elsalvador.com WWW
Portada Nacional El País Deportes Metro Negocios Editorial RUZ Vida Internacionales Por el mundo

Se inició la cuenta regresiva

Las semifinales del III Festival Juvenil de la Canción arrancaron ayer con nerviosismo y desafinación. Diez participantes se despidieron.


Publicada 16 de octubre de 2006, El Diario de Hoy

Superan la prueba. Sólo 30 continúan en la competición de canto.
Nuria Romero
El Diario de Hoy
vida
@elsalvador.com

Los gritos de las barras asistentes daban la bienvenida al escenario a cada uno de los 40 participantes del Tercer Festival Juvenil de la Canción en el Teatro Presidente, ayer.

Jeni Marisol Córdova, una de las concursantes, preparaba su micrófono para interpretar “Amigos, simplemente amigos” mientras era presentada por los conductores Tino Pérez y Lourdes Lara. Sus seguidores aplaudieron.

Atrás, en los camerinos, el maquillista José Antonio Ramírez retocaba el maquillaje a los aspirantes. Unos jóvenes afinaban sus gargantas escuchando por unos audífonos la melodía que cantarían, y otros esperaban ansiosos su turno.

Entre ellos estaba Walter Guardado, quien por segunda ocasión probaba suerte. El año pasado quedó en la semifinal. “Espero que me vaya mejor”, expresó sonriendo el charro chalateco.

“Superaste la cuadratura, y creo que tu sonrisa le ayuda a tu afinación”, le destacó la jurado Elizabeth Trabanino, quien se escuchó demasiado técnica.

La mayoría de los aspirantes optó por las baladas, y uno que otro por las canciones movidas y las rancheras. “Se están esforzando bastante por la presencia escénica y no en la afinación”, le criticó Gerardo Parker a Edwar Rolando Sifontes.

Otros que destacaron por sus coreografías fueron: Gustavo Medrano con la canción “Boom, Boom” de Chayanne; y Ana Silvia Barahona con “El ladrón”. Esta última llegó con un vestuario provocativo que alborotó a los presentes.

Eduardo Fuentes, otro de los críticos, elogió la voz de Néstor Monroy, pero le aconsejó que tenía que “cuidar las influencias de otros músicos”. Ese último comentario fue común para el resto de candidatos.

“Las generaciones anteriores han estado más preparadas, ahora se enfrió la cuestión. La tarea será para los maestros. Hay mucho nerviosismo y desafinación, sólo unos siete siento que se prepararon”, sostuvo Gerardo Parker.

Sin embargo, el jurado fue demasiado benevolente en sus críticas. Solo Doris Elizabeth y Eduardo Fuentes trataron de ser contundentes.

Otro detalle que no le ayudó mucho ni a los jóvenes ni a la transmisión en vivo fue el sonido, que según aclaró Agape TV fue proporcionado por una empresa de audio privada.

A la hora de la deliberación, la música de REDD sació la impaciencia de los concursantes y el público.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

elsalvador.com WWW