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| Un maestro. Mario Rodríguez (blanco)
ha tomado un gran cariño con los seleccionados y sueña
junto con ellos en el Mundial. Aquí domina el balón
junto a Quintanilla (12), Flores (9) y Cuéllar (25). |
Tomás Romero
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Tiene tres años de haber comenzado a practicar el tenis de mesa
y como premio, el fin de semana se volvió imbatible para sus rivales
y consiguió el título del I Torneo del Ranking Nacional
Infantil hasta 14 años.
Con cara de pocos amigos en la cual, a medida que se conversa con ella,
dibuja tímidas sonrisas que rara vez explotan en una carcajada,
Martha Morales, del Colegio Divino Salvador y con 13 años, siguió
una ruta impecable en sus juegos, que la llevaron a enfrentar en la final
a Raquel Henríquez. Justamente a quien consideraba la más
difícil entre sus rivales.
Y como cosa del destino, Martha, quien también usa su raqueta para
repeler las bromas de su hermano Edson, nueve años mayor que ella,
se midió en la final con Henríquez.
No obstante, pudo solventar sin problemas el juego, en el que se impuso
3-0 (11-7, 11-8 y 11-4).
Morales venía de la llave de ganadoras, en la que batió
en su último juego a Gisselle Martínez, del Centro Escolar
España también con un3-0, con números de 11-8,11-5
y un set final un poco complicado en el que se impuso 11-9. A este juego
Martínez, por proceder de la llave de perdedores, llegaba con la
misión de derrotar dos veces a su rival, para poder quedarse con
el título.
Martha no celebró el campeonato con sus parientes, ya que se encontraba
sola. “Antes sí venía a verme”, dijo en un primer
instante, pero luego de pensarlo un poco agregó que “es porque
no tienen tiempo”.
La ganadora de la rama femenina del torneo infantil tiene como meta “seguir
jugando y tal vez poder competir en un torneo en Centroamérica”,
según explicó.
En la rama masculina, Edilberto Merino hizo buenos los pronósticos
y se adjudicó el primer lugar luego de derrotar en un reñido
encuentro a Pablo Henríquez.
Merino, del Liceo Getsemaní, comenzó con una derrota en
la que sólo consiguió seis puntos, pero luego ganó
los dos siguientes con nueve y siete unidades para su rival, pero ya con
la ventaja 2-1, cayó en el cuarto set con un 11-8.
La paridad y el riesgo de perder la oportunidad de afianzar el título
lo llevaron a esforzarse al máximo y ganar el último set,
en el que sólo permitió cuatro puntos de Henríquez.
En el torneo, efectuado en la sala Federico Aguilar Meardi, del Palacio
de los Deportes, compitieron 58 atletas de diferentes departamentos del
país.
Denver sacó casta de final
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| Dedicado. Raúl Romero le muestra el
trofeo a la afición. |
Dirigidos desde el banco por su entrenador Ricardo la “Tituya”
Renderos, Denver apeló a su casta de campeón para doblegar
a un aguerrido equipo de la Universidad Tecnológica (UTEC) y adjudicarse
el título.
Denver fue quien puso el ritmo durante el juego, tácticamente se
manejó mejor sobre la duela del “Adolfo Pineda” y sus
refuerzos panameños, Daniel King y Alejandro Cajar, tuvieron una
noche brillante.
Su aporte para la conquista del título fue determinante, ambos
anotaron 21 puntos cada uno. Efectividad que complementaron con una magnífica
labor defensiva y ofensiva.
Esta vez los integrantes de la UTEC, quienes volvieron a basar su juego
en el trabajo de Carlos Valle, pero para el pasador la noche del sábado
no fue feliz.
Estricta marcación
Rodolfo Mena, el entrenador del equipo universitario declaró tras
el final que el rival había sido superior a lo largo del juego,
no solo impuso su ritmo sino que les aplicó una marcación
asfixiante, pero sobre todo neutralizaron a sus hombres claves.
Los jugadores Iván Jaen, de Panamá, Troy Watson, de Nicaragua
y el nacional Carlos Valle, no pudieron desarrollar su juego con mucha
libertad, esto se reflejó en el marcador final.
“Trabajamos a conciencia con los jugadores y especialmente con los
dos extranjeros, cual sería la marcación que aplicaríamos
y nos dio resultado, además fisicamente lucieron bien”, dijo
Renderos.

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