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Propuesta Inútil
El parto de los montes

El Frente sigue creyendo todavía en los métodos tradicionales. Parece que desconoce las modernas modalidades de la criminalidad. La Propuesta del FMLN resultó ser, pues, un verdadero parto de los montes

Publicada 16 de octubre de 2006, El Diario de Hoy

Carlos Sandoval*
El Diario de Hoy

editorial@ elsalvador.com

El FMLN efectuó, a fines de la semana recién pasada, un evento político-electoral en el Estadio Cuscatlán, para festejar el 26 aniversario de su fundación y dar a conocer su Propuesta de Seguridad. Aunque la invitación la hizo con bombos y platillos para atraer al mayor número de partidarios y seguidores, parece que la asistencia no colmó las expectativas de los organizadores, pues algunas gradas se vieron muy ralas, pero con muchas banderas, pancartas, orquestas y algaradas en honor de Schafik Handal.

Correspondió al señor Medardo González el doble papel de pronunciar el discurso oficial y dar a conocer la Propuesta de Seguridad. Esta se había anunciado como “la gran novedad” del evento; sin embargo, resultó ser el parto de los montes por contener una mezcolanza de medidas vagas e inefectivas. La arenga, el otro plato fuerte, fue adormecedora, simplista y equívoca. Pero tal vez no se le pueda pedir mucho al señor González, pues fue su debut público como coordinador del Frente. El siempre permaneció en la sombra hasta que la “mano de Dios” lo ungió al frente del Frente. Y como dicen que para muestra basta un botón, su actuación no estuvo muy afortunada, pues exhibió escasa elocuencia y pobre persuasión.
Es bien sabido que la oratoria es un género literario en el que se requiere la gracia de la palabra y la lógica de la argumentación. La gracia es algo natural, pero el razonamiento sólo lo proporciona la lectura y el estudio, además de las entendederas, por supuesto. Porque lo que natura no da, Sala-manca no lo presta.

Las fallas del discurso en el aspecto formal fueron de boquerón, pues abundaron los errores gramaticales al no tomar en cuenta las reglas más elementales tales como las pausas de puntuación; la falta de concordancia en el empleo de género, número y caso y sobresalieron algunos pleonasmos y otras figuras de construcción que sería largo enumerar. Pero tal vez sean suficientes los gazapos que hay en la pregunta que cito textualmente: “¿Qué causas que generan la delincuencia?”, en donde es obvio el mal empleo de la conjunción copulativa, la falta un verbo y un artículo y el uso de un pleonasmo, pues “generar” es sinónimo de “causar”.

Es cierto que se trataba de un discurso político popular y no parlamentario, pero siempre es indispensable el buen decir para evitar la ambigüedad y las frases cantinflescas. Las ideas se expresan por medio de las palabras y las frases, pero cuando se olvidan las reglas gramaticales se dicen disparates, los que mueven a risa cuando salen de las bocas de los cómicos y a indignación cuando los expresan hombres públicos. En cuanto al contenido del discurso lo dejaré para otra ocasión, pues resulta más urgente examinar la Propuesta antidelincuencial.

Los organizadores del evento quisieron despertar el interés de la ciudadanía a través de una onerosa propaganda mediática en la que se hacía ver que la Propuesta terminaría con la violencia malhechora. Pero el FMLN no reparó que al sostener la tesis de que la causa de la violencia es el modelo económico neoliberal, su estrategia está condenada al fracaso de antemano, porque primero debe cambiar el modelo económico; de lo contrario, no es posible erradicarla, ya que la causa --el modelo económico-- persistirá mientras no tome el poder, lo que se vaticina, por su dogmatismo e inflexibilidad , “ad calendas graecas”.

En contra de lo que sostiene la Propuesta, la violencia delincuencial no es un fenómeno exclusivo del país, sino internacional. Sus factores generales modernos son, entre otros, la revolución tecnológica, la explosión demográfica, la abundancia de medios de comunicación (Internet, celular), la inestabilidad y la continua transformación geopolítica, según el criminólogo Luis Rodríguez.

El tráfico de drogas, la trata de blancas, el tráfico de divisas y manejo de bolsa de valores, no los pueden combatir alcaldes ni policías ni magistrados, porque son delitos transnacionales protagonizados por profesionales de “cuello blanco” y no de “cuello sucio”. No se es delincuente por ser pobre, sino por ser de la clase de hombres vividores, sinvergüenzas y ambiciosos.

El Frente sigue creyendo todavía en los métodos tradicionales. Parece que desconoce las modernas modalidades de la criminalidad. La Propuesta del FMLN resultó ser, pues, un verdadero parto de los montes.

*Columnista de El Diario de Hoy.

 

 

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