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| De calidad. John Keown, empleado de Hillerich
& Bradsby’s, da los últimos retoques a los bates.
Foto: EDH |
Redacción Deportes
El
Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Los Tigres de Detroit y los Cardenales de San Luis, los protagonistas
de la Serie Mundial que arranca hoy en el estadio Comerica Park, tienen
muchas semejanzas.
Pero hay una diferencia abismal que los separa.
Detroit, de vuelta en la Serie Mundial tras una sequía de 22 años,
llega con seis días de descanso tras hilvanar una racha de siete
victorias en fila para dejar en el camino a los Yanquis de Nueva York
y a los Atléticos de Oakland.
Presente en el Clásico de Otoño por segunda vez en tres
años, San Luis recién sacó su boleto, como campeón
de la Liga Nacional, la noche del jueves al superar a los Mets de Nueva
York en una intensa serie que se fue al máximo de siete duelos.
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| Sólo sonrisas. Juan Encarnación
(izq) y el catcher Yadier Molina, de los Cardenales. Foto:
EDH |
Mientras los Cardenales apenas podrán tener unas 24 horas para
tomar aliento, Detroit suspira con algunos antecedentes que le sonríen
a su causa.
Los últimos seis equipos que comenzaron la Serie Mundial con cinco
o más días de descanso salieron campeones.
Su paso arrollador en octubre también se asemeja al que llevó
a los Medias Blancas de Chicago a la consagración en el clásico
anterior, liquidado en barridas de cuatro juegos.
Fueron los peores
Tras ganar el título en 1984, los Tigres pasaron a ser el equipo
con el peor récord en las mayores en los últimos 13 años.
Tocaron fondo en el 2003, cuando fijaron un récord de derrotas
en la Liga Americana al sucumbir en 119 juegos.
Quizás el responsable de que los Tigres estén en la Serie
Mundial es Jim Leyland, el piloto que contrataron para esta temporada.
Reconocido por su carácter fuerte, pero admirado por sus pupilos,
Leyland resultó el hombre ideal para conducir la nave.
Tampoco estuvo de más que Justin Verlander y Joel Zumaya se erigieron
como revelaciones del cuerpo de lanzadores en su debut en las mayores,
tirando rectas encima de las 100 millas de hora.
Detroit comandó la división Central de la Liga Americana
con comodidad hasta que aflojó el paso en la recta final al perder
31 de sus últimos 50 juegos.
San Luis, en tanto, iza su 17o. banderín de campeones del Viejo
Circuito, aunque sin festejar un título en la Serie Mundial desde
1982.
Será la tercera vez que ambas franquicias se encuentran en el clásico.
Los dos antecedentes previos acabaron en siete juegos, con San Luis imponiéndose
en 1934 y Detroit en 1968. <reuters>

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