El
Diario de Hoy
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El equipo merengue despertó por fin, firmó el mejor partido de la ‘era Capello’, destrozó al Steaua de Bucarest de inicio a fin y mandó un mensaje de optimismo a sus aficionados para afrontar con garantías el duelo del próximo domingo en la Liga ante el Barcelona.
Capello sólo se llevó buenas noticias de Bucarest. Sergio Ramos se adaptó al lateral derecho, tuvo llegada y definición a balón parado. Robinho marcó su primer gol en Europa dos años después de su llegada al Madrid y firmó un buen partido. La dupla Emerson-Diarra dio nivel y Guti, Raúl y Van Nistelrooy, los tres funcionaron.
El Madrid dio un vuelco a la situación deportiva que padecía. Del equipo mustio que se paseó por Getafe, no hubo ni rastro. Capello, por fin encontró el rumbo, con un equipo más comprometido con el club.
Los jugadores españoles fueron clave en esta resurrección del Real Madrid. Iker, Helguera, Guti y Raúl trabajaron a fondo en los pasillos durante la semana para hacer ver a los que vienen de fuera el significado del Real Madrid. El Madrid no es una pasarela. Es un equipo de fútbol. Hoy, en la celebración de los goles, en el banquillo ya todos se levantaron para celebrar la alegría de los tantos de Ramos, Raúl y Van Nistelrooy, con Beckham al frente.
El Madrid tuvo siempre el balón. Fue un acordeón en la presión. Desde Van Nistelrooy a Sergio Ramos, pasando por Raúl y Robinho, todo el equipo hizo sus deberes defensivos. Y encima, de regalo, ofreció detalles de calidad ante un Steaua que se vio desbordado desde el minuto inicial.
Adelante
Sergio Ramos abrió la lata, con un gol de los suyos. Va bien por arriba y mandó a la red un servicio de Guti desde la esquina. El Madrid amplió con otro gol de Raúl y firmó un primer tiempo solvente y notable, que pudo ser más amplio.
En el segundo, el Madrid mantuvo el ritmo, la posesión y el control del partido. A la contra, hizo mucho daño a un Steaua, cuyo portero Carlos Fernandes fue abucheado por su gente. En pleno dominio blanco, Ruud van Nistelrooy regaló un soberbio gol con una vaselina espléndida que dejó su sello en Europa.
Capello incluso tuvo tiempo de dar minutos a Ronaldo con el 1-4 en el marcador. El triunfo da calma al club, al equipo y a Capello que podrá preparar con entusiasmo el partido ante el Barcelona. <EFE>

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