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| Logros. Donar Tejada estudia actualmente una maestría en economía en el campus de Kobe.Foto EDH |
Desde Kobe Japón
Periodista. Carmen Molina Tamacas
El
Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com El campus de la Universidad de Kobe es tan amplio que apenas uno de sus sectores se ubica sobre la cumbre de una pequeña montaña que regala una vista privilegiada hacia el mar.
Donar Tejada, recién graduado de Economía de la Universidad Dr. José Matías Delgado, se mudó aquí hace un año y medio para estudiar una maestría. Como al resto de becarios extranjeros le tomó un año aprender japonés y ahora encamina su tiempo para realizar un estudio sobre las políticas comerciales y las reformas financieras de Asia, con el objetivo de identificar las “buenas prácticas” realizadas en varios países de esta zona que puedan servir como ejemplo para América Latina.
Me recibe el mismo día en que ha causado revuelo la noticia de que Corea del Norte ha probado una bomba nuclear y, desde su perspectiva de economista, comparte su análisis de la situación que a juzgar por muchos analistas consultados por los medios de comunicación internacionales, implica el fracaso de la diplomacia y una virtual crisis regional (ver nota aparte).
No obstante, cree que se trata de mucho ruido y pocas nueces. Prueba de ello es que las relaciones comerciales en la región son saludables y, lejos de decaer, crecen. Y ese es precisamente el enfoque de su estudio que lleva a cabo bajo la tutoría del doctor Nobuaki Hamaguchi; el fenómeno de los “tigres asiáticos”, países que pese a su complejo tablero de relaciones internas, constituyen un ejemplo de la mezcla del apetecido coctel del mercado internacional.
El marco histórico de su estudio abarca 30 años, en los cuales países como Japón, Taiwán, China y Singapur comenzaron a crecer de manera notable al poner en marcha reformas comerciales que, a su vez, han incidido en la elevación de la producción, la generación de nuevas industrias, empleos y reducción de la pobreza.
“Hablamos de ese llamado milagro asiático y nos interesa compararlo porque da la impresión que en América Latina estamos dando pasos hacia atrás”, explica, haciendo referencia a las tendencias de izquierda que han tomado fuerza especialmente en Sudamérica.
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| Apoyo. El desarrollo agrícola alcanzado por Japón ha permitido el traslado de tecnologías..Foto EDH |
Las bases de la liberación del Mercado, recuerda el becario salvadoreño, las sentaron los Estados Unidos e Inglaterra con la elaboración del Consenso de Washington. En los años 80, añade, tanto países asiáticos como latinoamericanos pusieron en marcha cambios comerciales como la sustitución de las importaciones. ¿Por qué las cosas funcionaron para Brasil, Argentina y Chile y no para otros países que también las pusieron en marcha? ¿Por qué a la postre los resultados son tan diferentes? ¿Hay tras de eso una buena práctica que aquí no se le dio importancia?
Los “tigres” sufrieron una crisis a finales de los 80 y a principios de los 90, indica Tejada. Eso les obligó a remodelar el concepto de reforma. A partir de entonces, y con el impulso tomado por la reconstrucción japonesa posterior a la Segunda Guerra Mundial, esta nación así como Taiwan, Hong Kong y Malasia han visto los retornos del empeño; su producción interna se ha triplicado. Vietnam, Laos, Cambodia e Indonesia han llevado a cabo mejores prácticas que les ha permitido generar más empleos y acumular mas riqueza.
“Económicamente están avanzando, pero la situación política está interesante. Hace dos semanas hubo un golpe de Estado en Tailandia; en Nepal hay problemas entre la Casa Real y el Congreso y próximamente habrá elecciones en Hong Kong y el Partido Comunista de China se perfila como fuerte candidato”, describe.
Todo eso plantea movimientos políticos drásticos, “pero la economía tiene un crecimiento constante”, apunta.
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| Exportaciones. Los vehículos coreanos han tenido mayor relevancia en el mercado centroamericano en la última década..Foto EDH |
Lo que hay y lo que falta
De los tigres asiáticos, la conversación deriva naturalmente hacia Centroamérica. Junto a su esposa María Alicia, con quien se mudó a Kobe para estudiar una maestría a distancia de Negocios - con una universidad de Australia- Donar observó el desarrollo del Foro de Negocios de Japón con los países del Sistema de Integración de Centroamérica(SICA), en septiembre.
“El Salvador es interesante. Le doy tanto pensamiento: tiene todo el terreno listo para crecer: está dolarizado, tiene nueva infraestructura, una banca privada robusta y una red de telecomunicaciones y eléctrica muy eficiente”, observa.
Sin embargo, la economía no crece al ritmo que muchos esperan.
“Para crecer rápido, El Salvador necesita inversión extranjera directa antes de que los programas de desarrollo comiencen a dar frutos”, explica. Tejada se refiere a que el gobierno del presidente Antonio Saca debe enfocar sus esfuerzos para atraer a los inversionistas. Esto generará más empleo y reducirá la delincuencia y sentará las bases para las nuevas oportunidades que aterrizarán de la mano de los proyectos de desarrollo en la región norte y oriente del país, especialmente con la apertura del nuevo Puerto de La Unión.
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| Futuro. El Puerto La Unión será una importante ventana comercial del país. .Foto EDH |
Lo ideal, apunta, es convertir la pirámide de la concentración de la riqueza (los que tienen más son los menos, y los que tienen menos son los más) en un rombo, donde el centro sea la clase media, es decir, la dinamizadora de la economía.
“Eso no se puede imponer. Eso lo propicia el mercado y gobierno actuando como arbitro imparcial en el juego”, dice.
Asimismo, destaca lo negativo de un fenómeno que, por su naturaleza, debiera tener otros efectos: las remesas que provienen de dos millones de salvadoreños que trabajan en Estados Unidos.
“Pareciera que es un arma de doble filo porque genera una economía de consumo que no está sustentada en un producto nacional. ¿Dónde está entonces el capital humano que es el patrimonio más importante de una nación?”, cuestiona.
Para Tejada, un tema que cobra especial relevancia, a partir del Foro de Negocios con Japón, es la integración económica, política y legal del istmo. “La integración es el paso con que Centroamérica puede llegar a ser atractivo para la inversión. La inversión que se instale en un país va a operar en toda la región”, visualiza.
El compatriota aconsejó a quien aspire a cerrar tratos con japoneses: para ellos es más importante lo que ocurre entre el intercambio de tarjetas de presentación y la firma del contrato. “Los contratos con japoneses no pasan de una página revés y derecho, nosotros acostumbramos textos largos y detallados. El resto del contrato se basa en la confianza”, puntualiza.
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| Comercio. Las economías asiáticas tuvieron un repunte en los últimos 30 años.Foto EDH |
Corea y sus amagos belicistas
Para Donar Tejada, las pruebas nucleares que realiza Corea del Norte podrían ser más intenciones de llamar la atención que muestras verdaderas de desatar una guerra nuclear con sus vecinos.
Tejada explica que pese al nerviosismo que impera en la región, la economía se muestra saludable. La intervención de los Estados Unidos, la reciente cumbre Japón-China (en plena luna de miel del nuevo primer ministro nipón Shinzo Abe) y la presión que ejerce el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), indica que Corea del Norte tiene más que perder que lo que ganaría al seguir adelante con este desafío a la comunidad internacional, como ha planteado el presidente estadounidense George Bush.
“Para China es un problema y para Corea del Norte también, porque depende de China y muchos de sus programas de desarrollo social los patrocina la ONU. No creo que, como decimos en buen salvadoreño, Corea del Norte se aviente al barranco”, es decir, al despeñadero de un enfrentamiento nuclear”, acota.
Ricardo Chacón
Los peligros que acechan el Asia
Hace unos días fue noticia que el primer ministro de Japón, Shinzo Abe, está dispuesto a viajar a China continental para reparar las relacionas bilaterales interrumpidas hace un año.
Abe ha prometido mejorar las relaciones con China y Corea del Sur, dañadas tras una visita de su mentor y antecesor, Junichiro Koizumi, a un templo de guerra que supuestamente abrió viejas heridas.
Abe también ha prometido que las relaciones entre Taiwán y Japón quedarán iguales y sólo experimentarán pocos cambios bajo su liderazgo, sin embargo especialistas sobre el tema vislumbran que Taiwán quizá pueda ser puesta en una posición difícil en el futuro, ya que el nuevo gobierno buscará mejorar relaciones con China y Corea del Sur.
“Pero Taiwán no necesita preocuparse demasiado, ya que Japón ha estado poniendo mucha atención a la estabilidad en el Estrecho de Taiwán y ha hecho una clara promesa al tratado de seguridad entre Estados Unidos y Japón al respecto” sostiene Makoto Sakurai, director del Centro de Finanzas Internacionales del Instituto de Investigación MSK de Japón.
Estos son apenas dos conflictos, pero hay más, y algunos se han puesto color de hormiga como el provocado por Corea del Norte, que la semana pasada hizo una prueba subterránea nuclear que ha llevado a Japón a tomar medidas duras contra su vecino de Corea del Sur (prohibir el ingreso de personas y productos de ese país) y ha alertado a la comunidad mundial que está escandalizada de que haya hombres que todavía jueguen con fuego y pongan en peligro el mundo de hoy.
Hay otros conflictos que enfrenta la zona y que están relacionados con el rápido crecimiento de China continental, poniendo en peligro la estabilidad de la zona y arrasando con los medios naturales a nivel mundial.
Dicho de otra manera, y este es el objetivo de este comentario, Asia es una zona de lo que mucho podemos aprender, su desarrollo económico y social es digno de admirar y de emular, sin embargo hay conflictos que pueden poner en peligro la estabilidad internacional. A esta zona irá una delegación salvadoreña.
Enfriar a China continental
Cada vez más existe la impresión, más bien la preocupación sobre el ya más que probable sobrecalentamiento económico de China continental, al que podría suceder un rápido enfriamiento, llevándose de encuentro a la zona y en general a la economía mundial.
Crecimiento de más del 10 por ciento, con aumentos de la inversión en activos fijos de más del 43 por ciento es insostenible en el tiempo.
Y esto lo saben los economistas, incluso las mismas autoridades chinas que han tomado fuertes medidas (aunque algunos las critican por débiles) para enfriar la economía y evitar un desastre.
Lejos de controlarse la situación, algunos analistas consideran que el crecimiento económico de China continental en la segunda mitad de 2006 está empezando a descontrolarse y que podría dar lugar finalmente a una desaceleración muy severa, con una incidencia negativa considerable en el resto de la economía mundial.
El fuerte crecimiento del PIB de China en los últimos meses (del 11,3% en el segundo trimestre de 2006) ha hecho que algunos analistas crean ver indicios de que la expansión del gigante asiático pueda estar descontrolándose.
Con arreglo a esa tesis, las medidas de enfriamiento adoptadas por el gobierno desde finales de 2004 habrían finalmente fracasado. El exceso de crédito y de inversión estaría ya provocando capacidades excedentes masivas en muchos sectores, lo que podría desembocar a corto plazo en caída de precios y beneficios, quiebras empresariales, graves dificultades para el sector financiero y, en suma, un aterrizaje abrupto de la economía. Según esa corriente de opinión, la desaceleración del crecimiento chino podría ser extremadamente severa. Algunos hablan incluso de una tasa de expansión del PIB de apenas el 5% en 2007.
Si se produjera un escenario de ese tipo, como lo sostienen los especialistas, el impacto sobre el resto de la economía mundial sería muy importante, a la vista de que China tiene ya el cuarto mayor PIB del planeta, de la enorme inversión extranjera acumulada en esa nación (600.000 millones de dólares) y del hecho de que el país ha sido la verdadera locomotora del mundo en los últimos años.
Especialistas como Pablo Bustelo, que desarrollan estos análisis, plantean que las medidas de enfriamiento de las autoridades chinas ha sido insuficiente, lo que acerca a un peligro real de desestabilización económica del planeta.
Dicho en pocas palabras, el crecimiento acelerado de China continental tiene sus serios problemas para el mundo.
Impasse con Taiwán
El 14 de marzo pasado China continental aprobó una ley que codifica su ya antigua amenaza de recurrir a la fuerza militar en el caso de que Taiwán declare formalmente su independencia.
Esta medida, además de tensionar la región y poner los pelos de punta a los taiwaneses que por supuesto se preparan militarmente, pone en peligro la estabilidad internacional, incluso hay otro tema más de “pleito” entre China continental y Estados Unidos.
Sin duda alguna, esta nueva ley estipula que cualquier intento de legitimar un autogobierno independiente de facto en la isla mediante la modificación de la Constitución taiwanesa podría tener como consecuencia una acción militar por parte de China.
El Estrecho de Taiwán constituye uno de los focos de enfrentamiento militar más peligrosos del mundo, y la cuestión taiwanesa es el principal obstáculo a la idea de que China continental pueda llegar a convertirse en una potencia mundial de forma pacífica, sostienen especialistas.
La política exterior de China, especialmente su relación con Estados Unidos, depende directamente de la cuestión taiwanesa. El Presidente George W. Bush sigue la misma línea política adoptada hace tiempo, afirmando que haría “todo lo necesario” para defender la isla frente a un ataque de China.
De hecho, está en juego nada menos que la credibilidad militar de Estados Unidos en Asia, a la que cualquier error en torno a la seguridad de Taiwán podría asestarle un duro golpe.
Sin embargo, sin decir que habrá un ataque militar, Beijing ha empleado recientemente miles de millones de dólares en la adquisición a Rusia de submarinos, destructores y otras armas de alta tecnología para ampliar el alcance del Ejército de Liberación Popular (PLA), que cuenta con 2,5 millones de efectivos.
El presupuesto militar de China continental del año pasado fue de 30.000 millones de dólares, lo que representa un incremento del 13% con respecto al del año anterior. El gasto chino en defensa ha crecido a un ritmo anual de entre un 15% y un 20% en la última década.
No es sólo un desafío para el gobierno actual de Taiwán manejar una posible agresión de China continental sino de la comunidad internacional, especialmente Estados Unidos y Europa para frenar o persuadir a los chinos de no utilizar la fuerza.
La estabilidad en Asia gira en gran medida en torno a la prevención de un conflicto entre China y Taiwán; mientras tanto la comunidad internacional se niega a tratar el tema de manera racional y darle a la isla un estatus de independencia.
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