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| En su nivel. Ayer se vio al mejor Ronaldinho.
El brasileño hizo dos goles y fue figura. Foto:
AP |
El Diario de Hoy
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Barcelona, único equipo que queda invicto, se ha escapado a la
cabeza del fútbol español tras vencer por 3-1 al Sevilla,
uno de sus rivales directos, y beneficiarse de los tropiezos de Valencia
y Real Madrid.
La resurrección del brasileño Ronaldinho, motor del equipo
y autor de dos de los tres goles al Sevilla, ha llevado al Barcelona a
sumar su quinta victoria en seis jornadas y colocarse como líder
destacado, con tres puntos de ventaja sobre el Valencia y el Atlético
de Madrid.
La estrella del Barca disipó ayer todas las dudas sobre su discreto
arranque liguero y fue el más bullicioso en ataque para vengar
la abultada derrota sufrida ante el Sevilla en la Supercopa de Europa
(3-0).
Ronaldinho transformó a los 28 minutos un penalti cometido sobre
Belletti y cuando el Sevilla empató de gran cabezazo del francés
Kanouté, sacó su genio para restablecer la ventaja en un
lanzamiento directo de falta. El argentino Messi sentenció con
el tercero a nueve minutos del final en una bella jugada personal.
Un Barcelona-Sevilla es, a día de hoy, uno de los mejores partidos
que pueden verse en la Liga española, y el choque no defraudó,
ni mucho menos, las expectativas.
Los 91.220 afortunados que ayer estuvieron en el Camp Nou se lo pasaron
en grande, especialmente en la primera mitad, porque el partido tuvo de
todo: goles, ritmo, jugadas polémicas y mucha emoción.
Tropiezo del Valencia
El Valencia sufrió su primera derrota de la temporada a manos del
Celta (3-2), que remontó el gol adverso de Navarro para endosarle
tres tantos seguidos, uno más de los que había encajado
el equipo che en los cinco encuentros anteriores.
Los tres tantos llevaron la firma del brasileño Baiano, su compatriota
Iriney y el uruguayo Canobbio, éste ayudado por un error de Cañizares.
Morientes acortó diferencias a los 63 minutos.
El Deportivo se quedó con la miel en los labios de ganar a domicilio
al Betis, que en el minuto 92 salvó milagrosamente un punto gracias
a un ingenuo penalti que convirtió el brasileño Robert.
El Betis se hundió cuando Arizmendi lanzó un tremendo derechazo
desde fuera del área que puso en ventaja a los gallegos. El penal
en el último suspiro estableció las tablas. <EFE/AP>

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