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No son cuentos chinos

Avances. La entrada en vigencia de un acuerdo comercial bilateral ya tiene fecha de inicio. El Presidente Saca y su homólogo taiwanés visitaron el Parque Científico del Sur, donde empresas de alta tecnología hacen sus productos. En la zona se da empleo a casi 50 mil personas.


Publicada 20 de octubre de 2006 , El Diario de Hoy

Vena artística. Los mandatarios aprovecharon para dar muestras de sus aptitudes con la pintura. En la imagen, ambos colorean artesanías chinas.
Contacto con Asia
Enviado EDH / Ricardo Chacón
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com

El Tratado de Libre Comercio con Taiwán entrará en vigencia el primero de enero del próximo año. Así lo acordaron ayer el Gobierno de esa nación y la delegación salvadoreña, encabezada por el Presidente Antonio Saca.

Lo anterior supone gozar beneficios de un país que ha avanzado mucho en materia tecnológica en los últimos años.

Aunque todavía existe la idea que las baratijas de mala calidad y a bajo precio que se distribuyen por montones en el centro de San Salvador provienen de Taiwán; y a lo mejor sea cierto, pero lo que también es cierto es que los chinos le están apostando en serio, como país, al desarrollo tecnológico.

Saludo. Empleados del parque industrial recibieron a Saca.

Ahora usted no ve fábricas de baratijas en las principales ciudades del Taiwán, aunque por supuesto las habrá; lo que sí encuentra son empresas desarrollando programas de alta tecnología que ya comienzan a darle réditos al país.

Por supuesto, hay de todo, mucha pequeña y mediana empresas; pero también grandes, muy grandes, que están haciendo la diferencia de esta economía.

Hace casi una década visité por primera vez Taiwán; en aquella época me impresionó la visión que tenían las autoridades para aprovechar el mundo de la tecnología y ponerlo al servicio del desarrollo nacional; sin embargo se trataba de proyectos, iniciativas que todavía estaban en pañales.Ahora esto ha crecido y se ha convertido en una de las fortalezas de Taiwán.

Parque. Un técnico explica la ubicación de las empresas.

Ahora, 10 años después, me encuentro con proyectos en desarrollo muy ambiciosos, de futuro, donde juega un papel preponderante la alta tecnología. Estuvimos cubriendo informativamente la visita del presidente Antonio Saca a dos compañías gigantescas, una especializada en chips que luego son utilizados para la mayoría de equipos electrónicos y eléctricos que ahora cotidianamente se utilizan en el hogar y la oficina. La otra empresa se dedica a la elaboración de pantallas planas, que luego vende a los distribuidores de aparatos de video, cámaras o computadoras.

Ambas empresas están situadas en el Parque Científico del Sur, a media hora en avión de Taipei, comprende el recinto de Tainán y el de Kaohsiung y tienen una superficie de 1,608 hectáreas.

Hasta septiembre pasado hay registradas 191 compañías en el Parque, y el valor de las operaciones comerciales en los primeros seis meses de 2006 alcanzaron los $6,600 millones.

Visita. Saca estuvo en una manufacturera de alta tecnología.

Con estos volúmenes de negocios la oferta de empleo es enorme; este parque científico el cual visitó Saca acompañado por su colega chino, Chen Shui-bian, tiene 46,431 trabajadores y esperan que a finales de 2006 se llegue a unos 50 mil empleados.

Se trata del desarrollo de empresas que trabajan como clusters industriales a gran escala que ahora se dedican a la optoelectrónica, circuitos integrados y biotecnología.

Los productos de alta tecnología que se elaboran son materia prima para empresas y marcas reconocidas estadounidenses como 3M, Corning, Applied Materials; y las japonesas ULVAC, Chisso, West Electric; también hay inglesas y por supuesto taiwanesas.

En pocas palabras, se trata de un Parque de alta tecnología que produce partes vitales de computadoras, televisores y equipos médicos, entre otros.

¿Uno de estos en el país?

En los alrededores de Comalapa, cerca del aeropuerto internacional, los chinos y los salvadoreños están empujando la creación de un parque industrial de alta tecnología; este se construirá pronto, según lo acordado.

Por el momento se afinan los detalles del trabajo político y financiero, mientras tanto se hace un trabajo intenso para invitar a las firmas taiwanesas que radiquen sus empresas en este parque que puede generar nuevos y mejor pagados puestos de trabajo.

No sabemos si este parque industrial será semejante al Parque Científico del Sur, o si será diseñado para industrias de alta tecnología, de lo que sí estamos seguros es que este camino, llevado con orden y disciplina, es el futuro de países como el nuestro donde los recursos naturales son escasos y tenemos una cercanía con uno de los mercados principales del mundo, Estados Unidos.

Detrás de las construcciones, como nos decía el administrador de este centro, Men-feng Wu, tiene que existir una visión donde se combina el clúster de las industrias de gran tecnología con la innovación permanente, la calidad en la investigación científica y la eficientes servicios administrativos lo que implica agua, energía, seguridad y transporte de primer nivel.

“Se busca intercambio de alta tecnología, a bajo costo, lo que nos permite gran competitividad”, dice el señor Wu, al tiempo que pone como ejemplo las empresas de biotecnología, que suman unas 31 en el parque y que elaboran productos médicos, equipos quirúrgicos, y de investigación.

Alrededor de esta zona, en el sur de la isla de Taiwán, por lo menos hay 30 laboratorios e institutos de investigación que no sólo trabajan de manera mancomunada con el Parque, sino que brindan la mayor parte de los empleados; imagínense, 50 mil puestos de trabajos para el final de este año.

Obviamente, y esto es importante, las políticas claras de seguridad jurídica, incentivos fiscales, política de créditos expedita, eficiencia en el aparato burocrático son clave para desarrollar una actividad industrial de alta tecnología.

Al interior del parque existen centros educativos y recreativos; el personal puede hacer sus comprar y vivir en un ambiente de tranquilidad a través de amplios espacios libres donde existe una política clara en el cuido del medio ambiente.

En definitiva, nos decía el presidente Saca, quien tuvo acceso a dos laboratorios especializados de alta tecnología (donde hay paso restringido y cuando se accede debe de contarse con equipo especial), se requiere de mucha educación, visión de futuro y trabajo.

Uno de los técnicos que labora en la fábrica de chips nos hizo un recorrido breve sobre el desarrollo de esas empresas de alta tecnología, hace diez años no teníamos casi nada, ahora vamos muy adelante, incluso por encima de otros países, pero hubo la decisión donde se combinaron políticas públicas y privadas para apostarle a la alta tecnología.

Optoelectrónica, circuitos y biotecnología

- Bajo la dirección de la compañía optoelectrónica de Chi Mei, se ha atraído a firmas especializadas en materia prima, componentes y equipos.
- En cuanto a las industrias de circuitos integrados, varios fabricantes líderes del sector han instalado sus plantas de fundición de obleas de silicio de 12 pulgadas y se dedican a la fabricación en masa de dicho producto.
- En el sector de biotecnología se promueve la fabricación de equipos médicos.
- Las partes electrónicas que hacen funcionar su TV de pantalla plana o los equipos médicos se fabrican en sitios como el Parque Científico del Sur.


Finaliza la primera escala

Luego de cuatro días en Taiwán, hoy viernes la comitiva termina su primera estación en tres países del Noreste asiático; luego de la firma de un comunicado conjunto, rubricado por los presidentes Antonio Saca y Chen Shui-bian, quedan claraS por lo menos tres cuestiones: una, las relaciones económicas y políticas están más sólidas que nunca; dos, existe la intención expresa para relacionarse como socios, teniendo de base una política clara de amistad, lo que les permite desarrollar programas de mediano y largo plazo; y tres, se dio un empujón determinante a la finalización del Tratado de Libre Comercio entre China y El Salvador, precisando uno de los temas trabados, el de la cuota azucarera (que permitirá exportar hasta 60 mil toneladas anuales), abriéndose las puertas para que dicho tratado sea firmado antes de que finalice el año y puesto en marcha en 2007.

Otro de los puntos clave de esta visita fue todo lo relacionado con los avances en la aprobación y posterior construcción del Parque Industrial en los alrededores de Comalapa.

El proyecto es un hecho, el convenio último y el inicio de su construcción se podrán desarrollar casi de inmediato, probablemente, nos decían funcionarios de Cancillería local, a finales de este o inicios del próximo año.

“Ahora lo que falta es que haya empresas que se quieran radicar en este parque y puedan llevar su tecnología”, dijo.

La segunda parada de este periplo es Japón, donde además de concretarse una serie de proyectos de gran envergadura para el desarrollo de El Salvador, los emperadores condecorarán al presidente Saca. Ya veremos cual es la agenda en Japón.

Comentario
El no tan Lejano Oriente
La globalización no es, como pretenden hacer creer algunos extremistas, producto de una conspiración de las grandes potencias occidentales para “explotar de mejor manera” a los países pobres.

Es inevitable consecuencia de los vertiginosos avances en las ciencias y la tecnología, en especial la informática, las comunicaciones y el transporte.

Así, las oficinas de aduanas dejan de ser fronteras que impiden comprar, vender o intercambiar información entre personas de diferentes nacionalidades.

Cada día, cada hora, cada minuto se cierran miles de transacciones entre compañías cuyos directores pueden apenas conocerse. Esta es una realidad de la cual ninguna nación, por razones ideológicas, puede abstraerse.

El Salvador, ubicado en la zona de influencia geopolítica de los Estados Unidos, ha privilegiado históricamente sus relaciones comerciales con ese país y con los países latinoamericanos, en especial, por razones obvias, los centroamericanos.

Ello ha sido así por cuestiones históricas, culturales, políticas, económicas y por cercanía geográfica. Empero, para iniciar un sostenido despegue hacia el desarrollo, el país debe buscar su inserción exitosa en la economía mundial. Dicho en otras palabras, deben buscarse otros mercados.

En el ya no tan lejano oriente hay muchos países que desde hace varios años han experimentado un admirable crecimiento debido a sus modelos internos de economías abiertas, lo cual les ha permitido la conquista exitosa de grandes mercados internacionales.

Hace tan solo unos 30 años visitó el país la primera delegación comercial de Corea del Sur. Uno de los principales productos que ofrecieron para colocar en nuestros mercados fue peinetas de cuero para el pelo.

Tras varios años de construir un sistema político democrático y un régimen de economía de mercado, Corea del Sur exporta al mundo artículos de alta tecnología, incluyendo vehículos, como los que inundan las avenidas y carreteras de El Salvador. Japón, país que a mitad del siglo pasado sufrió la devastación de dos bombas nucleares le disputa a los Estados Unidos el liderazgo comercial en varios rubros.

Es acertado que nuestro país busque el acercamiento con las economías más exitosas de Asia. Esos mercados tan gigantescos representan grandes oportunidades para nuestros productos. Las relaciones comerciales con esos países, sin embargo, debe estar por encima de cualquier condicionamiento ideológico.

Tener por ejemplo relaciones comerciales con China, como un primer paso, no debe suponer un alejamiento de las relaciones con Taiwán, país con el que se ha construido sólidas relaciones comerciales y de cooperación.

El bienestar alcanzado por los pueblos de Japón, Corea del Sur y de los llamados tigres asiáticos, donde sobresale Taiwán, tiene como denominador común la liberalización económica y la visión global. A esta visión se han unido, desde hace ya varios años, dos países que por la ideología de los partidos que los gobiernan no dejan de causar asombro: China y Vietnam. Ambos son gobernados por partidos comunistas.

Pero de comunistas a esos partidos les quedó el nombre y el dominio político absoluto, que la apertura económica terminará abriendo más temprano que tarde. La manera en que dirigen sus economías dejó atrás los ruinosos esquemas estatizantes y dirigistas.

Abrieron sus economías, dejaron hacer y dejaron pasar y de pronto, sobre todo China, transita de la pobreza hacia el crecimiento económico. Buena apuesta es el tratar de incursionar en el bloque asiático de naciones.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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