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Desorganizan otra de las “big clicas”

Cambio. Son 886 mareros los que fueron trasladados ayer del penal de Quezaltepeque a las cárceles Ciudad Barrios y Chalatenango


Publicada 21 de octubre de 2006 , El Diario de Hoy

En contra. Parientes de los mareros criticaron el traslado. Las autoridades dicen que lo hacen para menguar la criminalidad. Foto EDH
Jorge Beltrán/F. Torres
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com

Antes de que el horario de la visita conyugal concluyera ayer en el penal de Quezaltepeque, decenas de policías y custodios penitenciarios irrumpieron en todos los sectores para sacar a las mujeres del recinto y trasladar a los 886 miembros de la mara Salvatrucha que albergaba la cárcel.

Eran las 6.00 a.m.


Las mujeres lo intuyeron, por eso no se marcharon a sus casas sino que se apostaron en la calle por donde habrían de salir los buses repletos de pandilleros.

No sería sólo un registro sino que pasaría algo similar a lo ocurrido el lunes anterior en el penal de Chalatenango: 846 miembros de la mara Dieciocho fueron trasladados a dos distantes prisiones.

Poco antes de las ocho de la mañana, cinco buses salieron del presidio. Llevaban a 250 pandilleros rumbo al centro penitenciario de Ciudad Barrios, en San Miguel.

Más de dos horas después, 13 buses salían con 636 mareros más rumbo a la cárcel de Chalatenango.

Clamor versus clamor

Para esa hora, en el acceso principal de la prisión no sólo aguardaban las mujeres sacadas de la visita íntima, sino que ya había muchas más, incluyendo niños de corta edad, que querían ver a sus padres, la mayoría con rostros totalmente tatuados.

A Chalatenango G Cristian Jonatan Magaña “El Diablito” (rostro tatuado) fue trasladado ayer al penal de Chalatenango.Foto EDH

Los parientes lloraban y gritaban despotricando contra la medida carcelaria.

Aducían que los traslados violentaban los derechos de los presos y significaban más gastos en la economía familiar al tener que viajar más lejos para poder visitar a sus maridos o hijos.

Pero mucho antes que sus clamores, están los de varias personas que han sido extorsionadas, o de gente que ha sufrido las secuelas de secuestros, según la Fiscalía y policía, por reclusos de ese centro penal así como de otros.

Desde Quezaltepeque, por ejemplo, según las autoridades, se dirigía la extorsión a propietarios de buses de la ruta 7-C, delito por el cual el miércoles anterior fueron detenidas dos mujeres, una de ellas ligada maritalmente a José Alfonso López, alias El Pájaro.

Otro caso son las extorsiones por tres mil dólares, que varios comerciantes sufrieron en este septiembre.

Según las autoridades, el chantaje era dirigido por Edwin Hernández Alvarado, alias El Sombra, recluido en Quezaltepeque. A los clamores de esas víctimas responde la iniciativa de rotar a los pandilleros, aseguran.

Golpe

Desde hace cuatro años, cuatro cárceles salvadoreñas han perdido su nombre oficial, entre los reclusos, para convertirse en las “big (grandes) clicas” de las maras Salvatruchas y Dieciocho, debido a que en las mismas no se encarcela a nadie que no sea compinche.

Hacer cárceles exclusivas para mareros de una sola pandilla comenzó cuando Rodolfo Garay Pineda era director de Centros Penales.

Llanto. Una mujer no identificada lamenta el traslado. Foto EDH

Pero la Dirección de Centros Penales busca, revertir ese problema y evitar que las maras hagan de las cárceles su centro de mando para dirigir toda suerte de delitos.

Comenzaron el lunes pasado trasladando a las cárceles de Apanteos y Cojutepeque, a 846 miembros de la Dieciocho que estaban recluidos en el Penal de Chalatenango.

Este ya fue reparado y en lugar de regresar a los dieciocho, han enviado a los salvatruchas. Otro tanto ocurrirá con el penal de Quezaltepeque. Además, en pocos días, las cárceles serán compartidas entre las dos maras y presos comunes.

Subirán sueldo a guardias carcelario

Unos 72 dólares en promedio será el aumento que recibirán a partir del próximo mes todos los agentes del sistema penitenciario, según fuentes del Ministerio de Gobernación.

Según la fuente, el aumento no será el mismo para todos, sino escalafonado, esto es, de acuerdo al cargo y al tiempo de servicio de cada empleado.

La medida, según la fuente, va enrumbada a mejorar las condiciones económicas del personal de custodios y de esa forma evitar que sean fácilmente sobornados.

Por ahora, los sueldos del último escalafón de custodios ronda los 290 dólares menos los descuentos.

Esa ha sido una de las quejas frecuentes de los mismos carceleros debido a que el sueldo no compensa la intensidad y peligrosidad de su trabajo. El Sistema Penitenciario de Guatemala, recién implementó una medida similar. Allá les duplicaron el salario.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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