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| Superan la prueba. Sólo 30 continúan
en la competición de canto. |
Nuria Romero
El Diario de Hoy
vida@elsalvador.com
Los gritos de las barras asistentes daban la bienvenida al escenario
a cada uno de los 40 participantes del Tercer Festival Juvenil de la Canción
en el Teatro Presidente, ayer.
Jeni Marisol Córdova, una de las concursantes, preparaba su micrófono
para interpretar “Amigos, simplemente amigos” mientras era
presentada por los conductores Tino Pérez y Lourdes Lara. Sus seguidores
aplaudieron.
Atrás, en los camerinos, el maquillista José Antonio Ramírez
retocaba el maquillaje a los aspirantes. Unos jóvenes afinaban
sus gargantas escuchando por unos audífonos la melodía que
cantarían, y otros esperaban ansiosos su turno.
Entre ellos estaba Walter Guardado, quien por segunda ocasión probaba
suerte. El año pasado quedó en la semifinal. “Espero
que me vaya mejor”, expresó sonriendo el charro chalateco.
“Superaste la cuadratura, y creo que tu sonrisa le ayuda a tu afinación”,
le destacó la jurado Elizabeth Trabanino, quien se escuchó
demasiado técnica.
La mayoría de los aspirantes optó por las baladas, y uno
que otro por las canciones movidas y las rancheras. “Se están
esforzando bastante por la presencia escénica y no en la afinación”,
le criticó Gerardo Parker a Edwar Rolando Sifontes.
Otros que destacaron por sus coreografías fueron: Gustavo Medrano
con la canción “Boom, Boom” de Chayanne; y Ana Silvia
Barahona con “El ladrón”. Esta última llegó
con un vestuario provocativo que alborotó a los presentes.
Eduardo Fuentes, otro de los críticos, elogió la voz de
Néstor Monroy, pero le aconsejó que tenía que “cuidar
las influencias de otros músicos”. Ese último comentario
fue común para el resto de candidatos.
“Las generaciones anteriores han estado más preparadas, ahora
se enfrió la cuestión. La tarea será para los maestros.
Hay mucho nerviosismo y desafinación, sólo unos siete siento
que se prepararon”, sostuvo Gerardo Parker.
Sin embargo, el jurado fue demasiado benevolente en sus críticas.
Solo Doris Elizabeth y Eduardo Fuentes trataron de ser contundentes.
Otro detalle que no le ayudó mucho ni a los jóvenes ni a
la transmisión en vivo fue el sonido, que según aclaró
Agape TV fue proporcionado por una empresa de audio privada.
A la hora de la deliberación, la música de REDD sació
la impaciencia de los concursantes y el público.

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