elsalvador.com WWW
Portada Nacional El País Deportes Metro Negocios Editorial RUZ Vida Internacionales Por el mundo

Viejos enemigos

Chelsea recibe al Barça en un juego lleno de morbo


Publicada 18 de octubre de 2006, El Diario de Hoy

Preparados. Gudjohnsen y Ronaldinho ya entrenaron en Inglaterra. El islandés regresa a su antigua casa, el Stamford Bridge. Foto EDH
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com

La historia reciente de enfrentamientos entre Chelsea y Barcelona en la Liga de Campeones está cargada de escándalos, tarjetas rojas y rencillas entre técnicos. La crisis de arqueros que agobia al club inglés le añade un aderezo adicional al partido de hoy.

El choque en el estadio de Stamford Bridge de Londres podría ser un anticipo de la final del campeonato europeo de clubes, pervista para el 23 de mayo en Atenas.

La jornada de hoy incluye siete partidos, incluyendo a un Inter de Milán necesitado de un resultado positivo, pero el tercer duelo del Chelsea y Barça en ediciones consecutivas del certamen es el foco de atención.

Ambos se eliminaron en los octavos de final de 2005 y 2006. Chelsea se impuso en la primera ocasión y el Barcelona lo hizo en la segunda, cuando eventualmente se consagró campeón.

Ahora se topan en la fase de grupos y Chelsea le devolverá la visita al Barcelona en el Camp Nou dentro de dos semanas.

Sin arquero
Con Petr Cech hospitalizado por una fractura en el cráneo y Carlo Cudicini descartado por un golpe en la cabeza, Chelsea deberá apelar a su tercer portero. Se trata de Hilario, un portugués de 30 años que ni siquiera ha debutado con el campeón inglés tras su llegada.
Si este fuese un partido de eliminación directa, la situación tendría todos los ingredientes para otra emotiva noche.

Cuando se encontraron por primera vez hace 18 meses, el técnico del Chelsea, Jose Mourinho, acusó a Frank Rijkaard, del Barça, de meterle presión al árbitro Anders Frisk. La UEFA declaró inocente al holandés y multó fuertemente al portugués.

Mourinho volvió en la pasada edición, cuando acusó a Messi de fingir una falta de Asier del Horno. <AP>

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

elsalvador.com WWW