionado con el banco estatal del mismo nombre en Colombia.
Eduardo González, secretario ejecutivo de la presidencia de Guatemala,
y precandidato a las elecciones presidenciales del 2007, es uno de los
mayores accionistas del banco.
El directorio dijo que decidió intervenir en Bancafé “para
proteger la liquidez y la solvencia del sistema bancario nacional y para
garantizar y fortalecer los ahorros” de la nación.
“Se está tomando esta medida en este momento porque el patrimonio
del banco ya estaba presentando una erosión”, dijo el superintendente
de bancos, Willy Zapata.
El analista Franco Uccelli, de Bear Stearns, pronosticó un impacto
limitado en el sistema por la intervención.
“Esperamos que el impacto sistémico del fallo de Bancafé
sea relativamente pequeño, a raíz de que los problemas del
banco fueron bien documentados y no eran representativos de la mejorada
salud financiera del sistema”, dijo Uccelli .
Refco se acogió a las leyes de protección por bancarrota
en octubre de 2005, una semana después de ventilar que su ex presidente
ejecutivo, Phillip Bennett, había escondido una deuda de 430 millones
de dólares. Sus acreedores dicen que la firma les debe hasta 16,800
millones de dólares. <reuters>
|