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Listos para el clásico

San Luis y Detroit, dos franquicias por las que nadie daba nada, inician hoy la ruta por el título.


Publicada 21 de octubre de 2006, El Diario de Hoy

De calidad. John Keown, empleado de Hillerich & Bradsby’s, da los últimos retoques a los bates. Foto: EDH

Redacción Deportes
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com

Los Tigres de Detroit y los Cardenales de San Luis, los protagonistas de la Serie Mundial que arranca hoy en el estadio Comerica Park, tienen muchas semejanzas.

Pero hay una diferencia abismal que los separa.

Detroit, de vuelta en la Serie Mundial tras una sequía de 22 años, llega con seis días de descanso tras hilvanar una racha de siete victorias en fila para dejar en el camino a los Yanquis de Nueva York y a los Atléticos de Oakland.

Presente en el Clásico de Otoño por segunda vez en tres años, San Luis recién sacó su boleto, como campeón de la Liga Nacional, la noche del jueves al superar a los Mets de Nueva York en una intensa serie que se fue al máximo de siete duelos.

Sólo sonrisas. Juan Encarnación (izq) y el catcher Yadier Molina, de los Cardenales. Foto: EDH

Mientras los Cardenales apenas podrán tener unas 24 horas para tomar aliento, Detroit suspira con algunos antecedentes que le sonríen a su causa.

Los últimos seis equipos que comenzaron la Serie Mundial con cinco o más días de descanso salieron campeones.

Su paso arrollador en octubre también se asemeja al que llevó a los Medias Blancas de Chicago a la consagración en el clásico anterior, liquidado en barridas de cuatro juegos.

Fueron los peores

Tras ganar el título en 1984, los Tigres pasaron a ser el equipo con el peor récord en las mayores en los últimos 13 años.

Tocaron fondo en el 2003, cuando fijaron un récord de derrotas en la Liga Americana al sucumbir en 119 juegos.

Quizás el responsable de que los Tigres estén en la Serie Mundial es Jim Leyland, el piloto que contrataron para esta temporada. Reconocido por su carácter fuerte, pero admirado por sus pupilos, Leyland resultó el hombre ideal para conducir la nave.

Tampoco estuvo de más que Justin Verlander y Joel Zumaya se erigieron como revelaciones del cuerpo de lanzadores en su debut en las mayores, tirando rectas encima de las 100 millas de hora.

Detroit comandó la división Central de la Liga Americana con comodidad hasta que aflojó el paso en la recta final al perder 31 de sus últimos 50 juegos.

San Luis, en tanto, iza su 17o. banderín de campeones del Viejo Circuito, aunque sin festejar un título en la Serie Mundial desde 1982.

Será la tercera vez que ambas franquicias se encuentran en el clásico. Los dos antecedentes previos acabaron en siete juegos, con San Luis imponiéndose en 1934 y Detroit en 1968. <reuters>

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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