Unidad nacional por la libertad
¿Será la basura o la política?

La parte acreedora demandante, la empresa de servicio mencionada, vende sus servicios no los regala. No es una institución de beneficencia, no tiene trabajadores gratis.

Publicada 20 de octubre de 2006, El Diario de Hoy

Carlos Raúl Calvo*
El Diario de Hoy

editorial@ elsalvador.com

¿O será la política y la basura? me dirán algunos. Bueno no sé si se refieren a lo que todo el mundo piensa, que ambos conceptos son iguales, pero en este caso me estoy refiriendo a la basura que inundó los municipios del área metropolitana, con alcaldes elegidos por las masas auto-proclamadas como desposeídas, y “casualmente” del mismo partido de oposición. ¿Qué fue primero “el huevo o la gallina”?. Buena oportunidad para tratar de dar respuesta a esta interrogante milenaria.

Como vivimos en un sistema de economía de mercado o de libre economía para mejor saber y entender, y según me he enterado por los medios, hubo un contrato de servicios entre las alcaldías mencionadas y una empresa de transporte de desechos sanitarios, propietaria al mismo tiempo de un botadero de basura en las cercanías, debe haber habido cláusulas y compromisos de ambas partes que según parece, una no ha sabido cumplir.

No es la primera vez que estas alcaldías presentan combate juntas y unidas por su misma ideología comunista. Pero acá vivimos en un Estado democrático, no comunista y hay instancias legales como la Corte Suprema de Justicia y sus tribunales, la Corte de Cuentas, la Fiscalía General y demás instituciones, que representan el Estado de Derecho establecido por nuestra Constitu-ción Política. Así que las partes en contienda si no se entienden, deben acudir al lugar adecuado, pero pronto.

La parte deudora demandada, las alcaldías del Frente, ya involucraron al MARN, insistiendo en que la salud es un bien público y no una mercadería, defendiendo una vez más lo indefendible: que sólo al Estado y no a la empresa privada, le corresponde proporcionar todos los servicios a la población.

Siempre se olvidan que acorde a nuestro sistema liberal el gobierno es subsidiario y los individuos organizados o no, pueden servir los intereses de los ciudadanos que lo soliciten. ¡Ah bueno! en Cuba, Venezuela, Bolivia y demás, es de otro modo. Allá hasta la comida, aunque sea racionada, es proporcionada por el gobierno a todos, menos a los disidentes.

La parte acreedora demandante, la empresa de servicio mencionada, vende sus servicios no los regala. No es una institución de beneficencia, no tiene trabajadores gratis, ni les han regalado el equipo con que sirven. No son parte del gobierno, ni reciben subsidio de éste ni de nadie. Se necesita ser “ciego a su favor” para que estos munícipes no entiendan que aquí en nuestro país, como en todo el mundo libre, no hay almuerzo gratis.

Pero como todos pertenecen al partido rojo que ya conocemos, no es extraño que lo que hagan otros, por beneficioso que sea, les parezca inadecuado y mal intencionado. Si hasta al mismo gobierno, desde la mal llamada casa del pueblo, los diputados comunistas le niegan su aprobación a toda gestión, ya sea el presupuesto general de la nación, ya sea la donación más increíble del programa de los EE.UU., los Fondos del Milenio, fondos que para prolongar la Carretera Longitudinal del Norte se han obtenido, y digo prolongar, porque la mayor parte del trayecto ya existe. Pero la consigna heredada y reafirmada después de la reciente derrota presidencial, por su anterior extinto líder de “no hacer ni dejar hacer”, sigue siendo su consigna.

Otro ejemplo de su tozudez negativa, ha sido la paralización de la carretera llamada Diego de Holguín, en honor al primer Alcalde de San Salvador, levantando un cerco entre los límites del municipio de San Salvador y el de Antiguo Cuscatlán. El manifiesto resentimiento de la alcaldesa del primer municipio, resuelve la interrogante milenaria. ¿Qué fue primero, la política o la basura? La política. ¡Y quéee...!

*Colaborador de El Diario de Hoy.